Los productores de arándanos se preparan para el regreso de El Niño

Los productores de arándanos se preparan para el regreso de El Niño

Tras una serie de eventos climáticos que marcaron la producción de arándanos en el hemisferio norte, la atención se desplaza ahora hacia el hemisferio sur, donde los productores se preparan para enfrentar los desafíos de lo que se espera sea un fuerte evento de El Niño.

El Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA confirmó que las condiciones de El Niño ya están presentes y que se fortalecerán durante el verano sudamericano, con un 63% de probabilidad de que el fenómeno alcance la categoría de "muy fuerte" entre noviembre y enero.

A comienzos de este año, las interrupciones provocadas por el clima en el hemisferio norte dejaron en evidencia la rapidez con la que puede cambiar la producción en la industria mundial del arándano. Las temperaturas bajo cero afectaron a parte de Estados Unidos, mientras que las tormentas en España y las condiciones climáticas adversas en Marruecos complicaron la producción y las cosechas.

Aunque cada región enfrentó circunstancias distintas, el efecto combinado de estas interrupciones puso de manifiesto la vulnerabilidad de las cadenas globales de suministro y cómo los eventos climáticos en una zona productora pueden influir rápidamente en los mercados de otras regiones.


Los productores de arándanos se preparan para el regreso de El Niño

Fotografía archivo | Shutterstock.


Los datos ofrecen un panorama claro de lo que podrían enfrentar esta temporada las regiones productoras del hemisferio sur, aunque productores y líderes de la industria aseguran que están recurriendo más a las lecciones aprendidas en eventos anteriores que a los pronósticos actuales para definir su estrategia.

Uno de los ejemplos es Proarándanos, la principal asociación peruana de productores y exportadores de arándanos, que decidió publicar únicamente proyecciones de corto plazo antes del inicio de la temporada.

Proarándanos privilegia las proyecciones de corto plazo por sobre las estimaciones de largo alcance, ya que considera que entregan información sobre la cual los productores pueden actuar, en lugar de depender de pronósticos de largo plazo que siguen siendo altamente inciertos.

"Entendemos que nuestras proyecciones sirven de referencia para toda la cadena: productores, exportadores, equipos comerciales, oficinas en destino, navieras, operadores logísticos, plantas de embalaje, proveedores, prestadores de servicios, mano de obra y el entorno comercial global", señaló Miguel Bentin, presidente de Proarándanos.

Esta cautela tiene su origen en la experiencia reciente.

"La experiencia de la campaña 2023-24 nos dejó lecciones que hoy influyen fuertemente en la forma en que estamos interpretando esta nueva temporada", afirmó Bentin. "Una parte importante de nuestra decisión de trabajar con proyecciones de corto plazo proviene directamente de comprobar que, bajo determinadas condiciones climáticas, una estimación temprana puede perder precisión muy rápidamente".


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Fotografía archivo | Shutterstock.


Lecciones de la temporada 2023-24

El fenómeno de El Niño también tuvo un impacto considerable en la temporada 2023-24 en Sudamérica, incluida una caída del 24% en las exportaciones peruanas de arándanos respecto de la campaña anterior.

Aunque es poco probable que el próximo evento de El Niño se desarrolle exactamente igual que durante la temporada 2023-24, esa experiencia dejó enseñanzas que la industria busca aplicar de cara a la próxima campaña.

"Aprendimos que no todas las variedades responden de la misma manera", explicó Bentin. "Además, la composición varietal ha cambiado significativamente durante los últimos tres años, por lo que esta temporada nos permitirá observar cómo responden variedades que antes tenían una participación menor y que hoy representan una proporción mucho más importante".

Los productores peruanos están monitoreando una combinación de factores, más que un solo indicador, para evaluar el desarrollo de la temporada. Uno de ellos es el riesgo de plagas y enfermedades, que podrían propagarse gracias a las condiciones favorables generadas por El Niño.

"Estos fenómenos evolucionan gradualmente, mediante una combinación de factores cuya intensidad y duración pueden variar durante toda la campaña", indicó Bentin. "Nos enfocaremos principalmente en la evolución de las temperaturas y su amplitud, junto con las precipitaciones y la humedad relativa".

Más allá de Sudamérica

Una temporada marcada por un fuerte evento de El Niño tendrá efectos que irán mucho más allá del clima y la producción. Variaciones importantes en la oferta sudamericana podrían modificar los flujos comerciales y los precios en los mercados internacionales, generando desafíos para algunos actores y oportunidades para otros.

Kasey Cronquist, presidente del North American Blueberry Council y del U.S. Highbush Blueberry Council, señaló que una repetición del escenario vivido en la temporada 2023-24 es una posibilidad si El Niño afecta el suministro procedente de Sudamérica, del cual depende en gran medida el mercado estadounidense de arándanos frescos durante el otoño y el invierno.

"Si El Niño altera significativamente ese suministro, esperamos una reacción del mercado similar a la observada en la temporada 2023-2024, donde la reducción del volumen impulsa naturalmente un aumento en los precios del arándano fresco para los consumidores en el comercio minorista", afirmó Cronquist.

Cronquist destacó un pronóstico preliminar de Perú que sugiere que los productores han realizado cambios importantes en sus sistemas de producción para enfrentar mejor futuros eventos de El Niño, lo que, a su juicio, refleja la capacidad de adaptación de la industria.

No obstante, advirtió que aún es demasiado pronto para evaluar la efectividad de esas modificaciones.

"El tiempo será el que finalmente lo demuestre", indicó.


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Según Cronquist, cuando disminuyen los volúmenes provenientes de Sudamérica, la fruta de fin de temporada del noroeste del Pacífico y de Michigan, toda la producción de México y la fruta temprana de Florida y California adquieren una mayor demanda.

Los productores de otras regiones del mundo también observan posibles oportunidades. Los exportadores africanos siguen de cerca la evolución del fenómeno, conscientes de que menores volúmenes desde Perú y Chile podrían abrir espacios en mercados clave de exportación, especialmente porque la ventana productiva de Marruecos coincide con el final de la temporada sudamericana.

"Si los desafíos climáticos afectan la oferta sudamericana, Marruecos podría aprovechar oportunidades durante la parte final de la temporada de Sudamérica", comentó Greg Murdoch, director ejecutivo de African Blue. "Dicho esto, describiría el panorama con un optimismo cauteloso, ya que las condiciones del mercado pueden cambiar rápidamente y los riesgos climáticos siguen siendo un factor para todas las regiones productoras".

Observando y esperando

En Perú, los productores continúan monitoreando los patrones de temperatura, las precipitaciones, la humedad y el comportamiento de las distintas variedades, en lugar de depender de un único pronóstico.

Aunque la incertidumbre persiste, la experiencia adquirida durante la campaña 2023-24 ha influido en la manera en que los productores se preparan frente al riesgo climático. La próxima temporada pondrá a prueba si los ajustes implementados por la industria serán suficientes para enfrentar un nuevo episodio importante de El Niño. Solo a medida que avance la campaña se podrá determinar si esas medidas fueron efectivas.

*Material exclusivo de la International Blueberry Organization (IBO) publicado en su sitio web en julio de 2026.


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