A pesar de las mejoras en el producto, la logística y los precios, el presidente de Uvanova, Rafael Rodríguez, comentó que el escenario en Estados Unidos es desafiante debido al cruce de oferta con Perú.
El suministro adicional sitúa al gigante frutícola entre los mayores importadores de uva de mesa peruana en América del Norte.
Actualmente, el crecimiento de las exportaciones está impulsado por una mayor producción, la que para China se estima alrededor de las 15 millones de toneladas en 2025/26, un aumento del 6% interanual.
Los embarques a través del Puerto de Ciudad del Cabo continúan afectados por retrasos inusualmente severos, principalmente provocados por fuertes vientos
El año 2025 para la uva de mesa cierra con movimientos relevantes en los principales orígenes del hemisferio sur y con cambios estructurales en destinos, logística y composición varietal que comienzan a redibujar el mapa global de oferta y demanda.
En los últimos 20 años éstas han aumentado un 27%, respaldadas por un mayor consumo per cápita —que alcanzó las 8,64 libras por persona en 2023— y por el fuerte interés en variedades premium como Cotton Candy, Sweet Globe y Candy Dreams.
Con cosechas aún acotadas desde el norte de Chile, RIOblanco apuesta por fruta de alto estándar, variedades nuevas y una estrategia comercial cauta, enfocada en responder a las exigencias del mercado internacional y asegurar una buena experiencia del cliente en destino.
El crecimiento de los envíos del gigante asiático responde a mejoras tecnológicas, como el uso de coberturas contra la lluvia y el desarrollo de variedades de producción anual.
Con buena condición y un recambio varietal que ya supera el 80% del volumen de la fruta sin semillas, el principal desafío será no sobreabastecer los mercados, especialmente Estados Unidos.
Una alianza con el retailer danés Salling Group ha generado un fuerte repunte del segmento, logrando un aumento del 90% en las ventas en el debut de la marca en el Viejo Continente.