Más rojas, brillantes y rentables: ¿Puede el dióxido de titanio mejorar la calidad de las manzanas?
Por Gordon Brown, especialista en horticultura científica de Apples and Pears Australia Limited (APAL).
Lo primero que hacen los consumidores para decidir si comprarán una fruta es fijarse en su apariencia. En general, los chinos prefieren manzanas rojas de coloración intensa, limpias, sin daños y brillantes, aunque no quieren que sean enceradas para mejorar su apariencia.
Como productores, es posible mejorar la coloración roja exponiendo la fruta a una mayor cantidad de luz solar, mediante la poda y el uso de telas reflectantes, o aplicando etefón cerca de la cosecha.

Fotografía de archivo | Shutterstock.
Si bien estas prácticas mejoran el color, lamentablemente presentan desventajas, como su costo y posibles problemas de menor calidad debido a quemaduras solares y una madurez avanzada.
En la búsqueda de otros tratamientos útiles, investigadores chinos han estudiado el potencial del dióxido de titanio, utilizado en productos de protección solar, para mejorar el color de las manzanas y otras características de calidad de la fruta.
El dióxido de titanio en nanopartículas se ha utilizado de manera segura como colorante y agente blanqueador durante más de cinco décadas. Se añade habitualmente a una variedad de productos, incluidos blanqueadores para café, condimentos, productos de confitería, productos horneados —para aumentar su blancura—, productos del mar procesados y productos frutícolas —para mejorar el color—, además de pastas dentales y bebidas. En los protectores solares, suele estar presente en concentraciones cercanas al 5%.
En Europa, el dióxido de titanio fue prohibido en 2022 para su uso en alimentos debido a preocupaciones de seguridad. Ese mismo año, Food Standards Australia New Zealand (FSANZ) lo revisó y no encontró evidencia de genotoxicidad, toxicidad o carcinogenicidad, por lo que su uso todavía está permitido en Australia.
Investigadores de Shandong, China, compararon el impacto de tratamientos con dióxido de titanio y etefón sobre el color y la calidad de la fruta.
Uso de dióxido de titanio para mejorar el color de la fruta
En ensayos de campo realizados tanto en árboles de manzana Royal Gala como Red Chief, se aplicó un spray de dióxido de titanio en nanopartículas (1 kg/1.000 litros) a intervalos de cinco días durante el mes previo a la cosecha.
Durante dos temporadas, se realizaron cuatro aplicaciones en los árboles Royal Gala y tres en los Red Chief. En la cosecha, se midieron la firmeza, los azúcares y la acidez de la fruta para evaluar los efectos sobre su calidad interna.
Además, se caracterizó el color rojo de la piel y se estudiaron las capas epidérmicas de la fruta mediante un microscopio electrónico.
Para este artículo se analizarán los promedios de las dos temporadas correspondientes a los árboles Royal Gala. En los árboles Red Chief se observaron tendencias idénticas.
Sin efectos sobre la madurez de la fruta
Los investigadores observaron que el etefón redujo la firmeza de la fruta en un 17% y la acidez en un 11%, mientras que los azúcares aumentaron marginalmente. Estas mediciones de madurez indican que el tratamiento con etefón previo a la cosecha adelantó ligeramente la maduración.
Esto no ocurrió con el tratamiento con titanio, donde solo se registraron reducciones menores en todas las mediciones, lo que sugiere que el tratamiento no afectó la madurez de la fruta.

El nivel promedio de firmeza, contenido de azúcar y acidez de la fruta Royal Gala, promediado durante dos temporadas después de la aplicación de dióxido de titanio o etefón a los árboles. La firmeza se midió con una sonda de 2 mm de diámetro, en lugar de la sonda de 10 mm utilizada en Australia. (Gráfico cortesía de APAL).
En China, la superficie de coloración roja es la característica más importante de las manzanas de piel roja a la hora de influir en la intención de compra de los consumidores.
Promediando las dos temporadas, la aplicación de ambos productos antes de la cosecha aumentó considerablemente la superficie de coloración roja de la fruta. El dióxido de titanio fue ligeramente menos efectivo que el etefón, con incrementos de 32% y 53%, respectivamente.
Además de la superficie de color rojo, la intensidad de esa coloración también es importante para la aceptación de las manzanas entre los consumidores chinos. Esta característica fue medida instrumentalmente y se comprobó que tanto el dióxido de titanio como el etefón triplicaron la cantidad de pigmentación roja, dando como resultado una intensidad de color elevada y similar.

Superficie de la fruta cubierta por coloración roja, con aplicación de dióxido de titanio o etefón antes de la cosecha, promediada durante dos temporadas. (Gráfico cortesía de APAL).
Como se mencionó anteriormente, el brillo de la fruta también es importante para la satisfacción del consumidor. En este ensayo, el brillo se midió con un brillómetro y, aunque este instrumento no está diseñado para utilizarse en superficies curvas como las frutas, mostró que el dióxido de titanio aumentó el brillo de la fruta en un 23%, hasta alcanzar 10,6 unidades de brillo.
Cabe señalar que el brillómetro está diseñado para trabajar sobre superficies planas y que su respuesta tampoco es muy sensible a valores inferiores a 10 unidades de brillo. Sin embargo, la respuesta obtenida con el dióxido de titanio es similar a los resultados de otras publicaciones del autor del estudio, lo que indica que este cambio es real.
No se dispone de datos sobre las unidades de brillo de una manzana encerada con carnauba. Sin embargo, como referencia, el brillo de una berenjena alcanza aproximadamente 15 unidades.

Coloración roja de manzanas Royal Gala después de la aplicación de dióxido de titanio o etefón antes de la cosecha (primer año del ensayo). (Imagen cortesía de APAL).
El brillo de las manzanas está relacionado con la cera natural presente en la superficie de la piel. La investigación también estudió la cutícula mediante un microscopio electrónico, lo que reveló varios efectos de la aplicación de dióxido de titanio sobre la piel de la fruta. Estos resultados podrían ser más relevantes para los productores de cerezas que para los de manzanas, ya que existe la posibilidad de que este tratamiento tenga un impacto sobre el partidura de la fruta provocada por la lluvia.
De manera significativa, la aplicación de dióxido de titanio antes de la cosecha aumentó tanto el número de capas de células epidérmicas —en un 50%— como la cantidad de cera cuticular en la superficie de la fruta —en un 33%—.
El etefón también produjo estos efectos, pero en menor grado, con aumentos de 11% y 25%, respectivamente. Por lo tanto, ambos tratamientos mejoraron tanto la resistencia de la piel como la capa protectora impermeable de la superficie de la fruta. Esto podría significar menos perforaciones en el extremo del pedúnculo y, posteriormente, menos pudrición, además de una menor pérdida de agua durante el almacenamiento.
Un posible aliado para los exportadores de manzanas que buscan abrir el mercado chino
La aplicación de dióxido de titanio a los árboles de manzana durante el mes previo a la cosecha aumenta la coloración roja de la fruta, con un impacto mínimo sobre la firmeza, los azúcares o la acidez.
Además, este tratamiento aumenta la cantidad de cera cuticular en la piel, lo que proporciona una ligera mejora en el brillo de la fruta, así como capas adicionales de células epidérmicas, que podrían contribuir a una piel más resistente.
En contraste, la aplicación de etefón antes de la cosecha tiene un impacto similar sobre la coloración de la fruta, pero está asociada con un ligero adelanto de la madurez y un efecto menor sobre la epidermis y la cutícula.
Este artículo fue publicado originalmente en la edición de invierno de 2026 de AFG, la revista de Apples and Pears Australia Limited (APAL).
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