Industria del arándano en Chile está en un proceso de transición, según GPG
La industria del arándano en Chile está entrando en una nueva etapa de transformación marcada por el recambio varietal, cambios en los sistemas productivos y un enfoque cada vez más estratégico en la competitividad global.
Tras una serie de visitas a productores, viveros, campos de ensayo y laboratorios de cultivo de tejidos en el país, la empresa internacional Global Plant Genetics (GPG) destacó que el sector del arándano se encuentra en un proceso de transición, más que en una fase de retroceso.
La compañía indicó en una nota de prensa que, en distintas zonas productivas, las variedades tradicionales están siendo reemplazadas por nuevas genéticas, mientras que los sistemas de producción avanzan hacia modelos más intensivos y tecnificados.
Este proceso, de acuerdo a GPG, responde en gran medida a un mercado global cada vez más competitivo, donde los productores chilenos enfrentan la competencia de industrias emergentes y consolidadas en América Latina, África, Europa y Asia.
En este escenario, la calidad dejó de ser un factor diferenciador y pasó a convertirse en el estándar mínimo exigido por los mercados internacionales. Variables como la consistencia productiva, la vida poscosecha, el sabor, el tamaño de la fruta y la capacidad de mantener calidad durante la logística se han vuelto claves para el éxito comercial.

Jamie Petchell de Global Plant Genetics junto a Rolando Garcia de SynergiaBIO, en un campo de arándanos en Chile | Fotografía GPG.
La genética gana protagonismo en el arándano
Uno de los cambios más relevantes para la industria es el creciente rol estratégico de la genética. La elección varietal ya no responde únicamente a criterios agronómicos, sino que se ha convertido en una decisión clave para la sostenibilidad del negocio, manifestó la compañía.
El proceso de replante de huertos ya está en marcha en varias zonas del país, con productores evaluando nuevas variedades capaces de adaptarse a condiciones climáticas cada vez más variables.
En este contexto, algunas áreas que históricamente se clasificaban como de alto requerimiento de frío están siendo reconsideradas como zonas de requerimiento medio o bajo, mientras que características como la tolerancia al calor y la estabilidad productiva ganan relevancia.
Ensayos y desarrollo de nuevas variedades
Durante su visita a Chile, GPG también sostuvo encuentros con sus socios licenciados en el país —SynergiaBio, Viveros Hijuelas y Viveros Sunnyridge— quienes participan en la evaluación, propagación y comercialización de nuevas genéticas.
Según la compañía, uno de los aspectos más destacados observados en terreno fue la rapidez de establecimiento y la temprana productividad de algunas variedades de bajo requerimiento de frío, lo que refleja que la transición varietal ya está ocurriendo en distintos huertos del país.
De cara a los próximos años, el sector proyecta una industria más consolidada y eficiente, con campos de mayor tamaño, una producción más concentrada y ventanas productivas más amplias.
En este escenario, el éxito de la industria chilena del arándano no dependerá únicamente del volumen exportado, sino también de su capacidad para ofrecer fruta de alta calidad, reducir costos productivos y asegurar un buen desempeño poscosecha en los mercados internacionales.
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