Jesús Chávez Álvarez: pasión y convicción por el cultivo de aguacate orgánico en México

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Jesús Chávez Álvarez: pasión y convicción por el cultivo de aguacate orgánico en México

Jesús Chávez Álvarez no estudió agronomía ni tiene un título universitario, pero lleva en la sangre el conocimiento del campo. Nacido en una familia campesina y criado entre cultivos de maíz, mango y limón, su destino parecía claro, aunque no lineal. Migró al extranjero, regresó con mucha experiencia y hace más de 30 años comenzó a sembrar aguacates. 

Hoy, su empresa familiar, Huerto Avoasis, cultiva más de 130 hectáreas de aguacate orgánico en los estados mexicanos de Michoacán y Jalisco. Pero su historia va más allá de los números: es un relato de convicción, resiliencia y un profundo respeto por la tierra. “Para conseguir cosas diferentes, hay que hacer las cosas diferentes”, afirmó. Y así lo hizo, aunque le costara tocar fondo antes de ver florecer su sueño.

Producción de aguacate orgánico 

Pasar de un cultivo tradicional a uno orgánico no sucede de la noche a la mañana. Chávez recordó que fue uno de sus hermanos quien inició con el cultivo orgánico y confesó que, al principio, todos lo juzgaron de loco, incluso él.

Todo cambió cuando Chávez participó en un taller y se dio cuenta de que no estaba construyendo el camino que realmente quería seguir. “Me di cuenta de que, para conseguir cosas diferentes, necesitaba hacer algo diferente, y toda la familia comenzamos la transición a lo orgánico”, relató.

Actualmente, la producción de aguacate orgánico alcanza entre 13 y 15 toneladas por hectárea. En algunas superficies, donde están podando y rejuveneciendo los árboles, la producción llegó a 25 toneladas por hectárea.

En la región, el estándar en Michoacán es de 10 toneladas por hectárea y en Jalisco puede llegar hasta 25 toneladas, aunque estos últimos son proyectos muy tecnificados.

Desafíos de la producción orgánica 

La agricultura orgánica enfrenta numerosos desafíos. Según Chávez, el primero fue lidiar con la percepción de la industria y de la gente: “Todos pensaban que estábamos locos”.

Con ese slogan de estar haciendo locuras se mantuvo firme a su convicción, “pese a que la gente me criticó mucho. Hasta llegué al punto de retractarme”. 


Jesús Chávez Álvarez: pasión y convicción en la producción de aguacate orgánico en México


“El primer año fue bueno porque el cultivo venía manejándose con químicos, así que tenía reservas. El segundo año cayó la producción, y el tercero fue el más drástico, porque se acabaron las reservas”, explicó. Fue entonces cuando comenzó a implementar manejos totalmente orgánicos, entendiendo que los resultados se construyen de manera lenta y constante: “Lo orgánico hay que trabajarlo hoy para que, en tres años, empecemos a ver resultados”.

Chávez atribuye su perseverancia a la convicción, el orgullo y el sueño de hacer las cosas diferentes. “Cuando tocas fondo, no hay nada más abajo, así que a partir de ahí todo es para arriba. Entonces empecé otra vez a levantar el huerto”.

Manejos agronómicos y medio ambiente

Chavéz reconoció que al principio su estrategia no fue la mejor, ya que la producción cayó. Pero al final fue positiva, porque lo llevó a tocar fondo y aprender. Introdujo compost, estiércol y biofertilizantes, combinando diversas prácticas que, sumadas, producen buenos resultados.

"Hemos hecho mil cosas y todas funcionan, con un poquito cada una, pero a final de cuentas la sumatoria nos da un buen resultado”. 

La agricultura orgánica, explicó, tiene un enfoque integral que va más allá de la producción: “Lo más valioso es lo que no se puede medir: la actividad microbiológica de la tierra, la interacción entre los reinos vegetal, mineral y animal, junto con el ser humano, generando un equilibrio integral”. Para él, producir sano es más importante que producir mucho.

“Estamos haciendo algo diferente, rompiendo paradigmas, con un cultivo donde estamos integrando todo, porque no hay nada aislado. Estamos haciendo un desarrollo holístico”. 

Puntualizó que es un productor que busca producir sano, más que producir mucho.


Jesús Chávez Álvarez: pasión y convicción en la producción de aguacate orgánico en México


"Todo el mundo quiere producir mucho, pero no les importa la calidad del alimento. Tengo una idea totalmente diferente, pienso en qué momento dejamos de alimentar a la conciencia para alimentar nada más que el cuerpo”.

Dijo que hay que retomar lo que hacían los ancestros y producir alimentos que realmente alimenten la conciencia. "Es más importante la salud que el dinero", señaló.

En las áreas no productivas de sus huertos, Chávez promueve la reproducción de plantas nativas como pino, cedro y guajes. También mantiene barreras vivas que protegen del viento y la contaminación, y funcionan como corredores biológicos para que la micro y macrobiología puedan circular sin romper el equilibrio natural.

Mercados del aguacate orgánico 

Con una mirada a la exportación de aguacate orgánico, Chávez indicó que el principal mercado es Estados Unidos. “Hace años estuve vendiendo más a Europa, pero últimamente los precios han estado más bajos comparados con Estados Unidos. Sumado a ello la distancia, lo cual encarece los costos de envío”. 

Explicó que cuentan con las certificaciones prácticamente para todo el mundo: Japón, Europa, Estados Unidos, Canadá y México. 

Analizando los precios comentó que, normalmente, 1 kg de aguacate orgánico versus uno convencional anda un 40 o 50% arriba. “Normalmente el precio oscila entre un 20 hasta en ocasiones un 80% más caro, pero ahora anda oscilando sobre el 40%”.

En base a su experiencia dijo que es un producto competitivo en los mercados y en precio es consumido por los clientes que tienen un poquito más de conciencia. 

"Hay temporadas en los que se tienen que vender como convencional, porque no hay clientes. La ventaja es que el orgánico no lo podemos vender como orgánico, lo podemos vender como convencional sin ningún problema, cosa que los convencionales no pueden hacer".

Proyección 

Los sueños y anhelos de Jesús Chávez Álvarez no se detienen. Señaló que todos los mercados y el mundo están buscando nuevas alternativas, pero que sean saludables. 

También quiso enviar un mensaje al sector. “Si lo hacen por convicción, bienvenidos. Van a enfrentar desafíos, pero los resultados llegarán. Si lo hacen solo por dinero, se expondrán a fracasos”, señaló.

Finalmente, hizo un llamado a quienes quieran ingresar a la agricultura orgánica: “Aquellos que no tengan respeto por la naturaleza, este no es su momento. Quien tenga amor por la tierra y respeto, es la persona ideal para cultivar orgánico”.

*Fotografías gentileza Jesús Chávez Álvarez.


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