Walter Masman, asesor en cerezas: “Es tiempo de hacer agronomía de verdad”

Walter Masman, asesor en cerezas: “Es tiempo de hacer agronomía de verdad”

En entrevista con Portalfruticola.com, Walter Masman dijo que las decisiones agronómicas que se tomen durante el invierno serán determinantes para la viabilidad económica de los huertos. En ese sentido, el modelo del negocio cambió y “ya no basta solo con producir fruta premium; el volumen también pasó a ser clave para sostener la rentabilidad”, dijo.

Indicó que “cada productor tiene que hacer un análisis profundo de sus cuarteles y definir qué variedades le permiten seguir siendo rentable y cuáles definitivamente ya no dan el ancho”.

Masman explicó que, con las liquidaciones de la temporada prácticamente cerradas, muchos productores ya comenzaron ese proceso de evaluación, especialmente en variedades tardías y sectores donde los retornos fueron insuficientes para cubrir los costos de producción.


Expertos del sector analizaron en profundidad la situación actual del sector y plantearon la necesidad de modificar el sistema.


El rol del volumen en la ecuación del negocio

El asesor advirtió que uno de los principales cambios que vive la industria es que el volumen productivo volvió a ser un factor determinante para la sostenibilidad del negocio.

“Antes un productor podía sacar 7.000 kilos por hectárea y seguía siendo rentable. Hoy eso ya no existe. Dependiendo de la zona y de la fecha de cosecha, cada productor necesita un volumen mínimo para que el negocio funcione”, afirmó.

Comentó que en el caso de la variedad Lapins,  en zonas tempranas, donde la cosecha se realiza hacia fines de noviembre, un productor necesita al menos 14.000 kilos por hectárea exportables para sostener la rentabilidad. Sin embargo, en zonas más tardías, donde la fruta entra al mercado en semanas de alta oferta, el piso sube a entre 18.000 kilos por hectárea.

Fue categórico al decir que el productor no puede descuidar el estándar de calidad, ya que esta “sigue siendo el gran paraguas del negocio”.

“Pero hoy no basta solo con tener una fruta grande y firme. También necesitas volumen”, recalcó.


Walter Masman, asesor en cerezas: “Es tiempo de hacer agronomía de verdad”


El invierno, punto decisivo

Los manejos de invierno serán claves para definir el potencial productivo de la próxima temporada. La poda y el raleo de yemas concentran gran parte de los costos, por lo que errores pueden afectar directamente la rentabilidad.

Masman advirtió que muchos productores realizaron podas demasiado severas buscando mayor calibre, estrategia que no dio los resultados esperados debido a problemas de acumulación de frío.

Por ello, recomienda cautela y esperar cómo evoluciona el invierno antes de iniciar podas intensas. “Primero hay que entender la calidad del frío. Si podas muy temprano y luego el invierno es muy frío, debes volver a intervenir el huerto y duplicas costos”, explicó.

El monitoreo de las “porciones de frío” se ha transformado en una herramienta clave para proyectar la brotación y fertilidad de las yemas.

Según Masman, superar las 15 porciones de frío al 31 de mayo en zonas tempranas como Ovalle, Valparaíso o sectores de la Región Metropolitana suele ser una señal positiva.

“Si no superas las 15 porciones, el año se proyecta complicado. Pero si estás sobre, probablemente puedes esperar una temporada de mucho volumen”, comentó.

Recordó además que en la temporada 2024, cuando Chile pasó de exportar 83 a 125 millones de cajas, las zonas tempranas registraban más de 7 porciones de frío a fines de mayo.


Walter Masman, asesor en cerezas: “Es tiempo de hacer agronomía de verdad”


Ajustar costos e importancia de la “buena madera”

Más allá del manejo productivo, Masman insiste en que la principal tarea de los productores será optimizar costos. Y ahí no solo entra la poda, sino que también aparecen programas fitosanitarios, control de malezas, manejo de arañitas y eficiencia en las labores de campo.

“Hay productores que gastaron el doble o el triple en control de arañitas por malas decisiones técnicas. Lo mismo ocurre con el control de malezas. Hoy cada peso importa”, señaló.

En ese sentido, asegura que la industria entró definitivamente en una nueva etapa, donde el detalle técnico y la precisión agronómica pasan a ser fundamentales. “Es tiempo de hacer agronomía de verdad”, afirmó.

Otro de los factores que comienza a cobrar protagonismo es la calidad de la madera productiva.

El asesor comentó que la fruta de mejor condición y postcosecha se desarrolla en estructuras vegetativas específicas, por lo que los productores deben aprender a identificar y conservar esas ramas dentro del árbol.

“Hoy el productor tiene que mirar cada detalle del huerto. La calidad de la madera importa muchísimo más que antes”, explicó.

Aunque reconoce que todavía no existe un parámetro totalmente definido para la industria, estima que una rama de buena calidad debiera tener entre 22 y 26 milímetros de diámetro basal.

Finalmente, concluyó diciendo: “El productor hoy tiene que decidir si su cuartel realmente puede competir en este escenario. Si no logra los volúmenes mínimos y no alcanza la calidad premium, probablemente tendrá que pensar en reconvertir o arrancar”.

*Walter Masman, junto con los principales asesores en cereza en Chile, expondrá en la 4° Edición de CherryTech, el evento técnico más grande de la industria cerecera, que se realizará el 17 de junio en el Centro de Eventos Monticello, Chile.


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