Industria citrícola colombiana enfrenta pérdida de competitividad

Industria citrícola colombiana enfrenta pérdida de competitividad

La industria citrícola colombiana atraviesa un escenario complejo, marcado por la pérdida de competitividad exportadora, el incremento de los costos de producción y la incertidumbre frente a posibles modificaciones tributarias. 

Así lo indicó a Portalfruticola.com, Andrés Londoño, presidente de la junta directiva de la Asociación de Productores de Frutas de Colombia (CITRI), quien añadió que la combinación de estos factores está poniendo presión sobre la rentabilidad de los productores y las perspectivas de crecimiento del sector.

El dirigente explicó que durante los últimos cinco años la actividad citrícola ha permanecido prácticamente estancada, especialmente en los segmentos de naranja y mandarina. Incluso, algunas áreas destinadas a estos cultivos han disminuido debido a que los terrenos han sido redestinados a actividades ganaderas y proyectos de vivienda rural.

En contraste, la lima Tahití ha sido el único subsector que ha mostrado un crecimiento significativo, impulsado principalmente por sus oportunidades de exportación y su competitividad en los mercados internacionales.

Sin embargo, Londoño indicó que la divisa estadounidense ha perdido aproximadamente un 30% de su valor durante el último año, lo que reduce los ingresos de los exportadores al convertir sus ventas internacionales a la moneda local.

El impacto es especialmente significativo en las actividades agrícolas intensivas en mano de obra, donde los costos laborales pueden representar hasta un 70% de la inversión. Londoño indicó que esta situación también afecta a otros sectores agroexportadores colombianos, como la floricultura, el aguacate Hass, los berries, el mango y diversas frutas exóticas.


Cultivo de cítricos en Colombia.

Cultivo de cítricos en Colombia.


Frente a este escenario, la industria está apostando por incrementar la mecanización de sus procesos productivos, optimizar los costos y buscar mercados especializados que valoren la calidad de la fruta y permitan establecer relaciones comerciales de largo plazo.

La exportación de naranja pierde protagonismo

Uno de los indicadores más preocupantes para la citricultura colombiana es la evolución de las exportaciones de naranja. De acuerdo con Londoño, en 2021 el país exportaba aproximadamente el 8% de su producción nacional, mientras que actualmente esa participación se ha reducido a cerca del 1%.

"El mercado de la naranja de exportación podemos decir que desapareció en el país”, dijo.

Históricamente, uno de los principales destinos de esta fruta era Florida, Estados Unidos, donde se utilizaba principalmente para la elaboración de jugos. Sin embargo, el cierre de la empresa Premier, uno de los principales importadores de fruta colombiana en ese mercado, terminó debilitando un canal comercial que no logró recuperarse.

El ejecutivo señaló que pese a la contracción, el mercado interno ha logrado absorber buena parte de la producción disponible, favorecido también por la reducción de las áreas cultivadas.

Preocupación por eventual impuesto al sector agrícola

A las dificultades mencionadas, se suma la preocupación del gremio frente a una propuesta tributaria impulsada por el gobierno colombiano, que contempla aplicar un IVA del 19% a diversos productos de la canasta familiar, entre ellos los cítricos, el aguacate, el café, la panela y el chocolate.

Para Londoño, esta medida podría representar un retroceso en los avances de formalización que ha experimentado el sector agrícola durante los últimos años, especialmente en materia de facturación, contratación laboral y afiliación de trabajadores al sistema de seguridad social.


Exportación de cítricos desde Colombia.

Exportación de cítricos desde Colombia.


El dirigente advirtió que la aplicación de este impuesto podría generar una competencia desigual entre empresas formalizadas y pequeños productores que no están obligados a facturar, incentivando nuevamente la informalidad en el campo colombiano.

La iniciativa deberá atravesar su discusión legislativa y los respectivos debates antes de convertirse eventualmente en ley, por lo que todavía existe incertidumbre respecto de su aprobación y alcance definitivo.

Limón Tahití con oportunidad de crecimiento

Pese a las dificultades, la lima Tahití aparece como el principal motor de desarrollo para la citricultura colombiana. Al respecto, Londoño señaló que el mercado internacional mantiene una percepción favorable de la fruta colombiana, especialmente en Estados Unidos, donde los exportadores han recibido comentarios positivos de su calidad y condición de llegada.

Actualmente, Colombia cuenta con aproximadamente 60.000 hectáreas cultivadas de limón Tahití y una producción estimada cercana a las 900.000 toneladas anuales, según el dirigente.

En este contexto, el mercado estadounidense representa una oportunidad concreta para ampliar los envíos, considerando su capacidad de absorber mayores volúmenes de fruta colombiana. 

El clima también genera incertidumbre

Otro de los factores que mantiene en alerta a los productores es el comportamiento climático. 

Londoño explicó que Colombia atravesó un período de altas temperaturas y escasas precipitaciones entre junio y septiembre, mientras que las lluvias registradas posteriormente han contribuido a recuperar los cultivos, favoreciendo las floraciones y mejorando el llenado de los frutos.

No obstante, existe preocupación por la próxima temporada seca, que se extendería entre diciembre y abril y que podría presentar condiciones especialmente intensas.


Desarrollo de la industria citrícola de Colombia

Desarrollo de la industria citrícola de Colombia.


El principal riesgo está asociado a las sequías prolongadas y los incendios forestales, particularmente considerando que, según el dirigente, el 99% de la agricultura colombiana no cuenta con sistemas de riego.

Como medidas preventivas, los agricultores están reforzando la fertilización durante los períodos de lluvia, conservando coberturas vegetales para proteger los suelos de la radiación solar y ajustando las labores agrícolas para reducir el estrés hídrico de las plantaciones.

Eficiencia y calidad: las claves del futuro

El presidente de CITRI hizo un llamado a los productores a concentrar sus esfuerzos en mejorar la eficiencia, controlar los costos y priorizar la calidad de la fruta.

Asimismo, destacó la importancia de fortalecer las relaciones comerciales con los compradores internacionales mediante acuerdos a largo plazo y programas de abastecimiento que permitan mantener una presencia constante en los mercados de destino durante las 52 semanas del año.

“Existen oportunidades para recuperar el dinamismo del sector, especialmente a través del limón Tahití y su potencial de expansión en Estados Unidos”, dijo. “El desafío será transformar esas oportunidades comerciales en crecimiento sostenible, en un contexto donde la competitividad cambiaria, los costos laborales, la incertidumbre tributaria y los riesgos climáticos seguirán condicionando el desarrollo de la citricultura colombiana”. 

*Fotografías gentileza Andrés Londoño.


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