Fenómeno de El Niño golpea a la fruticultura peruana
El fenómeno de El Niño está generando una afectación transversal en la industria frutícola peruana. El incremento de las temperaturas, las alteraciones en las lluvias y el aumento de plagas y enfermedades están modificando los ciclos productivos de cultivos destinados tanto al mercado interno como a la exportación.
Para conocer el detalle de este impacto, Portalfruticola.com conversó con Santiago Pastor, docente de Agronomía y Negocios de la Universidad Científica del Sur, quien indicó que el cambio climático es sistémico y advirtió que los próximos eventos podrían tener impactos cada vez mayores.
Impacto de El Niño por especie
El especialista mencionó que entre los cultivos más expuestos se encuentra el mango, particularmente la variedad Kent. Esto se debe a que las temperaturas nocturnas pueden afectar de manera directa la floración del cultivo.
El especialista señaló que esta variedad necesita determinadas condiciones de frío durante la noche para inducir la producción de flores.
Cuando las temperaturas nocturnas permanecen demasiado elevadas, el árbol puede presentar un buen desarrollo vegetativo, pero producir menos flores y, en consecuencia, menos frutos.
Explicó que algunos agricultores están recurriendo a prácticas de manejo como el raleo y podas para intentar adelantar la producción y evitar que las etapas críticas del cultivo coincidan con periodos de temperaturas extremas.

Fotografía del Senamhi.
Por su parte, el especialista de la Subdirección de Agrometeorología del Senamhi, Wilmer Llano, comentó en la ceremonia de inicio de la Campaña de Exportación de Mango 2026-2027 en Piura, que las perspectivas climáticas indican la continuidad de condiciones cálidas durante los próximos meses, escenario que podría favorecer el desarrollo de plagas, como la mosca de la fruta.
"Además, la posibilidad de precipitaciones por encima de lo normal podría generar condiciones favorables para enfermedades como la antracnosis y otros patógenos que afectan al cultivo", acotó.
Arándanos
En el caso del 'fruto azul', las altas temperaturas pueden provocar un menor cuajado, aborto floral y una reducción en la calidad y concentración de los frutos.
Pastor mencionó que la combinación de calor y estrés fisiológico puede disminuir el potencial productivo de las plantas. Frente a este escenario, destacó la importancia del desarrollo de alternativas biotecnológicas, entre ellas la inoculación de microorganismos benéficos.
“Una de estas estrategias consiste en incorporar hongos endófitos a las plántulas durante sus primeras etapas de desarrollo”, dijo.
“Estos microorganismos viven dentro de la planta y pueden contribuir a mejorar su tolerancia frente a condiciones ambientales adversas, aunque se trata de tecnologías que todavía requieren investigación y tiempo para su implementación a mayor escala”, agregó.
Palta Hass
Otro cultivo que enfrenta retos es la palta Hass, esto debido a que el calor, especialmente cuando no existe un sistema de riego adecuado, puede generar estrés en la planta y reducir su capacidad fotosintética.
Pastor comentó que el daño metabólico termina repercutiendo en etapas fundamentales del cultivo, como la formación de flores y frutos, y puede traducirse finalmente en una menor productividad.
“Un sistema correcto diseño de riego permite controlar la cantidad de agua suministrada a cada planta y, además, incorporar nutrientes y determinados productos a través del agua de riego. El objetivo es que la planta reciba de manera precisa los recursos que necesita, evitando tanto el déficit hídrico como un uso ineficiente del agua”, acotó.

Fotografía de archivo | MIDAGRI.
Uva de mesa
Esta fruta es uno de los principales productos de la canasta agroexportadora de Perú, por lo que el especialista señaló que el sector busca adelantar el ciclo productivo para evitar que las etapas finales de maduración coincidan con los periodos de mayor calor.
“Los productores están realizando podas y otras prácticas de manejo para inducir anticipadamente el desarrollo de los brotes y adelantar la cosecha. La razón es que una exposición excesiva a temperaturas elevadas puede reducir la calidad de la fruta y afectar la concentración de sólidos solubles y azúcares”, explicó
Un desafío conjunto frente a El Niño y el clima en general
Para Pastor, la adaptación al cambio climático no puede depender únicamente de medidas puntuales tomadas durante una campaña agrícola. Se requiere una estrategia de largo plazo que combine investigación, innovación tecnológica, inversión privada y políticas públicas.
En ese sentido, mencionó que, pese a que cada cultivo presenta problemas específicos, existen medidas que pueden aplicarse de manera transversal, como el uso eficiente del agua, el monitoreo permanente de las plantaciones y la incorporación de herramientas tecnológicas para anticipar riesgos.
*Fotografía principal generada con inteligencia artificial.
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