Por qué el riego en otoño define el rendimiento de la próxima temporada

Por qué el riego en otoño define el rendimiento de la próxima temporada

Con el término del verano y la llegada del otoño, gran parte de los cultivos en Chile entra en su fase final de cosecha. Sin embargo, lejos de ser un periodo de menor relevancia, esta etapa resulta estratégica para el rendimiento de la próxima temporada, especialmente en lo que respecta al riego y fertirriego postcosecha.

En la práctica, se trata de una fase que suele ser subestimada. Tras la cosecha, la atención de los productores se concentra en la comercialización de la fruta, lo que muchas veces deriva en un descuido del manejo hídrico.

El otoño no es el cierre del proceso productivo, sino una etapa estratégica. Aquí la planta está acumulando reservas que serán clave para su desarrollo en la siguiente temporada”, indicó Cristóbal Leschot, ingeniero experto en telemetría de Dripsa.

Durante este periodo, las plantas acumulan nutrientes esenciales que les permiten enfrentar el receso invernal y reactivar su crecimiento en primavera, destacaron desde Dripsa, empresa dedicada a soluciones de riego. De acuerdo con especialistas, cerca del 80% de las reservas nutricionales —como nitrógeno, fósforo, potasio, boro y zinc— se generan en esta etapa.

Pese a ello, persiste la percepción de que no es necesario mantener el riego o la fertilización una vez finalizada la cosecha, "pero es justamente lo que se haga en este periodo lo que define cómo la planta va a brotar y florecer después del invierno”, agregó Leschot.


Riego en Chile


Impactos de una mala gestión

El descuido del riego y la nutrición en otoño puede traducirse en efectos directos sobre la productividad. Entre las principales consecuencias se encuentran: deficiente salida del receso invernal, desuniformidad en la brotación y floración, desarrollo irregular de las plantas y menor potencial productivo.

En términos prácticos, esto se refleja en huertos con comportamientos dispares, donde algunas plantas presentan floración adelantada mientras otras aún no inician su desarrollo, afectando la calidad y homogeneidad de la producción, explicaron desde la empresa.

El contexto hídrico en Chile refuerza la relevancia de este manejo. Según la Comisión Nacional de Riego, menos del 50% de la superficie agrícola del país cuenta con sistemas de riego tecnificado, lo que evidencia una brecha importante en eficiencia en el uso del agua.

A esto se suma un escenario prolongado de escasez. De acuerdo con la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (Odepa), el país enfrenta más de una década de déficit hídrico, lo que ha obligado a replantear la gestión del recurso en sectores clave como la agricultura.

La eficiencia no pasa solo por cuánto regar, sino por cuándo y cómo hacerlo. Muchas pérdidas se generan por errores operacionales o falta de información, más que por falta de agua en sí”, señaló el especialista.


Por qué el riego en otoño define el rendimiento de la próxima temporada


Tecnología y gestión: claves para avanzar

En este escenario, la incorporación de tecnología y una mejor gestión del riego se vuelven fundamentales. Herramientas como sistemas de riego tecnificado, automatización, programadores y soluciones de telemetría permiten optimizar el uso del recurso y reducir el impacto del error humano.

Asimismo, la mantención de los sistemas juega un rol clave. En instalaciones deficientes o sin un mantenimiento adecuado, las pérdidas de eficiencia pueden superar el 20%, afectando directamente el rendimiento de los cultivos.

La tecnología hoy permite tomar decisiones más informadas y oportunas. Pero el desafío sigue siendo su adopción y uso correcto en terreno”, explicó Leschot.

En un contexto marcado por el cambio climático, la disminución de precipitaciones y el avance de la desertificación en distintas zonas del país, los expertos coinciden en que el riego en otoño debe ser entendido como una decisión estratégica más que operativa.

“El principal desafío es anticiparse. Aunque hoy exista disponibilidad de agua en algunos sectores, el escenario está cambiando, y la agricultura tiene que adaptarse con una mirada de largo plazo”, concluyó el ingeniero experto en telemetría de Dripsa.


Noticia relacionada: 

Cómo elegir el mejor programador de riego para optimizar el consumo de agua

Suscríbete a nuestro Newsletter


Suscríbete