Investigadores de Queensland aportan a la batalla global contra el Fusarium R4T
Durante décadas, la Enfermedad de Panamá ha proyectado una sombra sobre el comercio mundial del banano. Este devastador patógeno fúngico, también conocido como Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza Tropical 4 (R4T), ha puesto en jaque la producción bananera en importantes regiones productoras como Venezuela, Perú y Colombia, amenazando a la variedad Cavendish, dominante en el mercado.
Sin embargo, aún hay esperanza. Investigadores de la Universidad de Queensland, en Australia, identificaron una región genómica clave asociada a la resistencia al R4T en un ancestro silvestre del banano.
Utilizando una combinación de genética directa (forward genetics), evaluación de enfermedades y secuenciación del genoma, el equipo considera que este hallazgo podría reducir de forma significativa el tiempo y los costos necesarios para desarrollar variedades de banano resistentes al R4T.
En busca de resistencia en especies silvestres
Liderado por Andrew Chen y Elizabeth Aitken, de la Escuela de Agricultura y Sostenibilidad Alimentaria de la Universidad de Queensland, el equipo de investigación localizó la resistencia al R4T en un cromosoma de Calcutta 4, un banano silvestre no comestible muy valorado por los programas de mejoramiento genético debido a su fertilidad y características de resistencia.
“Identificar e incorporar la resistencia natural de los bananos silvestres representa una solución sostenible y de largo plazo frente a este patógeno, que marchita y mata la planta hospedera, dejando además residuos en el suelo que pueden infectar futuros cultivos”, explicó Chen a Country News.
Para identificar el origen de la resistencia, los investigadores cruzaron Calcutta 4 con bananos susceptibles pertenecientes a otra subespecie y posteriormente expusieron la descendencia a la infección por R4T. Al comparar el ADN de las plantas resistentes con el de las susceptibles, lograron aislar la región genómica asociada con la resistencia.
“Se trata de un hallazgo muy significativo: es la primera caracterización genética de la resistencia a la Raza 4 proveniente de esta subespecie silvestre”, señaló el investigador.
Cinco años de investigación
Debido al prolongado ciclo de mejoramiento del banano, el proyecto se extendió durante cinco años. Cada generación de plantas requirió al menos 12 meses para alcanzar la madurez antes de ser sometida a pruebas de infección, tras lo cual fue posible continuar con nuevos cruzamientos.
Si bien Calcutta 4 no es apto para la producción comercial debido a la baja calidad de su fruta para consumo, los investigadores indicaron que la siguiente etapa del trabajo se centrará en desarrollar marcadores moleculares que permitan a los mejoradores identificar rápidamente las plántulas resistentes antes de que aparezcan los síntomas.
“Esto acelerará el proceso de selección, reducirá los costos y, esperamos, permitirá desarrollar un banano que sea agradable para el consumo, fácil de cultivar y naturalmente protegido contra el marchitamiento por Fusarium gracias a su genética”, afirmó Chen.
Los investigadores concluyen que la genética de especies silvestres podría abrir una nueva vía para el desarrollo de bananos resistentes al Fusarium.
*Todas las imágenes son referenciales | Read this story in English.
Noticia relacionada:
Colombia da un paso estratégico que fortalece defensa del banano frente al Fusarium R4T





