Investigadores de la Universidad de Concepción trabajan en una herramienta que identifique exclusivamente al agente causal del hongo y no a otros patógenos presentes en los viñedos.
La última campaña cerró con 86 millones de cajas exportadas y más de US$2.000 millones en ventas, pero el crecimiento plantea retos en eficiencia, gestión comercial y estructura.
La campaña podría convertirse en un punto de inflexión que acelere uno de los procesos más relevantes que vive actualmente el sector de la uva de mesa en el país: la transición varietal.
Desde la temporada 2026, cualquier empresa que impida el acceso de los inspectores para efectuar pruebas en la fruta perderá de forma automática su código de exportación.
A pesar de la menor producción total, la campaña ha puesto en evidencia la continua innovación en mejoramiento genético y desarrollo varietal.
Según Sergio Lugo, director de Mexico Table Grapes, los envíos triplican las exportaciones registradas en el mismo periodo de 2025.
El éxito en el gigante asiático estuvo cerca de detenerse en la primera temporada de comercio, cuando un error de los productores cerró —por un breve pero complejo período— las puertas de dicho mercado.
A medida que la temporada de uva de mesa mexicana comienza a ganar ritmo, las primeras cosechas en Sonora ya están llegando al mercado con envíos registrados entre finales de abril y comienzos de mayo
Europa y Reino Unido siguen siendo los principales destinos para la fruta del país africano, concentrando el 83% de las exportaciones durante la campaña.
Ya en su recta final, la campaña estuvo marcada por la autorregulación productiva y el avance del recambio varietal.