Evalúan mallas, sensores y tratamientos sostenibles para proteger la granada mollar de Elche del cambio climático

Evalúan mallas, sensores y tratamientos sostenibles para proteger la granada mollar de Elche del cambio climático

El Grupo de Cooperación (GC) para la Innovación, a través del proyecto GRAMOLA, está desarrollando una serie de ensayos en campo para evaluar estrategias que permitan mitigar los efectos del cambio climático sobre la granada mollar de Elche, la única del mundo con Denominación de Origen Protegida (DOP).

La iniciativa busca determinar si el uso de sensores ambientales, distintos tipos de mallas de sombreo y tratamientos sostenibles pueden reducir las alteraciones fisiológicas del arilo y mejorar la calidad del fruto.

Monitoreo en tiempo real del desarrollo de la granada

Los ensayos se desarrollan principalmente en dos parcelas experimentales. En una de ellas se aplica el conjunto completo de tratamientos, mientras que la segunda sirve como referencia para comparar el comportamiento del cultivo con y sin mallas.


Proyecto en España evalúa mallas, sensores y tratamientos sostenibles para proteger la granada mollar de Elche del cambio climático


Ambas parcelas cuentan con un sistema de monitorización continua compuesto por sondas de temperatura y humedad del suelo y del ambiente, además de sensores instalados en la copa de los árboles. Este sistema permite registrar datos en tiempo real sobre las condiciones a las que está expuesta la granada durante todo su desarrollo.

"Estamos siguiendo todo el proceso mediante distintos tratamientos y muestreos. El cultivo está monitorizado en todo momento para conocer las condiciones que tiene el fruto a lo largo de su crecimiento", explicó Belén Martínez, investigadora de la Unidad de Agricultura Sostenible del IVIA y corresponsable del proyecto.

Mallas para reducir la temperatura del cultivo

Como parte del estudio, los investigadores instalaron 1.200 metros cuadrados de mallas de sombreo, distribuidos en tres sectores de 400 metros cuadrados cada uno. Cada zona utiliza una malla con diferentes materiales, colores y propiedades, con el objetivo de modificar tanto la cantidad como el tipo de luz que recibe el cultivo.

Las estructuras fueron instaladas en junio, coincidiendo con el período de mayor radiación solar, y permanecerán hasta septiembre. Posteriormente serán retiradas para que la fruta complete su maduración en condiciones habituales, aunque podrán reutilizarse durante la próxima campaña.

Según Julia Morales, investigadora del proyecto, una de las hipótesis es que las altas temperaturas asociadas al cambio climático podrían estar relacionadas con las alteraciones internas del fruto. "Estamos intentando bajar la temperatura del árbol y comprobar su respuesta", señaló.


Proyecto en España evalúa mallas, sensores y tratamientos sostenibles para proteger la granada mollar de Elche del cambio climático


Tratamientos sostenibles frente al estrés térmico

De forma paralela, el proyecto está evaluando aplicaciones foliares a base de caolín y silicio, productos que actúan como protectores frente al estrés térmico y la radiación solar.

Las aplicaciones comenzaron a principios de junio y se realizan cada tres semanas, extendiéndose hasta principios de septiembre. Los investigadores compararán posteriormente los resultados obtenidos con esta estrategia respecto al uso de mallas.

Durante todo el ciclo productivo se efectuarán muestreos para relacionar las alteraciones fisiológicas con las condiciones ambientales y el estado del cultivo. Además, el proyecto analizará el perfil nutricional, hormonal y metabolómico del fruto, así como su comportamiento durante la conservación en frío y la comercialización.

Para el Consejo Regulador de la DOP Granada Mollar de Elche, profundizar en el origen de estas alteraciones y desarrollar medidas sostenibles para reducir su incidencia será clave para preservar la calidad diferenciada de este producto, reconocido por su sabor dulce y su característica pepita blanda.

Ensayos durante dos campañas

El estudio se repetirá durante la próxima campaña para validar los resultados bajo diferentes condiciones climáticas. Martínez explicó que los ensayos de campo requieren al menos dos campañas de evaluación, ya que la variabilidad climática puede modificar la respuesta del cultivo.

Al término del proyecto, el GC espera identificar en qué momento aparecen estos desórdenes fisiológicos y determinar si alguna de las estrategias evaluadas permite reducir su incidencia y mejorar la calidad de la granada mollar de Elche.

El CG está integrado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), la DOP Granada Mollar de Elche y la empresa Hermanos Fuentes 2022 SL, con la colaboración de la Estación Experimental Agraria de Elche.

El proyecto tiene una duración de dos años y cuenta con cofinanciación de la Unión Europea, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Generalitat Valenciana mediante fondos FEADER.

*Todas las fotografías son gentileza del Grupo de Cooperación.


Noticia relacionada: 

Granada Mollar de Elche: “Competimos en valor, no en volumen”, afirma presidente de la Denominación de Origen Protegida

Suscríbete a nuestro Newsletter