Nuevas normas de envases de la Unión Europea ponen a exportadores contra el reloj

Nuevas normas de envases de la Unión Europea ponen a exportadores contra el reloj

Los exportadores que envían productos a la Unión Europea deberán prepararse para una profunda transformación en materia de envases para productos frescos, ya que el bloque comenzará a implementar el 12 de agosto el Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases (PPWR, por sus siglas en inglés).

La regulación incorpora nuevas exigencias para fabricantes, productores y exportadores que comercializan productos en la Unión Europea, incluyendo información relacionada con la composición de los materiales del envase y la información digital asociada al envase y su trazabilidad. 

The O Waste Company, empresa chilena especializada en soluciones digitales para la trazabilidad y el cumplimiento de normativas ambientales, explicó que uno de los principales cambios es el avance hacia la digitalización de esta información mediante pasaportes digitales y códigos QR, permitiendo que importadores, autoridades y consumidores accedan de manera fácil a la información técnica y ambiental de cada producto. 


Nuevas normas de envases de la Unión Europea ponen a contrarreloj a los exportadores

Crédito editorial: TY Lim | Shutterstock.


Durante un seminario web de la International Fresh Produce Association (IFPA), Jacqueline Mailly, asesora senior en Asuntos Regulatorios de la Unión Europea en Hogan Lovells Cadwalader International, explicó que la normativa establece un conjunto único de reglas sobre envases para los 27 Estados miembros de la Unión Europea, reemplazando el mosaico de regulaciones nacionales que existía bajo la anterior Directiva sobre Envases y Residuos de Envases.

"Era necesario abordar de forma más contundente la presencia de sustancias peligrosas en los envases de alimentos", explicó Mailly.

La nueva regulación se aplicará a todos los envases comercializados en el mercado europeo, incluidos aquellos para frutas y hortalizas, cajas de cartón, envolturas para pallets, etiquetas y embalajes de transporte, sin importar el país de origen de los productos.

Las primeras disposiciones incluyen restricciones al uso de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en envases en contacto con alimentos, nuevos requisitos de evaluación de conformidad, normas para minimizar el uso de envases y obligaciones de responsabilidad ampliada del productor.

Mailly advirtió que las empresas no tendrán un período de transición para agotar existencias de envases con PFAS que no cumplan la normativa una vez que esta entre en vigor.

Según cifras presentadas durante el seminario por la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, los envases representan el 50% de la basura marina, el 40% de los residuos plásticos y el 36% de los residuos sólidos urbanos en la Unión Europea.

En 2022, cada europeo generó aproximadamente 186 kilogramos de residuos de envases, mientras que la industria alimentaria representa cerca de dos tercios de todos los productos envasados vendidos en el bloque.


Nuevas normas de envases de la Unión Europea ponen a contrarreloj a los exportadores

Fotografía de archivo | Shutterstock.


Riesgos que enfrentan las empresas que no cumplan

El incumplimiento de la PPWR puede generar importantes consecuencias legales, económicas y comerciales. The O Waste Company detalló que entre los principales riesgos se encuentran: 

  • Multas administrativas establecidas por cada Estado miembro de la Unión Europea, las cuales deberán ser efectivas, proporcionadas y disuasorias. Algunos países ya contemplan sanciones de hasta 200.000 euros por infracción.
  • Prohibición de comercializar productos cuyos envases no cumplan con la regulación.
  • Retención o rechazo de mercancías en puertos y aduanas.
  • Retiro de productos del mercado.
  • Exigencias adicionales por parte de importadores y cadenas de supermercados europeos.
  • Pérdida de contratos comerciales.

Los envases para productos frescos enfrentan un plazo clave en 2030

Una de las disposiciones más relevantes para la industria de frutas y hortalizas frescas entrará en vigor el 1 de enero de 2030, cuando, según el texto actual del reglamento, se prohibirá el uso de envases plásticos de un solo uso para frutas y verduras frescas con un peso inferior a 1,5 kilogramos.

La restricción abarcará bolsas, mallas, bandejas y recipientes. Sin embargo, las orientaciones de la Comisión Europea indican que la prohibición no se aplicará a los envases cuyo contenido de plástico sea inferior al 5 %.

Los Estados miembros podrán establecer excepciones cuando el envase sea necesario para evitar la pérdida de agua, reducir riesgos microbiológicos, prevenir daños físicos o separar productos orgánicos de los convencionales. No obstante, la Comisión Europea está revisando estas excepciones con el objetivo de armonizar su aplicación en toda la Unión Europea.

Para ello, solicitó a la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) emitir una opinión científica sobre las exenciones relacionadas con la seguridad alimentaria antes de fin de año. Las directrices de implementación se esperan para el 12 de febrero de 2027.

Los requisitos de reciclabilidad de los envases también comenzarán a aplicarse en 2030. Los materiales deberán alcanzar, como mínimo, una clasificación C de reciclabilidad, equivalente a un nivel de reciclabilidad de al menos el 70 %.


Nuevas normas de envases de la Unión Europea ponen a contrarreloj a los exportadores

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El cumplimiento va más allá del envase

La normativa también introduce un sistema armonizado de etiquetado para los envases en toda la Unión Europea a partir de 2028, además de nuevas obligaciones documentales para los fabricantes.

Las empresas consideradas fabricantes según la regulación deberán elaborar documentación técnica, realizar evaluaciones de conformidad y emitir declaraciones de conformidad para cada tipo de envase. Esta documentación deberá conservarse durante cinco años en el caso de envases de un solo uso y diez años para los reutilizables.

Mailly señaló que la definición legal de fabricante puede extenderse más allá de la empresa que produce físicamente el envase. Las compañías que diseñen el envase o lo comercialicen bajo su propia marca también podrían asumir estas responsabilidades.

Asimismo, se mantienen las obligaciones de responsabilidad ampliada del productor, que exigen a las empresas registrarse en los sistemas nacionales, informar los volúmenes de envases comercializados y contribuir a los costos de gestión de residuos. En el futuro, las tarifas podrían depender del nivel de reciclabilidad de cada envase.

La aplicación de la normativa seguirá siendo responsabilidad de cada Estado miembro, que deberá establecer sus respectivos sistemas nacionales de sanciones antes del 12 de febrero de 2027. El reglamento contempla multas obligatorias para infracciones relacionadas con el exceso de envases, las restricciones a los plásticos de un solo uso y los objetivos de reutilización.

"La entrada en vigor de la PPWR marca un cambio profundo en la forma en que las empresas deberán gestionar la información de sus envases. La recopilación de antecedentes técnicos, certificaciones y documentación de proveedores puede tomar meses, especialmente en compañías con cientos o miles de productos", advirtió The O Waste Company.

La empresa chilena indicó que los especialistas recomiendan comenzar cuanto antes los procesos de digitalización y trazabilidad, para evitar que la falta de información se convierta en una barrera para seguir exportando.

"Con Europa avanzando hacia una economía cada vez más circular, transparente y digital, el cumplimiento de la PPWR dejará de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito indispensable para acceder a uno de los mercados más relevantes para las exportaciones chilenas", subrayó  The O Waste Company.


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