El gen detrás del mecanismo de millones de años que regula el cambio de sexo de las flores del aguacate
Puede que sea un dato conocido principalmente por los productores de aguacate, pero los árboles que producen este fruto tienen una fascinante dinámica de floración, en la que sus flores cambian de sexo dependiendo de la hora del día.
Además, existen dos tipos de árboles de aguacate: aquellos que abren sus flores femeninas durante la mañana y cambian a masculinas por la tarde (tipo A), y los que hacen lo contrario (tipo B).
Este mecanismo evolucionó durante millones de años para favorecer la polinización cruzada y evitar la endogamia. Y aunque se conoce desde hace décadas, solo recientemente se ha logrado entender cómo funciona.

Imagen de Jeff Groh, UC Berkeley.
En un estudio publicado en 2026 en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, investigadores de UC Berkeley, UC Riverside y UC Irvine analizaron el genoma de más de 100 árboles para comprender mejor cómo funciona la floración en las plantas de aguacate.
Los resultados permitieron identificar un único gen, que funciona como un sorprendentemente sencillo interruptor de encendido y apagado y determina si las flores reciben o expulsan polen.
“Eso es parte de lo que lo hace tan elegante”, explicó a Portalfruticola.com Jeffrey Groh, investigador posdoctoral de UC Berkeley y uno de los autores del estudio. “El árbol es de tipo A o de tipo B, así que sabíamos que tenía que haber algo relativamente simple, pero no imaginábamos que pudiera tratarse de un solo gen”.
La simplicidad de esta respuesta resulta notable, ya que la expresión genética suele estar determinada por regiones completas del genoma que contienen cientos de genes. Además, el proceso puede complicarse por factores ambientales como la nutrición e incluso los niveles de estrés.
La “danza” de las flores del aguacate
Aunque todas las flores del aguacate poseen órganos masculinos y femeninos, solo pueden funcionar como uno de los dos sexos en un momento determinado. Cada planta tiene dos grupos de flores y, dependiendo de si es de tipo A o B, un grupo abrirá como masculino o femenino durante la mañana y cerrará por la tarde, mientras el segundo grupo, del sexo opuesto, se abre.
Groh describe este cambio como una “danza recíproca”.
Según el investigador, este mecanismo está determinado genéticamente. Esto significa que, independientemente de su edad o ubicación, la planta siempre abrirá y cerrará sus flores de la misma manera. Se sabe desde hace siglos que los aguacates presentan este comportamiento, razón por la que los productores han plantado árboles de tipo A junto a árboles de tipo B para asegurar una polinización adecuada y buenos rendimientos.

Imagen de Brandon Mejia, UC Berkeley.
Sin embargo, no fue hasta 1927, con la publicación de The Flower Behavior of Avocados, del botánico estadounidense Arthur Burdette Stout, que la ciencia comenzó a plantear qué podía estar detrás de esta particular dinámica floral.
“Esto fue antes de que supiéramos que el ADN era la base de la herencia, así que ni siquiera sabía qué era un gen, pero estaba planteando que algo relacionado con estos dos tipos diferentes de aguacate debía estar vinculado con su constitución inherente”, explicó Groh.
Los avances en conocimiento y tecnología permitieron analizar con mayor profundidad el genoma del aguacate, haciendo posible encontrar una respuesta a la pregunta de cómo funciona su floración.
Groh señaló que un estudio anterior había identificado una región dentro del ADN de la planta donde podría encontrarse la clave, lo que proporcionó a su equipo un punto de partida.
Tras analizar el material genético de más de 100 plantas de aguacate, los investigadores encontraron lo que buscaban: un único gen llamado SDMYB, del que cada planta posee dos copias, una heredada de la madre y otra del padre.

Imagen de Jeff Groh, UC Berkeley.
“Existe una copia que es dominante, lo que significa que si heredas esa copia, el árbol se convierte en tipo A. Y existe otra copia que llamamos recesiva; si solo tienes esa copia, serás de tipo B”, explicó Groh.
El potencial para obtener nuevas y mejores variedades de aguacate más rápido
Además de responder una pregunta que la ciencia se ha planteado durante décadas, estos hallazgos podrían acelerar el proceso de mejoramiento genético y el desarrollo de nuevas variedades, no solo de aguacate, sino también de al menos otras 26 especies relacionadas que presentan este mismo mecanismo de floración.
“Al entender que existe un solo gen que determina si una planta es de tipo A o B, en lugar de tener que esperar tres, cinco o incluso 10 años para saberlo, podríamos tomar una pequeña muestra de la hoja, someterla a un análisis genético sencillo y determinar desde la etapa de plántula si esa planta será de tipo A o B”, explicó Groh.
El estudio también abre la puerta a nuevas investigaciones sobre preguntas aún sin respuesta, como el papel de factores externos —entre ellos la humedad y la temperatura— en la expresión del gen SDMYB y en el momento de la floración.

Imagen de Jeff Groh, UC Berkeley.
“Construir una imagen más completa de cómo el ambiente interactúa con estas diferencias genéticas realmente ayudará a comprender cómo evolucionó este rasgo en primer lugar y cómo podría manipularse potencialmente en beneficio de la agricultura”, señaló el investigador.
Sin embargo, más allá de sus posibles aplicaciones prácticas, Groh —quien desde hace años se ha interesado por la diversidad floral y la evolución de las adaptaciones de las plantas para su reproducción— encuentra belleza en comprender un proceso tan complejo y, paradójicamente, sencillo.
“Es hermoso por sí mismo y bastante fascinante que una planta haya evolucionado para hacer esto: dividir el día en dos intervalos y distribuir hora a hora la expresión del sexo de una manera tan precisa”, concluyó. “Creo que también puede enseñarnos mucho más, en términos generales, sobre los principios mediante los cuales las plantas se adaptan y enfrentan estos desafíos de ser tanto masculinas como femeninas”.
*Retrato de Jeff Groh por Brandon Mejia, cortesía de UC Berkeley; todas las demás imágenes son cortesía de Jeff Groh.
El 11 de noviembre de 2026 se realizará la segunda edición del Global Avocado Summit en el Centro de Eventos Casino Monticello, Chile. Organizado por Paltas de Chile y Yentzen Group, el encuentro busca reunir a los principales actores de una industria en pleno crecimiento. El evento se ha consolidado como un espacio clave para abordar temas comerciales y de sostenibilidad, convocando a productores, exportadores, compradores, certificadoras e innovadores para analizar los desafíos y oportunidades del sector.
Más información
events@yentzengroup.com
www.globalavocadosummit.com




