El rol estratégico de Chile en el programa de abastecimiento de Wonderful Citrus
Actualmente Chile juega un rol estratégico en el mercado de Estados Unidos, específicamente en la industria de los cítricos.
Lucas Achondo, Country Sales Sourcing Leader del gigante de los cítricos Wonderful Citrus, comentó que la compañía cuenta con una operación integrada verticalmente, que incluye campos productivos, plantas de embalaje, infraestructura logística y actividades de importación y exportación.
“Actualmente, Chile representa el 54% de las importaciones, seguido por Sudáfrica, con un 25%; Perú, con un 12%; Uruguay, con un 5%; Argentina y Marruecos, con un 2% cada uno. Ecuador comienza a incorporarse a esta estructura como un origen complementario”, comentó el ejecutivo.
Achondo agregó que la participación chilena responde a factores como la consistencia productiva, la calidad, la condición de la fruta y la capacidad logística desarrollada a lo largo de los años.
“La compañía apuesta por mantener a Chile como un socio estratégico para abastecer el mercado de Estados Unidos”, dijo.
Perú: el complemento para una oferta más equilibrada
Analizando el programa de abastecimiento de Wonderful Citrus, Achondo indicó que Perú no es un competidor de Chile, sino que más bien juega un rol complementario, ya que permite mantener una presencia constante de la fruta en los supermercados norteamericanos.
De esta manera, la fruta peruana beneficia al programa en su totalidad, ya que para los supermercados estadounidenses, trabajar con una oferta irregular dificulta la planificación de las compras, la asignación de espacios en góndola y la continuidad de las ventas.
Para satisfacer esta necesidad, los exportadores deben avanzar a un abastecimiento más equilibrado desde el inicio hasta el final de la temporada. Esto es especialmente importante en el caso de las mandarinas, donde los volúmenes pueden concentrarse en determinadas semanas y dificultar una rotación sostenida.
Fruta cultivada para Estados Unidos
A juicio de Achondo, el mercado estadounidense concentra la demanda principalmente en calibres 1, 2 y 3, con una participación menor del calibre 4. El calibre 5 presenta mayores dificultades comerciales, por lo que la compañía prácticamente no lo trabaja durante su temporada doméstica.
“Esta realidad representa un desafío para Chile, considerando que los calibres 4 y 5 pueden representar entre un 30% y un 35% del volumen de producción”, indicó.
Frente a ello, la compañía está planteando la necesidad de trabajar el suministro desde el campo para así mejorar la distribución de calibres y adecuar la oferta a las preferencias del mercado de destino.
En el caso de Estados Unidos, Achondo explicó que existe una cultura de consumo muy consolidada en torno a las mandarinas sin semillas, por lo que resulta complejo modificar las expectativas del consumidor entre la temporada doméstica y la de importación.
En este escenario, la continuidad de la oferta, la condición y las características de la fruta son fundamentales para sostener su presencia en las góndolas.
En el caso de los limones, el ejecutivo detalló que tanto Chile como Perú han logrado abastecer el mercado estadounidense durante determinados períodos.
“Incluso cuando los precios disminuyen, la demanda no necesariamente reacciona de manera positiva”, explicó. “Esta situación obliga a la industria a revisar sus estrategias comerciales y productivas, considerando que el mercado tiene límites de absorción y que el envío de mayores volúmenes no garantiza mejores resultados económicos”.
Desafíos y oportunidades para los cítricos chilenos
Entre las ventajas de la industria citrícola chilena, Achondo valoró la diversificación de mercados, la búsqueda de variedades tempranas y el desarrollo de categorías con mayor valor agregado.
Por el contrario, según el ejecutivo de Wonderful Citrus, existe una alta dependencia del mercado estadounidense, por lo que es necesario ampliar las alternativas comerciales y reducir la exposición de productores y exportadores. En ese contexto, mencionó a México como un atractivo mercado alternativo y destacó el potencial que podría desarrollar China en el futuro.
Respecto de la oferta varietal, Achondo llamó a los productores chilenos a evaluar proyectos de mandarinas tempranas, particularmente para los meses de junio y julio.
“No resulta conveniente concentrar la producción en agosto y septiembre si el mercado necesita fruta desde las primeras semanas de la temporada”, dijo.
La apertura de la ventana comercial permitiría a la compañía alcanzar la codiciada meta del suministro anual continuo, lo que permitiría tomar mayor provecho del momento de ventas en el retail.
“No buscamos únicamente generar negocios durante los meses de ausencia de producción local, sino asegurar una presencia continua de la compañía en el mercado durante las 52 semanas del año”, concluyó.
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