Industria mexicana de la fresa pide cautela ante investigación antidumping y destaca su complementariedad con Estados Unidos
La industria mexicana de la fresa enfrenta uno de los procesos comerciales más relevantes de los últimos años tras la investigación por presunto dumping iniciada por el Departamento de Comercio de Estados Unidos. Sin embargo, José Luis Bustamante, expresidente de Aneberries, llamó a evitar interpretaciones anticipadas y aclaró que hasta ahora no existe ninguna determinación ni la aplicación de aranceles contra las exportaciones mexicanas.
En conversación exclusiva con Portalfruticola.com, Bustamante explicó que el caso continúa en desarrollo y que la primera fecha clave será entre el 18 y el 24 de agosto, cuando las autoridades estadounidenses emitirán una determinación preliminar basada en la investigación realizada a los dos principales exportadores mexicanos de fresa: Driscoll's México y Mainland Farms.
"Lo primero que hay que dejar muy claro es que no hay nada resuelto. No existe ningún arancel ni una decisión definitiva", enfatizó.
Según explicó, esa resolución preliminar únicamente establecerá si el Departamento de Comercio considera que existen elementos para continuar con el caso. La decisión definitiva se conocería entre noviembre de 2026 y enero de 2027, momento en el que, eventualmente, podrían definirse medidas antidumping, en caso de proceder.
Hoy las exportaciones mexicanas de fresa ingresan al mercado estadounidense sin ningún tipo de arancel.

José Luis Bustamante, expresidente de Aneberries.
Argumento de complementariedad
La defensa mexicana se basa en demostrar que ambas industrias son complementarias y no competidoras directas. Bustamante indicó que la temporada de exportación mexicana, que se extiende principalmente entre noviembre y marzo, coincide con el periodo de menor disponibilidad de fruta en Estados Unidos, cuando los precios son más altos debido a la limitada oferta doméstica.
"Nosotros no competimos con ellos; nos complementamos. Llegamos cuando Estados Unidos tiene menos fruta disponible y ayudamos a abastecer al mercado", explicó.
Como parte de la estrategia legal, Aneberries trabaja con el despacho estadounidense White & Case, encargado de documentar el comportamiento histórico del mercado y demostrar que el crecimiento de las exportaciones mexicanas ha ido acompañado de un aumento en el consumo de fresas en Estados Unidos.
El argumento, explicó Bustamante, es similar a lo ocurrido con el mercado del aguacate: una mayor disponibilidad del producto permitió ampliar el consumo y desarrollar la categoría, beneficiando tanto a productores como a consumidores.
El impacto de un eventual arancel
El expresidente de Aneberries advirtió que cualquier medida compensatoria terminaría trasladándose al consumidor estadounidense. Tomó como ejemplo el caso reciente del tomate mexicano, donde la aplicación de medidas comerciales elevó significativamente los precios en los supermercados.
"Al principio parece que el afectado es el productor, pero en el mediano plazo quien termina pagando es el consumidor", señaló.

Fotografía de archivo | Shutterstock.
Asimismo, destacó que las exportaciones mexicanas generan una importante derrama económica también en Estados Unidos, al impulsar empleos en transporte, centros de distribución, supermercados, logística y comercialización.
Destacó el trabajo que realiza la industria para fortalecer el cumplimiento de estándares nacionales e internacionales en materia de inocuidad y estándares laborales, y argumentó que la relación de complementariedad productiva también se puede observar durante el verano, donde México importa fresas provenientes de California para abastecer su mercado interno, lo que demuestra la integración de ambas industrias.
Desafíos de las fresas
Más allá del conflicto comercial, Bustamante considera que el principal desafío para la industria de las fresas será mejorar la experiencia del consumidor.
A su juicio, durante muchos años el desarrollo varietal se enfocó en productividad, resistencia a enfermedades y vida de anaquel, pero ahora el reto consiste en ofrecer frutas más dulces y atractivas que impulsen un mayor consumo.
"Tenemos que hacer que el consumidor quiera repetir la experiencia de comer una buena fresa", afirmó.
También destacó los esfuerzos que realiza la industria para fortalecer el mercado mexicano mediante promociones en supermercados, campañas de consumo y un estricto cuidado de la cadena de frío, buscando asegurar que la fruta llegue en óptimas condiciones al consumidor.
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