CarriCea T1 de Soilcea: el primer portainjerto editado con CRISPR que ofrece tolerancia al greening
Los productores de cítricos de Florida celebran un importante hito: la aprobación por parte de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) del registro de CarriCea T1 de Soilcea.
El cultivar es un portainjerto de cítricos único en su tipo, diseñado para tolerar el greening o Huanglongbing (HLB), una de las mayores amenazas para la industria a nivel mundial.
Los desarrolladores utilizaron tecnología CRISPR para editar con precisión los genes del portainjerto, interrumpiendo la interacción de la bacteria causante del greening con la planta y limitando así la infección del árbol.
El greening, una enfermedad transmitida por el psílido asiático de los cítricos, fue detectado por primera vez en Florida en 2005, provocando una fuerte caída en la producción, aumentando los costos de operación para los productores y generando la pérdida de superficie de huertos citrícolas.

Una nueva etapa contra el greening
Desarrollado por científicos con sede en Florida de la Universidad de Florida y la empresa biotecnológica Soilcea, este enfoque de vanguardia apoya a la industria citrícola del estado y sirve como modelo para productores de todo el mundo que enfrentan amenazas y daños provocados por plagas y enfermedades.
El momento de la aprobación es ideal, ya que permitirá que el nuevo portainjerto CarriCea T1 sea plantado antes de la temporada citrícola 2026-2027.
“Estamos preparando estos árboles CarriCea T1 para que lleguen a los productores. Tenemos 200.000 árboles avanzando en el proceso de vivero”, dijo Yianni Lagos, presidente y CEO de Soilcea, a Portalfruticola.com.
La fruta producida por el nuevo portainjerto es indistinguible de la fruta producida por otros portainjertos cítricos, y Lagos aseguró que tanto las evaluaciones de riesgo ambiental como de salud humana del cultivar no detectaron riesgos razonables.

El nuevo portainjerto aprobado entrega otra herramienta segura e innovadora a los productores de cítricos de Florida, reduciendo las aplicaciones de pesticidas y la dependencia de las importaciones, además de fortalecer la producción citrícola y el crecimiento económico del país.
CarriCea T1: replantando esperanza en una industria en retroceso
Con los productores de cítricos luchando por mantener la rentabilidad bajo la presión actual de la enfermedad, Lagos destacó que el tiempo de adopción es clave. Los árboles suelen requerir tres años para comenzar a producir fruta y cuatro años para alcanzar niveles de producción significativos, por lo que las decisiones de plantación en el corto plazo son fundamentales para una recuperación de largo plazo.
“La clave es iniciar el proceso de reconstrucción porque la producción ha caído un 95%. Realmente se desplomó”, agregó Lagos.
Soilcea también está ampliando su portafolio con otros portainjertos editados con CRISPR, adaptados a diferentes condiciones de cultivo.
“Además de CarriCea T1, el próximo desarrollo que tenemos en camino es Benicia D1. Se trata de una variedad US 812 editada con CRISPR, desarrollada originalmente por el USDA, y estamos utilizando CRISPR para inducir resistencia al HLB en esa variedad”, explicó el ejecutivo.
“Los productores de la Costa Este, especialmente en Florida, consideran que esa variedad funciona mejor que Carrizo porque se adapta mejor a suelos arenosos y con buen drenaje. Estamos intentando crear otras variedades que se ajusten a distintos tipos de suelo”.
Aunque la implementación masiva de esta innovadora herramienta tomará tiempo, la aprobación de la EPA marca un punto de inflexión, alentando nuevas inversiones y reforzando la confianza en el futuro del principal cultivo emblemático de Florida.
*Imágenes cortesía Soilcea.
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