Limones Trombolotto: un legado histórico italiano listo para conquistar nuevos mercados
La ciudad medieval de Sermoneta, ubicada sobre una colina en el centro de Italia, domina a lo lejos el brillante mar Tirreno hacia el oeste y la cadena montañosa de los Lepinos, parte de los Apeninos, hacia el este. Sus calles empedradas y su imponente castillo han cambiado muy poco con el paso de los siglos. En medio de este escenario de murallas, torres y arcos de piedra gris, un tesoro resalta con un intenso color amarillo bajo el sol: el limón Trombolotto.
El Citrus limon Cajetanus, conocido localmente como trombolotto, es un fruto originado del cruce entre el melangolo, una antigua especie de naranja amarga, y el cedro (citrón). Se cree que esta singular variedad prosperó durante la época de los grandes viajes marítimos, cuando los cítricos de mayor tamaño y larga conservación, protegidos por una cáscara comestible, eran ideales para abastecer a las embarcaciones durante las expediciones de la era de los descubrimientos.
La revuelta fiscal que dio origen a sus jardines
Los jardines amurallados donde hoy se cultivan cítricos en Sermoneta tienen sus raíces en la Edad Media y el Renacimiento temprano, durante la época de Lucrecia Borgia, quien residió ocasionalmente en el castillo de la ciudad y era hija del célebre papa Alejandro VI.
"Aquí en Sermoneta nos beneficiamos de un modelo único de urbanización impulsado por la familia Borgia. Entre 1499 y 1503, los habitantes recibieron autorización para ampliar sus viviendas", explicó Angela Concu, productora de trombolotto y propietaria de un restaurante local.

©FAO/PierPaolo Cito.
La iniciativa fue bien recibida y muchos vecinos construyeron anexos con sólidos muros y techos de paja. Sin embargo, posteriormente los Borgia impusieron nuevos impuestos sobre esas ampliaciones, lo que provocó una revuelta. Los habitantes demolieron las construcciones, pero dejaron los muros en pie.
"Para evitar pagar esos impuestos, transformaron esos espacios en jardines y comenzaron a cultivar especies locales que se adaptaban muy bien, como limoneros y árboles de trombolotto", agregó.
Un patrimonio agrícola que perdura hasta hoy
Siglos después, esos pintorescos jardines amurallados siguen formando parte del paisaje urbano de Sermoneta, con limones y trombolotto que sobresalen por encima de los altos muros de piedra.
En los últimos años, la localidad ha convertido este fruto en uno de los símbolos de su identidad cultural. Angela ha participado en el rescate de antiguas recetas tradicionales, entre ellas una preparación que combina trombolotto triturado con aceitunas locales, 14 especias de la zona y aceite de oliva, dejando la mezcla macerar durante hasta 45 días antes de embotellarla.
Los restaurantes y chefs locales también han contribuido a difundir la historia de este producto típico.
La alianza entre agricultores y chefs
Uno de estos proyectos une a Angela con la chef, restauradora y Campeona de la FAO, Cristina Bowerman. Angela forma parte de los cerca de 15 agricultores incluidos en el programa Adopt-A-Farmer (Adopta un Agricultor), creado por Bowerman para fortalecer el vínculo entre productores y chefs.
"El proyecto nació durante la pandemia de COVID-19 porque pensé que necesitábamos reconectarnos con el medio ambiente y los territorios, al mismo tiempo que creábamos una iniciativa sencilla y gratuita para apoyar a los agricultores", explicó Cristina.
"Al garantizar la compra periódica de sus productos, los agricultores pueden contar con ingresos estables y planificar mejor su actividad. Para los chefs, además, representa la oportunidad de trabajar con ingredientes poco comunes".

©FAO/PierPaolo Cito.
El programa identifica productores, acuerda la compra anual de determinados productos y garantiza su incorporación en los menús de temporada de los restaurantes. Asimismo, el personal de sala recibe información para responder a las consultas de los clientes sobre el origen de los ingredientes.
Cuando la historia de un pueblo llega a la alta cocina
Para Cristina Bowerman, el trombolotto cultivado por Angela pasó a formar parte de su propuesta gastronómica.
"Es muy importante que los chefs establezcan relaciones directas con los agricultores. Cuando descubro un producto nuevo me entusiasmo. Recuerdo perfectamente la primera vez que probé el trombolotto de Angela y de su esposo Fabio; quedé fascinada. Les dije: 'Lo quiero'. Desde entonces lo incorporo a mis menús durante todo el año".
Angela destaca que formar parte del programa ha significado una oportunidad única.
"Ser 'adoptados' por el proyecto de Cristina ha sido una experiencia extraordinaria. Nuestro trombolotto ha llegado a un público mucho más amplio del que habríamos alcanzado por nuestra cuenta, incluso a nivel internacional. También hemos colaborado con Cristina en distintos eventos para dar visibilidad a las especialidades de Sermoneta".
Por su parte, la alcaldesa de Sermoneta, Giuseppina Giovannoli, señaló que les llena de orgullo que "nuestro trombolotto comience a ser reconocido internacionalmente. Esto ayuda a posicionar a Sermoneta como una ciudad conocida por sus productos agrícolas de alta calidad y por sus tradiciones culinarias".
* Esta historia fue publicada originalmente por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) el 18 de junio | Crédito editorial fotografías ©FAO/PierPaolo Cito.
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