Gestionar los niveles de carbohidratos puede mejorar la calidad y el rendimiento de los cítricos
Una nueva investigación de la empresa sudafricana Agri Technovation sugiere que las flores de los cítricos consumen una mayor proporción de las reservas de carbohidratos del árbol que el desarrollo del fruto, lo que convierte a la floración en un periodo crítico para los productores que buscan asegurar sus rendimientos, mejorar la calidad de la fruta y potenciar el desempeño del huerto a largo plazo.
Jakkie Stander, gerente comercial de productos de Agri Technovation, abordará estos hallazgos en Citrus Conference 2026, que se realizará el 28 de octubre en el Centro de Eventos Monticello, en Santiago de Chile.
Cítricos, carbohidratos y fotosíntesis
Los árboles cítricos dependen de sus hojas para producir carbohidratos o azúcares mediante la fotosíntesis, explicó Stander, lo que les proporciona la energía necesaria para la floración, el desarrollo del fruto y otras funciones de la planta. Sin embargo, como son especies perennes, también deben mantener reservas suficientes para sostener la floración y la producción de la temporada siguiente mientras cargan la cosecha actual.

Según el ejecutivo, un cultivo comercial de cítricos puede requerir aproximadamente 40 toneladas de azúcar por 2,5 acres (cerca de una hectárea) para sostener la producción. Explicó a PortalFruticola.com que la investigación identificó la floración como uno de los principales consumidores de estas reservas energéticas: las flores pueden representar hasta dos tercios de la demanda total de carbohidratos en un periodo relativamente corto.
“Nuestro foco ahora, a partir de estos hallazgos, está en la floración. Porque si podemos planificar la fertilización en torno al periodo de floración, la calidad de la fruta es mucho mejor, ya que los árboles tienen más energía disponible para sostener la fruta”, afirmó.
Gestionando las reservas de carbohidratos
Stander identificó el manejo de potasio, fósforo y nitrógeno como un factor importante en el rendimiento de los carbohidratos.
El potasio ayuda a transportar los azúcares desde las hojas hacia otras partes del árbol, incluidas las flores y la fruta. Según Stander, los datos de la compañía indican que niveles bajos de potasio durante la floración pueden contribuir a una baja retención de flores y menor producción.
Señaló que, tradicionalmente, algunos productores, ponen énfasis en las aplicaciones de calcio durante la floración. Sin embargo, los hallazgos de Agri Technovation sugieren que no se debe descuidar el potasio en este periodo.

La compañía está desarrollando tecnologías de potasio destinadas a apoyar la floración sin afectar negativamente los niveles de calcio.
“Por ejemplo, en un día fresco, nublado, con neblina y con el suelo húmedo, aplicar este producto permite que los estomas permanezcan abiertos por más tiempo”, explicó Stander. “Esto permite que la producción de carbohidratos continúe durante periodos más prolongados del día, lo que puede mejorar la cuaja y el crecimiento de la fruta, incluso en condiciones frías con bajos grados día”.
Los estomas son pequeñas aberturas en las hojas que regulan el intercambio de gases y el movimiento del agua. Su actividad incide en la fotosíntesis y, por lo tanto, en la producción de carbohidratos.
La fuente de nitrógeno también importa, dijo Stander. Los productores pueden aplicar nitrógeno en distintas formas, como nitrato, amonio y urea, pero la capacidad del árbol para aprovechar cada fuente puede afectar sus reservas de carbohidratos.

Debido a que la conversión del nitrato en nitrógeno utilizable requiere carbohidratos, el investigador explicó que, cuando las reservas son bajas, los productores deberían depender menos del nitrato y usar más formas reducidas de nitrógeno cuando corresponda.
Más allá del rendimiento, la disponibilidad de carbohidratos puede influir en varios parámetros comerciales de calidad. Stander identificó el calibre de la fruta como un aspecto clave.
“Puedes tener buenas toneladas por hectárea, pero si la fruta es pequeña, tampoco es rentable venderla”, subrayó.
El color es otra característica crucial, según el experto. Una adecuada disponibilidad de carbohidratos puede ayudar a que los cítricos desarrollen el color naranjo intenso deseado, lo que puede influir en el momento de cosecha y en las oportunidades de mercado.
Los carbohidratos también contribuyen a la calidad interna de la fruta, incluidos los niveles de azúcar, mientras que la integridad de la cáscara influye en su capacidad para resistir el almacenamiento y el transporte. Estos factores son más relevantes para los cítricos destinados a mercados de exportación lejanos, donde la fruta debe mantener su calidad durante el transporte y la distribución, enfatizó.
Los tres períodos críticos
Agri Technovation utiliza mediciones de carbohidratos junto con análisis foliares de minerales convencionales con la finalidad de ayudar a los productores a evaluar el desempeño de los árboles y tomar decisiones de manejo.
Stander indicó que la compañía ha acumulado cerca de 290.000 análisis foliares de minerales en su base de datos, además de unos 90.000 análisis de carbohidratos. Este conjunto de datos también incluye análisis de minerales, lo que permite a la compañía examinar la relación entre el estado nutricional y las reservas de carbohidratos en árboles frutales comerciales.
Identificó tres periodos claves para monitorear el estado de los carbohidratos.

El primero es durante la inducción floral, desde mediados de abril hasta fines de mayo en el hemisferio sur. Según Stander, las mediciones en este periodo pueden ayudar a los productores a evaluar si los árboles tienen reservas suficientes para sostener la cosecha actual y la floración de la temporada siguiente. Los resultados también dan tiempo para ajustar las prácticas de manejo.
El segundo periodo se da poco antes de la brotación y la floración, hacia fines de julio. Las mediciones en esta etapa pueden ayudar a evaluar si los árboles están preparados para sostener la floración que viene.
El tercero se presenta poco después de la floración, antes del crecimiento rápido de la fruta. En este punto, las mediciones de carbohidratos, combinadas con la observación de la intensidad de floración, pueden ayudar a estimar el potencial calibre, calidad y color de la fruta.
Stander afirmó que estas mediciones dan a los productores la oportunidad de ajustar la nutrición y otras prácticas antes de que los problemas sean más difíciles de abordar.
“A veces sentimos la tentación de recortar insumos, y sé que es una realidad que el flujo de caja siempre está ajustado; pero, en la medida de lo posible, intenten mantener las plantas en una condición tal que, cuando ocurran eventos climáticos inesperados e inevitables, estén completamente preparadas”, concluyó.
Imágenes Shutterstock.
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