Mercado chino más exigente obliga a la industria de la cereza chilena a ajustar su estrategia
Con un auditorio con 1.800 actores de la cadena de la industria de la cereza, la presencia de autoridades del sector público y privado —entre ellos el ministro de Agricultura de Chile, Jaime Campos—, y la visita de una delegación china, la 7° versión del Global Cherry Summit reunió al sector para intercambiar visiones, explorar oportunidades y proyectar el futuro comercial de la cereza en un escenario cada vez más competitivo y tecnológico.
La edición 2026, realizada en Santiago (Chile) comenzó con palabras de Iván Marambio, presidente de Frutas de Chile, quien destacó el rol y la posición de la industria frutícola en la economía nacional. Subrayó que Chile es el principal exportador de cerezas del hemisferio sur y el cuarto a nivel mundial, "lo que nos lleva a tener una responsabilidad gigante. Tenemos que liderar lo que hacemos en el mundo de la fruta".
"Somos embajadores de Marcha Chile; tenemos que apostar por ella. Alimentamos al primer mundo, al hemisferio norte y debemos conseguir diferenciarnos de marcas de otros países de nuestro sector, ojalá tener una tan potente como la que tienen Australia y Nueva Zelanda", dijo.

En su intervención Marambio puso especial énfasis en la necesidad de que industria de la cereza, independientemente de los desafíos que se presenten, trabaje de manera conjunta y coordinada. "Debemos coordinarnos, no solo los gremios; debemos actuar en conjunto productores, exportadores, toda la cadena logística. Esa es la forma en la que vamos a resolver nuestros desafíos".
A continuación, la directora ejecutiva del Comité de Cerezas de Chile, Claudia Soler, delineó una hoja de ruta para enfrentar un escenario más exigente, marcado por cambios en el mercado chino, desafíos logísticos y la necesidad de elevar estándares en toda la cadena, tras las últimas dos temporadas particularmente desafiantes en un contexto de crecimiento acelerado.
Fin de una etapa y nuevos desafíos
Soler recordó que las cerezas han sido históricamente un “embajador de Chile” en los mercados internacionales, pero advirtió que el escenario cambió tras dos temporadas complejas, en un contexto de alto volumen y mayores exigencias.
En este nuevo ciclo, el foco ya no estará en seguir creciendo, sino en capturar valor. “El futuro no es volumen, es valor”, enfatizó.
Para ello, la ejecutiva planteó la necesidad de una mayor coordinación entre productores, exportadores y operadores logísticos, destacando que el desempeño de cada eslabón impacta directamente en el resultado final.

"El trabajo articulado no es solo deseable, sino que indispensable. La experiencia internacional muestra que las industrias que crecen mucho en volumen necesitan coordinación sectorial para mantener su valor. Tenemos la convicción de que el trabajo cohesionado entre los distintos actores permitirá sostener la competitividad y el posicionamiento de nuestros productos en los mercados internacionales".
La principal línea de acción definida por el Comité es elevar la calidad del producto. Según Soler, no basta con invertir en promoción si la fruta no cumple con estándares consistentes.
“Cada vez que exportamos una cereza, estamos poniendo en juego la reputación de un país”, advirtió.
En ese contexto, el gremio trabaja en la definición de un estándar base que incluya atributos como firmeza, grados Brix, calibre y condición, en línea con un consumidor chino cada vez más exigente.
Un consumidor más exigente y digital
El mercado chino —destino de casi el 90% de las exportaciones chilenas de cerezas— ha evolucionado hacia un consumidor más informado, con nuevas ocasiones de consumo y menor tolerancia a fallas.
Hoy, las cerezas compiten directamente con frutas locales como arándanos y frutillas, que presentan altos estándares de calidad.
Además, el fuerte uso de redes sociales amplifica rápidamente cualquier problema. “Las noticias negativas o fallas de calidad se difunden mucho más rápido y con mayor impacto”, explicó Soler.
En plataformas como TikTok, donde el e-commerce tiene un peso relevante, una tasa de reclamos de apenas 5% fue suficiente para que el 50% de los retailers dejara de vender cerezas chilenas en un periodo clave.
Problemas de condición y logística
Uno de los principales diagnósticos de la temporada fue el deterioro progresivo de la fruta, asociado a factores como temperatura, tiempos de tránsito y manejo en destino.
Según datos presentados, los contenedores tardaron en promedio 39 días en completar el ciclo desde origen hasta retorno en China, un plazo considerado excesivo para un producto fresco.
Esto impactó directamente la calidad y en la pérdida de espacios en góndola, con consecuencias económicas significativas.
“Estamos pagando servicios rápidos, pero el producto igual se demora demasiado en venderse. Eso afecta directamente la condición”, señaló.
Frente a este escenario, el Comité definió cinco prioridades para la industria: calidad (implementación de estándares mínimos y mejora del producto); ámbito fitosanitario (ajustes en protocolos, certificación electrónica y gestión de riesgos); reputación (fortalecimiento de la imagen en mercados clave y gestión de crisis); logística (reducción de tiempos, mejor control de temperatura y mayor eficiencia en destino) y demanda (de campañas y diversificación de mercados).
En este último punto, Soler destacó que la industria alcanzó 150 millones de compradores en la última temporada, aunque reconoció que el desafío está en absorber el peak de oferta concentrado en pocas semanas.
Diversificación y trabajo conjunto
Si bien China seguirá siendo el principal mercado, el Comité busca avanzar en la diversificación hacia destinos como Estados Unidos, Corea del Sur, Taiwán, el sudeste asiático y Brasil.
Finalmente, Soler hizo un llamado a la colaboración dentro del sector, señalando que, a diferencia de otras industrias, la competencia es interna.
“Somos líderes y no tenemos una competencia directa. El desafío es trabajar de manera coordinada para asegurar el desarrollo sustentable de la industria”, concluyó.
Global Cherry Summit 2026 fue organizado por Yentzen Group y el Comité de Cerezas de Frutas de Chile.
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