Altas temperaturas y lluvias extremas presionan al mango mexicano
México atraviesa una temporada marcada por una fuerte reducción de la producción por los efectos cada vez más evidentes del cambio climático, indicó a Portalfruticola.com Daniel Radilla Ríos, presidente del Comité Nacional Sistema Producto Mango A.C. de México (Conaspromango).
“En términos generales, la producción ha bajado un 40%, pero hay estados donde la disminución ha llegado hasta el 70%”, explicó Radilla, quien recientemente participó en un foro con productores y representantes del sector para analizar la situación de Nayarit, la zona más afectada.
México cuenta con poco más de 54.000 productores de mango y alrededor de 204.000 hectáreas dedicadas al cultivo, distribuidas en 23 estados. De acuerdo con el ejecutivo, 12 empresas concentran cerca del 90% de la producción nacional, que históricamente ronda los 2,5 millones de toneladas.

Fotografía de archivo | Shutterstock.
El principal desafío del mango mexicano
El dirigente señaló que el principal desafío del sector, es el cambio climático, cuyos efectos ya están modificando las condiciones tradicionales de cultivo.
Al respecto, Radilla mencionó que las temperaturas extremas, las sequías recurrentes y los episodios de lluvias intensas están alterando las floraciones y el desarrollo de los árboles. A ello se suma un incremento de plagas y enfermedades, especialmente aquellas asociadas con el exceso de humedad.
Explicó que algunas de las variedades conocidas como “rojas”, entre ellas Tommy Atkins, Kent y Keitt, presentan mayor susceptibilidad frente a determinadas enfermedades fungosas en condiciones de exceso de humedad.
En contraste, destacó el comportamiento de la variedad Ataulfo, que ha mostrado una mayor adaptación a condiciones adversas y una buena conservación en postcosecha.
El sector también plantea la necesidad de fortalecer la investigación genética mediante un banco de germoplasma que permita desarrollar y seleccionar variedades más resistentes tanto a la sequía como al exceso de humedad.

Fotografía de archivo | Shutterstock.
Menor oferta y menor rentabilidad
El representante de Conaspromango puntualizó que la reducción de la producción no necesariamente se tradujo en mejores ingresos para los productores. Por el contrario, “parte del mango que no pudo destinarse a exportación terminó concentrándose en los mercados nacionales y regionales, presionando los precios a la baja”, dijo.
Detalló que, en algunos casos, los productores apenas lograron recuperar sus costos de producción, mientras que centros de acopio incluso debieron cerrar temporalmente.
El dirigente dijo que el mango que no reúne las condiciones para ser exportado no debería convertirse en desperdicio, sino ingresar a cadenas de procesamiento , como jugos, néctares, deshidratados y otros productos con valor agregado.
“Al darle valor agregado a cualquier producto incrementas la vida de anaquel y eso da más tiempo para que se venda”, sostuvo.
Una nueva temporada bajo expectativa
Pese al golpe sufrido durante el último ciclo, los productores miran la próxima temporada con cierto optimismo. Radilla aseguró que actualmente se observa una floración más estable y que existe una importante cantidad de follaje, condiciones que podrían favorecer una recuperación de la producción.
Advirtió, sin embargo, que el factor climático seguirá siendo determinante.
Finalmente, sostuvo que para el Comité Nacional Sistema Producto Mango, el futuro de la industria dependerá de la capacidad de adaptación frente al cambio climático, el fortalecimiento de la investigación, la incorporación de nuevas variedades, el desarrollo de infraestructura de transformación y una mayor coordinación entre productores, exportadores, organismos públicos y universidades.
*Crédito editorial fotografía principal Claudine Van Massenhove / Shutterstock.com
Noticia relacionada:
Industria mexicana del mango apuesta por unidad, calidad y el fortalecimiento del mercado estadounidense




