Nuevas evidencias científicas muestran la eficacia de frutillas en la prevención de Alzheimer

17 Julio 2017

Científicos de Salk Institute han encontrado evidencia adicional de que un compuesto natural de las frutillas o fresas reduce los déficits cognitivos y la inflamación asociados con el envejecimiento en ratones.

El trabajo, que apareció en las revistas de Gerontología de la serie A en junio de 2017, se basa en la investigación anterior del equipo en el antioxidante fisetina, donde se descubrió que podría ayudar a tratar el deterioro mental relacionado con la edad y condiciones como el Alzheimer o accidente cerebrovascular.

“Las empresas han puesto fisetina en varios productos para la salud, pero no ha habido suficientes pruebas serias sobre el compuesto”, dice Pamela Maher, científica de personal senior en el Laboratorio de Neurobiología Celular de Salk y autor principal del documento.

“Sobre la base de nuestro trabajo en curso, pensamos que la fisetina podría ser útil como un preventivo para muchas enfermedades neurodegenerativas asociadas a la edad, no sólo Alzheimer, y nos gustaría fomentar un estudio más riguroso sobre la misma.

Maher, que trabaja en el laboratorio de David Schubert, director del Laboratorio de Neurobiología Celular de Salk, ha estudiado la fisetina desde hace más de una década. La investigación anterior llevada a cabo por el laboratorio encontró que la fisetina redujo la pérdida de memoria relacionada con Alzheimer en ratones modificados genéticamente para desarrollar la enfermedad.

Pero ese estudio se centró en la enfermedad del Alzheimer (EA) genética (familiar), que representa sólo 1 a 3 por ciento de los casos. Con mucho, el mayor factor de riesgo para desarrollar lo que se denomina EA esporádica, así como otros trastornos neurodegenerativos, es simplemente la edad.

Para la investigación actual, Maher estudió ratones de laboratorio que envejecen prematuramente para estudiar mejor la EA esporádica. A los 10 meses de edad, estos ratones típicamente muestran signos de deterioro físico y cognitivo no observados en ratones normales hasta los dos años.

El equipo de Salk alimentó a los ratones de 3 meses de edad envejeciendo prematuramente una dosis diaria de fisetina con su alimento durante 7 meses. Otro grupo de ratones prematuramente envejecidos fue alimentado con el mismo alimento sin fisetina. Durante el período de estudio, los ratones realizaron diversas pruebas de actividad y memoria. El equipo también examinó los niveles de proteínas específicas en los ratones relacionados con la función cerebral, las respuestas al estrés y la inflamación.

“A los 10 meses, las diferencias entre estos dos grupos eran sorprendentes”, dice Maher. Los ratones no tratados con fisetina tuvieron dificultades con todas las pruebas cognitivas, así como marcadores elevados de estrés e inflamación. Células cerebrales llamadas astrocitos y microglia, que son normalmente antiinflamatorias, ahora están provocando una inflamación desenfrenada. Los ratones tratados con fisetina, por otra parte, no eran notablemente diferentes en comportamiento, capacidad cognitiva o marcadores inflamatorios a los 10 meses que un grupo de ratones de 3 meses no tratados con la misma condición. Además, el equipo no encontró evidencia de toxicidad aguda en los ratones tratados con fisetina, incluso a altas dosis del compuesto.

“Los ratones no son personas, por supuesto”, dice Maher, “pero hay suficientes similitudes que creemos que la fisetina garantiza una mirada más cercana, no sólo para tratar potencialmente la EA esporádica, sino también para reducir algunos de los efectos cognitivos asociados con el envejecimiento”.

Ahora, Maher espera asociarse con otro grupo o compañía para llevar a cabo ensayos clínicos de fisetina con sujetos humanos.

Fuente: Sciencedaily.com

Fotografía: Shutterstock.com

www.portalfruticola.com

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