Los riesgos climáticos se ciernen sobre las manzanas de Estados Unidos
En esta entrega de la serie «Agronometrics en gráficos», revisaremos el estado de la industria de la manzana en Estados Unidos y cómo el clima podría influir a lo lago de la campaña. Cada semana, la serie examina un producto hortícola diferente, centrándose en un origen o tema concreto y visualizando los factores de mercado que impulsan el cambio.
El mercado de manzanas de Estados Unidos está mostrando un sólido dinamismo en lo que va de 2026.
La demanda de exportación está en aumento, la oferta interna se mantiene firme y el consumo general es estable. Sin embargo, detrás de esa estabilidad, los patrones climáticos están introduciendo una incertidumbre real que podría definir cómo se desarrollará la temporada.
Las manzanas siguen siendo un componente constante de la dieta estadounidense, con una disponibilidad de 18.73 kilogramos por persona en 2024/2025, en línea con las tendencias de largo plazo.
Las manzanas frescas representan una gran proporción, respaldadas por productores nacionales que abastecen más del 90% del mercado. Si bien esta base sólida mantiene estable la oferta, los cambios en la producción y el comercio pueden impactar rápidamente la disponibilidad.
El crecimiento de las exportaciones impulsa el dinamismo
Las exportaciones son una de las señales más claras de fortaleza de cara a 2026. Estados Unidos envió alrededor de 839 millones de kilogramos de manzanas frescas en 2024/2025, con un valor total cercano a los US$1.000 millones.
Ese ritmo se ha mantenido en la temporada actual. En la primera mitad de 2025/2026, las exportaciones alcanzaron aproximadamente 454 millones de kilogramos, un 5% más en comparación con el mismo período del año anterior y marcando el mayor volumen de mitad de temporada en ocho años.
México y Canadá siguen siendo los principales compradores, concentrando una gran parte de los envíos totales. El crecimiento en estos mercados ha sido especialmente fuerte, ayudando a compensar caídas en destinos más pequeños.
Más allá de América del Norte, Estados Unidos mantiene una amplia presencia exportadora, con envíos distribuidos en múltiples países.
Otra tendencia destacada es el aumento de las manzanas orgánicas, que ahora representan una porción relevante del volumen exportado. Esto refleja cambios en las preferencias de los consumidores a nivel global, no solo en Estados Unidos.
El clima se convierte en la variable clave
Si bien los fundamentos del mercado son sólidos, la mayor incógnita actualmente es el clima.
Las condiciones secas en gran parte de América del Norte están generando preocupación sobre cómo evolucionará la temporada productiva. Como explicó el meteorólogo agrícola Drew Lerner, “existen condiciones de sequía en América del Norte. Toda esta falta de humedad representa un riesgo potencial de cara al verano”.
Esta sequedad podría influir tanto en las temperaturas como en los patrones de precipitación en las principales zonas productoras. Si los sistemas de alta presión se fortalecen sobre áreas ya secas, pueden intensificar el calor y limitar las lluvias, generando estrés en los huertos durante períodos críticos de crecimiento.
Condiciones regionales muestran un panorama mixto
Las condiciones varían considerablemente según la región, y cada zona enfrenta riesgos específicos.
En el noroeste del Pacífico, una de las principales regiones productoras de manzanas, las precipitaciones han sido limitadas y están surgiendo condiciones similares a la sequía. Aunque los embalses se encuentran actualmente cerca de su capacidad máxima debido al rápido deshielo, el panorama a largo plazo dependerá de evitar episodios prolongados de calor durante el verano.
En el medio oeste, particularmente en Michigan, las temperaturas más frescas y las lluvias regulares podrían favorecer el desarrollo de los cultivos. No obstante, las heladas siguen siendo un riesgo en algunas áreas, especialmente donde el desarrollo de los cultivos está más avanzado.
El noreste presenta una situación más diversa. Algunas zonas, especialmente en Nueva Inglaterra, están experimentando sequedad, mientras que en regiones productivas clave la humedad del suelo se mantiene relativamente estable. Los episodios de frío siguen siendo un riesgo, particularmente porque el clima más cálido ya ha adelantado la floración en algunos huertos.
En California, el suministro de agua se encuentra en buenas condiciones para la temporada 2026, aunque los niveles de nieve acumulada son inferiores a lo habitual. Esto podría representar una preocupación a más largo plazo, pero por ahora las condiciones son manejables.
Perspectivas para la temporada
De cara al verano, las proyecciones apuntan a una continuidad de las condiciones secas en el oeste de Estados Unidos y a escenarios más moderados y variables en las regiones orientales.
Si las temperaturas se mantienen dentro de rangos manejables y el suministro de agua se sostiene, la producción podría tener un buen desempeño.
Sin embargo, episodios prolongados de calor o una intensificación de la sequía podrían cambiar rápidamente este panorama.
Una temporada prometedora, pero con incertidumbre real
El panorama general para las manzanas estadounidenses en 2026 es de equilibrio. Por un lado, existe un claro impulso impulsado por exportaciones sólidas y una demanda estable.
Por otro, los riesgos climáticos introducen una incertidumbre que podría afectar los resultados productivos.
El mercado se mantiene estable. La demanda está presente. Pero, como siempre en la agricultura, el resultado final dependerá de lo que ocurra en el huerto.
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