"Machucón" en manzanas puede reducir volumen exportable hasta en un 12%

El “machucón” se ha convertido en uno de los principales desafíos de calidad para la industria de la manzana, con pérdidas que pueden alcanzar entre un 10% y un 12% de la producción de un huerto, indicó José Luis Vázquez, gerente técnico y director de Nehuen Agrofrutícola. 

Explicó que este daño se produce como consecuencia de los impactos y compresiones durante la cosecha, el transporte y los procesos de selección y embalaje, afectando los tejidos internos de la fruta y generando ablandamiento y manchas oscuras que disminuyen su valor comercial y pueden dejarla fuera de los mercados de exportación.

Debido a la relevancia de la problemática, investigadores del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca han estudiado el fenómeno y sus factores asociados. 


“Machucón” en manzanas puede reducir hasta un 12% de la fruta exportable

Fotografía de archivo | Shutterstock.


Entre los principales hallazgos se encuentra la influencia de las condiciones ambientales y de la propia fruta. Daniela Simeone, investigadora del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca, explicó que la temperatura es un factor determinante. 

“Mientras más fría está la manzana, o el ambiente al momento de la cosecha, es más sensible y sufre mayor daño ante un impacto. A esto se suma el nivel de calcio en el fruto, que resulta determinante en la resistencia estructural del tejido”, señaló Simeone en un comunicado. 

Por su parte, José Luis Vázquez, indicó a Portalfruticola.com que “podemos cuantificar cada zona de riesgo y entregar un respaldo con los equipos para que la industria tome medidas correctivas y aumente su porcentaje de fruta exportable y, por consecuencia, la rentabilidad de los empresarios que tienen huertos de manzana”.

Impacto directo en los retornos

Aunque los riesgos están presentes desde etapas tempranas del manejo del huerto hasta el proceso de embalaje, Vázquez identificó la cosecha como uno de los momentos más críticos. 

“Desde que la fruta es desprendida del árbol hasta que llega a los bins y posteriormente al transporte, existen múltiples puntos donde puede producirse un impacto”, mencionó.

A juicio de Vázquez, las consecuencias económicas pueden ser relevantes. Ejemplificó que, considerando un retorno de aproximadamente US$0,75 por kilo y una producción de 60 mil kilos por hectárea, una pérdida del 12% representa 7.200 kilos que dejan de comercializarse como fruta de exportación. 

Bajo ese supuesto, esto equivale a unos US$5.400 por hectárea, antes de considerar otros efectos asociados a la pérdida de calidad.


“Machucón” en manzanas puede reducir hasta un 12% de la fruta exportable

Fotografía de archivo | Shutterstock.


Prevenir antes de cosechar

Para Vázquez, una de las principales lecciones de la investigación es que las medidas contra el machucón deben comenzar mucho antes de que se inicie la cosecha.

“Lo oportuno es tomar medidas preventivas. Eso se hace mucho antes de iniciar las cosechas: capacitación con todo el equipo técnico, planificación e implementación meses antes”, enfatizó.

Esto implica revisar desde la planificación de la cosecha y la capacitación de los trabajadores hasta las condiciones de transporte y los equipos utilizados para movilizar la fruta. También considera aspectos como la velocidad de los tractores, las características de los carros porta-bins y los sistemas de suspensión de los vehículos que trasladan la producción.

El especialista plantea que estas acciones deben entenderse como inversiones para recuperar fruta y no únicamente como costos adicionales. Incluso pequeñas mejoras en el porcentaje de fruta recuperada pueden compensar las inversiones destinadas a capacitación, equipamiento y ajustes en los procesos.

Una industria más competitiva

Para Vázquez, el desafío actual es que el conocimiento científico llegue efectivamente a la toma de decisiones de productores y exportadoras.

“El sector productivo debe tomar las herramientas de la investigación científica y aplicarlas exhaustivamente en el campo. El reconocimiento del Centro de Pomáceas de la Universidad de Talca es enorme y sus hallazgos son clave para mejorar la calidad final de la fruta”, valoró.

El especialista finalizó señalando que la industria debe avanzar desde una lógica de reacción frente al daño hacia una estrategia preventiva, capaz de identificar los puntos críticos, cuantificar las pérdidas y actuar antes de que la fruta llegue a la línea de embalaje. 

En una industria donde cada kilo exportable incide directamente en la rentabilidad, “reducir el machucón podría convertirse no solo en una mejora de calidad, sino también en una oportunidad concreta para recuperar valor y fortalecer la competitividad de la manzana chilena”, concluyó.


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