Industria de la ciruela deshidratada fortalece su liderazgo global con nuevo impulso a la sustentabilidad
La industria chilena de la ciruela deshidratada dio un nuevo paso para consolidar su liderazgo en los mercados internacionales, tras la certificación del primer ciclo del Acuerdo de Producción Limpia (APL) para la implementación del Estándar de Sustentabilidad del sector y la firma de un nuevo APL que incorporará a los productores primarios a este proceso.
En total, ocho plantas procesadoras —que representan el 68% de la producción sectorial— fueron certificadas por la Agencia de Sustentabilidad y Cambio Climático de Corfo (ASCC), validando estándares en eficiencia hídrica, energética y gestión de residuos, en el marco del programa Chile Origen Consciente (ChOC) del Ministerio de Agricultura.
El nuevo acuerdo busca extender estos criterios a los huertos productores de ciruelas destinadas al deshidratado, fortaleciendo la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de valor y respondiendo a las crecientes exigencias de sostenibilidad de los mercados internacionales.

El anuncio se realizó durante el seminario "Alternativas Digitales y Comportamiento del Mercado de Ciruelas Deshidratadas", organizado por Chileprunes en Santa Cruz, Región de O'Higgins, principal zona productora del país, con el apoyo de la Fundación para la Innovación Agraria (FIA).
La directora ejecutiva de la ASCC, Ximena Ruz, destacó que la incorporación de la producción primaria representa un avance hacia una estrategia más integral. "Esto permite dejar atrás acciones aisladas y avanzar con estándares verificables en calidad, trazabilidad y adaptación climática", señaló.
Por su parte, el director ejecutivo de Chileprunes, Pedro Acuña, afirmó que las certificaciones de sostenibilidad se han transformado en una exigencia para la industria. "El consumidor final tiene una conciencia muchísimo más profunda de lo que significa la sostenibilidad. Haber iniciado este proceso antes y estar más cerca de obtener el sello Chile Origen Consciente es motivo de orgullo para nuestra industria", indicó.
La iniciativa es impulsada por Chileprunes junto con diversas instituciones públicas, entre ellas los ministerios del Medio Ambiente y Energía, ODEPA, SAG, Indap, Achipia, ProChile y la Asociación de Productores de Ciruelas de Chile.

Un sector estratégico para las exportaciones
La producción de ciruelo europeo es la base de una industria altamente orientada a la exportación. De acuerdo con el Catastro Frutícola, Chile cuenta con 13.350 hectáreas plantadas, de las cuales el 72% se ubica en la Región de O'Higgins.
Asimismo, el 86% de la producción nacional se destina a la agroindustria del deshidratado, mientras que el 12,6% corresponde a exportaciones de fruta fresca y solo el 1,3% se comercializa en el mercado interno.
En este contexto, la sostenibilidad y eficiencia en los huertos adquieren un rol clave para mantener la competitividad del sector.
"Chile es líder mundial en la exportación de ciruelas deshidratadas. Contar con este Acuerdo de Producción Limpia significa seguir fortaleciendo la competitividad y posicionamiento internacional de este producto", afirmó Paulina Valderrama, directora general (s) de ProChile.
Durante los primeros diez meses de 2025, las exportaciones chilenas de ciruelas deshidratadas alcanzaron las 75.800 toneladas métricas, generando retornos por US$247,2 millones, cifras que reflejan la relevancia estratégica de esta industria para el sector agroexportador nacional.
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