Argentina: reducción de gas golpea a la industria citrícola y afecta la producción de cáscara de limón

Argentina: reducción de gas golpea a la industria citrícola y afecta la producción de cáscara de limón

Actualmente, la industria citrícola de Argentina enfrenta restricciones en el suministro de gas natural, el cual es utilizado en las plantas procesadoras de limón, comprometiendo especialmente la producción de cáscara deshidratada, materia prima esencial para la elaboración de pectina.

A través de un comunicado emitido el 30 de junio, la Comisión Directiva de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (ACNOA) advirtió con profunda preocupación que la falta de suministro de gas natural y la escalada desproporcionada de los costos energéticos, ponen en riesgo inminente la continuidad de la zafra y la campaña productiva 2026 en toda la región.

“Tras las gestiones de urgencia impulsadas de manera conjunta por ACNOA y el Gobierno de la Provincia ante la Secretaría de Energía de la Nación el pasado mes de mayo, los compromisos de abastecimiento previstos para la Zona Norte del País se han visto gravemente resentidos por el nuevo reordenamiento energético nacional”, indica la misiva. 


Argentina: reducción de gas golpea a la industria citrícola y afecta la producción de cáscara de limón


La industria de cítricos de Tucumán busca alternativas

ACNOA explicó que las industrias de Tucumán enfrentan restricciones severas, habiendo ingresado las plantas procesadoras en un esquema de «Rampa 0», hasta nuevo aviso. “Esta situación obliga a las Industrias citrícolas a evaluar la alternativa drástica de detener por completo sus operaciones”, señala el comunicado, “ya que la disponibilidad de Gas de Cuenca Norte, que se pudo conseguir el mes pasado, no es suficiente para sostener los procesos productivos.

La entidad subrayó que la actual política nacional obliga al sector productivo a volcarse al mercado internacional para adquirir Gas Natural Licuado (GNL), lo que se traduce en un “impacto económico inviable” debido al aumento de los costos del gas en el exterior (US$ 24 por millón de BTU).

“Para el sector citrícola, procesar bajo estos valores internacionales de crisis representa una pérdida pura que destruye la competitividad y resulta imposible de trasladar al precio final de nuestros productos de exportación”.

“El freno total o parcial de la industria del limón paralizará las exportaciones y el ingreso de divisas en el momento más crítico de una zafra que es netamente estacional. El impacto social será inmediato y devastador, ya que afectará de manera directa a 50.000 trabajadores directos e indirectos; al tratarse de una actividad de temporada, la pérdida de la cosecha actual representa un daño económico que ya no podrá recuperarse en el resto del año”, advierte la Comisión Directiva de ACNOA.

Portalfruticola.com conversó con el presidente de la Federación Argentina del Citrus (Federcitrus), José Carbonell, quien señaló que el problema responde a una limitación transitoria en la infraestructura de transporte de gas hacia el noroeste argentino (NOA). 

"Hoy Argentina es excedentaria de gas. Tenemos gas para exportar, pero el problema es que todavía no están terminados todos los ductos internos que permitirán abastecer adecuadamente al norte del país", explicó Carbonell.


Argentina: reducción de gas golpea a la industria citrícola y afecta la producción de cáscara de limón


Detalló que la región históricamente recibía gas desde Bolivia a través de ductos diseñados con flujo norte-sur. Si bien esa infraestructura fue reacondicionada e invertida para transportar gas desde el sur, las obras aún no alcanzan la capacidad necesaria para cubrir la demanda en  períodos de mayor consumo.

"Necesitamos aproximadamente 2,5 millones de BTU por día y estamos recibiendo alrededor de 1,5 millones. Eso nos obliga a bajar el nivel de actividad", indicó.

Impacto en la industria del limón 

El ejecutivo comentó que el mayor impacto se concentra en el secado de la cáscara de limón, proceso que depende completamente del gas natural. 

“Tras la extracción del aceite esencial y del jugo, el residuo del fruto se deshidrata para obtener la cáscara seca, utilizada posteriormente como materia prima para la producción de pectina”, dijo.

Al no poder completar ese proceso, gran parte de la cáscara permanece húmeda. En algunos casos puede destinarse como alimento para bovinos, aunque el elevado costo del transporte limita esa alternativa debido a su alto contenido de agua, y otra parte, inevitablemente, deberá descartarse.

Como consecuencia, Federcitrus anticipa una importante disminución en la producción de cáscara deshidratada durante la presente campaña. “Lo que se pierda ahora no se va a recuperar", afirmó.

Proyección 

El dirigente estimó que la producción de jugo y aceite esencial podría sostenerse en gran medida mediante una extensión de la temporada industrial.

En esa línea, mencionó que la molienda habitualmente concluye antes, pero en la presente campaña podría prolongarse al menos hasta septiembre e incluso octubre, siempre que las condiciones climáticas y la disponibilidad de fruta lo permitan.

"No me extrañaría que la campaña se extienda hasta octubre si queda fruta. Algo de pérdida habrá porque los limones comienzan a caer del árbol cuando completan su ciclo, pero esperamos aprovechar la mayor cantidad posible", señaló.

"Es probable que al final de la temporada haya una menor molienda global por pérdida de fruta, pero no creemos que sea significativa. Lo que sí va a caer de manera importante será la oferta de cáscara", concluyó Carbonell.


Noticia relacionada:

Argentina acelera la apertura del mercado de cítricos dulces en Estados Unidos

Suscríbete a nuestro Newsletter


Suscríbete