Soilcea inicia el despliegue comercial de un portainjerto resistente al HLB tras recibir la aprobación federal en Estados Unidos
Un nuevo aliado se ha incorporado oficialmente a la lucha contra el greening o Huanglongbing (HLB) de los cítricos.
La empresa biotecnológica estadounidense Soilcea, con sede en Florida, inició los envíos comerciales de su portainjerto cítrico CarriCea T1, desarrollado mediante la tecnología de edición genética CRISPR, tras recibir la aprobación de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
"Estamos muy entusiasmados de comenzar a poner estos árboles en manos de los productores", dijo a Portalfruticola.com el presidente y CEO de Soilcea, Yianni Lagos.
"Tenemos 300.000 plantas en producción y cada mes iremos entregando más árboles a los productores", puntualizó.

Lagos confirmó que el portainjerto obtuvo todas las aprobaciones regulatorias federales y estatales necesarias para su uso comercial y que ya no quedan trámites pendientes.
El lanzamiento se produce mientras la industria citrícola de Florida continúa su proceso de recuperación tras años de caída en la producción debido al HLB. Según el USDA, la producción de naranjas en Florida ha disminuido drásticamente durante las últimas dos décadas a medida que la enfermedad se propagó por los huertos comerciales.
El portainjerto de Soilcea ofrece opciones flexibles
Con las autorizaciones ya obtenidas y los envíos en marcha, Lagos destacó que ahora el desafío principal recae en los productores. Explicó que estos están adoptando distintas estrategias de replante según las condiciones de sus huertos.
"Algunos tienen campos donde quizás la mitad de los árboles todavía son productivos. Esos productores plantarán la misma variedad, pero sobre el portainjerto CarriCea T1. Otros han decidido realizar una replantación completa", explicó.
Lagos también señaló que los ensayos de campo indican que el portainjerto mantiene un buen desempeño incluso bajo una alta presión de la enfermedad.

"Incluso cuando existe infección en el campo, nuestros árboles siguen teniendo un muy buen rendimiento. Eso es lo que estamos observando en nuestros ensayos", afirmó.
La empresa espera que los productores paguen un precio superior por este portainjerto en comparación con las alternativas convencionales. Sin embargo, Lagos indicó que el programa de incentivos para árboles de la Citrus Research and Field Trial Foundation (CRAFT) ayudará a compensar parte de los costos de adopción para los agricultores elegibles que planten árboles resistentes al HLB.
Asimismo, señaló que los productores deberían necesitar menos aplicaciones de pesticidas que las utilizadas actualmente para controlar los insectos vectores del HLB, lo que podría reducir los costos de producción.
"Sin duda habrá una reducción en las aplicaciones de productos químicos. Serán unas pocas veces al año, en lugar de, en algunos casos, más de diez aplicaciones anuales. Esto representa un ahorro importante para los productores y además evita que estos productos químicos se apliquen constantemente en los campos", explicó.
Crece la confianza en la edición genética
Lagos afirmó que el enfoque de la empresa difiere de los organismos genéticamente modificados (OGM) tradicionales, ya que el proceso de edición genética mediante CRISPR restaura las defensas naturales del árbol sin incorporar material genético externo al fruto. Agregó que el USDA considera que la fruta producida sobre este portainjerto no es bioingenierizada.

"No se genera ninguna proteína pesticida como ocurre con un OGM tradicional. Simplemente restauramos las defensas naturales del árbol mediante un proceso que podría ocurrir de forma natural. No hay material genético externo presente en el fruto, lo que resulta fundamental tanto para la aceptación por parte de la industria procesadora como de los consumidores. Realmente se trata de una solución natural", destacó.
Como parte del proceso regulatorio coordinado para CarriCea T1, la EPA y el USDA abrieron un período de consulta pública para evaluar la desregulación del portainjerto. Lagos señaló que la respuesta fue ampliamente favorable, con más de 60 comentarios positivos y ninguno negativo.
Con las primeras plantaciones comerciales ya en marcha, Lagos indicó que el principal objetivo de la compañía es ampliar la adopción de la tecnología entre los productores.
"Somos muy optimistas respecto al futuro y estamos entusiasmados con el desempeño que siguen mostrando nuestros árboles", concluyó.
*Fotografías cortesía de Soilcea | Read this story in English by Carla Espinoza.




