Jujuba o dátil chino: el fruto asiático que busca conquistar nuevos mercados
La jujuba, también conocida como jujube, dátil chino o azufaifa común, es el fruto del árbol Ziziphus jujuba, una especie originaria de Asia y cultivada desde hace miles de años en China. Actualmente, también se produce en otras regiones templadas y subtropicales. Su fruto se consume en China desde hace siglos y, aunque todavía es poco conocido en algunos mercados internacionales, ha comenzado a ganar interés fuera de Asia.
La fruta cambia de color y textura a medida que madura: comienza verde, con una textura crujiente y un sabor que puede recordar al de una manzana, y posteriormente adquiere tonalidades que van del marrón-rojizo a marrón-púrpura y una apariencia arrugada, similar a la de un dátil. Puede consumirse fresca, seca o procesada.
El árbol puede alcanzar hasta unos 15 metros de altura, aunque su tamaño y forma varían según la variedad y las condiciones de cultivo. Sus ramas pueden presentar espinas y una disposición ligeramente colgante. Se adapta especialmente bien a climas cálidos y relativamente secos, y presenta una alta tolerancia a la sequía y a condiciones de cultivo marginales.
La especie también puede desarrollarse en distintos tipos de suelo y destaca por su tolerancia a condiciones de baja fertilidad, sequía y salinidad. Para una buena producción de fruta, sin embargo, requiere condiciones adecuadas de humedad y manejo agronómico.

Fotografía de archivo | Shutterstock.
El mercado mundial de la jujuba
Según Growth Market Reports, el mercado mundial de la jujuba alcanzó un valor de US$1.820 millones en 2024 y registraría una tasa de crecimiento anual compuesto (CAGR) de 6,7% entre 2025 y 2033, hasta alcanzar aproximadamente US$3.220 millones al final del período.
De acuerdo con la consultora, este crecimiento estaría impulsado por la mayor demanda de alimentos naturales y funcionales, así como por la expansión de los usos de la jujuba en las industrias de alimentos y bebidas, nutracéutica, farmacéutica y cosmética.
Cabe señalar que las estimaciones de mercado pueden variar según la metodología y el alcance considerado. Por ejemplo, otro informe de la misma firma, centrado específicamente en Ziziphus jujuba, estima el mercado en US$1.420 millones en 2024 y proyecta que alcanzará US$2.450 millones en 2033.
Uno de los desafíos para la comercialización de la jujuba fresca es su perecibilidad, lo que aumenta la importancia de las tecnologías de conservación, almacenamiento y transporte.
El secado, la elaboración de polvo, jugos, mermeladas, tés, pastas y otros productos procesados permite extender la disponibilidad de la fruta, reducir pérdidas postcosecha y ampliar sus posibilidades de distribución.

Fotografía de archivo | Shutterstock.
La jujuba deshidratada mantiene una posición relevante, tanto para consumo directo como para su utilización como ingrediente. En paralelo, el formato en polvo permite incorporarla en diferentes formulaciones de alimentos y bebidas.
La fruta también ha despertado interés como ingrediente para alimentos y bebidas funcionales, debido a su contenido de vitamina C y a la presencia de polisacáridos, flavonoides y otros compuestos bioactivos. La investigación científica continúa estudiando la composición y las propiedades de estos compuestos.
Estas características han favorecido su incorporación en snacks, bebidas, productos de panadería, yogures, jugos, mermeladas y otras alternativas de valor agregado.
El crecimiento del interés por alimentos de origen vegetal también abre oportunidades para utilizar jujuba en snacks, postres, bebidas y otras formulaciones.
Desafíos para la industria
Pese a sus perspectivas de crecimiento, el mercado enfrenta desafíos vinculados con la perecibilidad del producto fresco, la uniformidad de la calidad, los requerimientos de procesamiento y el conocimiento limitado de la fruta en algunos mercados internacionales.
El manejo de la calidad durante el transporte y almacenamiento también será relevante para los productores que busquen ampliar su presencia en mercados externos.
Asimismo, el desarrollo de productos asociados a beneficios para la salud requiere diferenciar las propiedades nutricionales de las afirmaciones terapéuticas que todavía requieren mayor respaldo científico. El sector enfrenta, por tanto, la necesidad de continuar desarrollando investigación que permita sustentar sus aplicaciones.
Según Growth Market Reports, la combinación de la demanda tradicional por jujuba y el creciente interés por ingredientes naturales y formatos convenientes ofrece oportunidades para productores y empresas vinculadas con el procesamiento, envasado y distribución.
Con un mercado que, según esta fuente, podría alcanzar US$3.220 millones para 2033, la innovación en productos procesados, la trazabilidad, el abastecimiento sostenible y la diversificación de formatos aparecen como factores relevantes para aprovechar el crecimiento de esta categoría.
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