Grupo Espléndido convierte la compra de un mango Jaguar en una experiencia con propósito
Los mercados están cada vez más competitivos y la calidad pasó a ser la base del negocio, por lo que encontrar un elemento diferenciador es clave. En ese contexto, Grupo Espléndido, empresa mexicana especializada en la producción y comercialización de mango, apuesta por una estrategia diferenciadora: generar vínculos emocionales con el consumidor.
Portalfruticola.com conversó con Daniel Ibarra, presidente de Grupo Espléndido (Splendid by Porvenir), quien indicó que por medio de la marca Jaguar, buscan transformar la compra de un mango en una experiencia asociada a la sostenibilidad y la conservación de la biodiversidad.
Dijo que los consumidores actuales, en especial los más jóvenes, buscan adquirir productos que representen valores y causas con las cuales puedan identificarse.
Mango Jaguar
Vincular una fruta con un animal parece extraño, pero el mango Jaguar no fue elegido al azar, ya que el animal representa al felino más grande del continente americano. “Es un símbolo que une prácticamente a todo el continente americano y con el que cualquier consumidor puede sentirse identificado", comentó Ibarra.

Daniel Ibarra, presidente de Grupo Espléndido.
La compañía decidió que la marca Jaguar se relacionara con el mango Ataulfo y que cada caja comercializada fuese un aporte a la protección de esta especie. Cada mango incorpora un sticker con un código QR que dirige al consumidor a una plataforma digital donde se documentan las acciones desarrolladas en torno a la campaña de conservación.
"La idea es que el consumidor pueda ver de forma transparente qué estamos haciendo, con fotografías, información y seguimiento permanente. Queremos que exista una comunicación directa entre la marca y quien finalmente consume el producto", señaló el ejecutivo.
Producción de mango
Grupo Espléndido posee alrededor de 800 hectáreas de mango Ataulfo en el norte de Sinaloa, pero el alcance de la marca Jaguar va mucho más allá de su producción interna.
La empresa ha construido una red de abastecimiento que integra fruta proveniente de distintas regiones de México, además de programas productivos desarrollados en Ecuador y Perú.
En conjunto, la empresa tiene un total de 5.000 hectáreas distribuidas en diferentes zonas productoras del continente.
Ibarra comentó que esta diversificación geográfica les permite extender la oferta por meses y disminuir la dependencia de una sola zona productiva, lo que es relevante frente a los efectos del cambio climático y las variaciones estacionales.
Proyección de crecimiento
Hasta la fecha, la empresa ha comercializado unas 600.000 cajas de mango de cuatro kilogramos, mientras que la meta para el cierre de la temporada son 800.000 cajas.
Según el ejecutivo, el crecimiento se debe principalmente al mayor volumen obtenido en México y a la consolidación de un nuevo programa de abastecimiento desarrollado en Ecuador.
Otra de las características diferenciadoras del Grupo Espléndido es su modelo de integración vertical: produce fruta, trabaja con agricultores asociados, exporta desde origen, importa directamente en Estados Unidos mediante Splendid by Porvenir y comercializa el producto con cadenas de supermercados.
Para Ibarra, esta integración genera confianza tanto para los productores como para los compradores, ya que “saben que estamos en origen y destino, por lo que podemos informar con precisión cómo viene la producción y garantizar el cumplimiento de los programas comerciales”.

Producción de mango Jaguar.
A ello se suma un programa integral de acompañamiento técnico denominado Produce Plus, con el cual la empresa entrega financiamiento, asesoría agronómica, fertilización, recomendaciones fitosanitarias e incluso apoyo en la adquisición de insumos a los productores asociados.
"La idea es acompañar al productor desde la siembra hasta la comercialización. Nosotros no solo compramos fruta; buscamos que nuestros proveedores puedan producir mejor”, indicó Ibarra.
Estados Unidos, un mercado con ventajas competitivas
Entre el 90% y el 95% del volumen exportado tiene como destino Estados Unidos, mientras Canadá representa el segundo mercado más importante.
Ibarra reconoce que la cercanía geográfica con el mercado estadounidense entrega ventajas competitivas difíciles de igualar, pero considera que la industria mexicana aún debe avanzar en la diversificación de mercados.
A su juicio, uno de los principales obstáculos continúa siendo la limitada infraestructura portuaria para exportar fruta fresca hacia Asia y Europa.
El ejecutivo señaló que en el norte de Sinaloa, el puerto más cercano está orientado principalmente al manejo de graneles y no de contenedores refrigerados. "No tenemos una logística eficiente para competir en esos mercados. Incluso muchas veces resulta más rápido enviar la fruta por carretera hasta Los Ángeles y desde allí embarcarla hacia Asia".
Mango con innovación
Además de desarrollar marcas propias como Jaguar, Kent, Super Kent y Kit Kong, Grupo Espléndido ha puesto especial énfasis en adaptar sus formatos de comercialización a las nuevas exigencias del retail.
Es así como hoy la empresa ofrece distintos tipos de envases, desde clamshells hasta bolsas de malla o presentaciones de cuatro unidades, dependiendo de los requerimientos específicos de cada cliente.
"El mango tiene que verse atractivo. Después debe entregar una excelente calidad interna. Si alguien consume un mango antes de que esté listo, probablemente tendrá una mala experiencia y no volverá a comprar”, comentó.
Por ello, considera que la industria tiene todavía un importante desafío en materia de educación del consumidor.
El futuro del mango
Con una mirada a los próximos años, el presidente de Grupo Espléndido sostiene que la industria deberá avanzar hacia variedades que respondan mejor a las preferencias de los consumidores.
Comentó que el mango debe seguir el camino que han recorrido otras especies como la manzana o la uva, donde la innovación genética permitió desarrollar productos con mejores atributos organolépticos y una mayor diferenciación comercial.
"Todas las frutas compiten entre sí. Si queremos seguir creciendo necesitamos variedades más atractivas, con menos fibra y una mejor experiencia de consumo. Ese es uno de los grandes desafíos que tiene la industria", acotó.
“He sido productor y hoy soy importador. Antes veía al intermediario como alguien que se quedaba con parte del negocio. Hoy todos debemos ganar para que la cadena funcione. El productor y el importador necesitan rentabilidad, y el supermercado debe poder ofrecer un producto competitivo al consumidor. Sólo así el negocio es sostenible para todos", concluyó.
Noticia relacionada:
El mango mexicano conquista el mundo: la historia de una fruta convertida en potencia exportadora



