La nueva castaña americana: la restauración de los bosques nativos

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La nueva castaña americana: la restauración de los bosques nativos

Antes del siglo XX, el árbol de la castaña americana ocupaba un lugar importante en el paisaje de los Apalaches, tanto física como culturalmente. Los elevados árboles de madera dura mantuvieron frondosos los bosques desde Maine a Mississippi, proporcionando un cultivo comercial en zonas a menudo demasiado rocosas o montañosas para otras formas significativas de agricultura.

Fotografía: American Chestnut Foundation

Fotografía: American Chestnut Foundation

Sin embargo, hoy, el castaño icónico "que asan en un fuego abierto" probablemente llega de Italia para satisfacer la temporada de fiestas en EE.UU., y los más sanos y altos castaños encontrados en las montañas de los Apalaches tienen sus raíces en trasplantes chinos o japoneses de la especie.

Desde su primera detección en América del Norte en el Zoológico del Bronx en 1904, la enfermedad del chancro del castaño (chestnut blight) ha significado la casi aniquilación de la especie, degradando este símbolo del paisaje americano a arbustos del sotobosque, explicó Mila Kirkland, directora de comunicaciones de la American Chestnut Society.

"Todavía puedes encontrar grandes árboles por ahí de vez en cuando. Por una razón u otra tienen suerte y lo lograron, pero por lo general, tienen la enfermedad en ellos y probablemente morirán", dijo Kirkland a Portalfruticola.com.

"En su lugar, otras especies han surgido y llenan el nicho que las castañas americanas solían tener, como robles y arces", añadió.

La restauración de la castaña

Si bien estos árboles de reemplazo sirven a su propio propósito en el nuevo ecosistema, Kirkland describió un florecimiento "prolífico" y una fructificación de la castaña nativa que especies alternativas no han sido capaces de reemplazar.

Los árboles de castaña americana producen frutos más adelante en el año, alrededor de junio o julio, evitando gran parte de las heladas sufridas por otras especies. De este modo, la ausencia de los árboles ha significado una pérdida importante de alimento para la fauna y la población local, así como una fuente de madera resistente.

La recuperación de este rol de nicho ha sido el principal propósito de la American Chestnut Foundation durante 30 años. Después de seis generaciones de cruzamientos, la fundación ha desarrollado una alternativa prometedora, gran parte americana, que podría reponer los bosques con esta especie de madera dura.

La Restoration Chestnut 1.0 (restauración de la castaña 1.0), tiene madera sólida, recta y nueces pequeñas, dulces de su antepasado americano, con una pequeña diferencia: el árbol es una decimosexta parte chino.

"Básicamente, cruzamos un árbol de castaño americano con un castaño chino, que es resistente a la enfermedad. El chancro del castaño llegó desde Asia, donde es nativo. El árbol chino evolucionó con el tiempo con el hongo chancro", dijo Kirkland.

"Cruzamos un puro americano con un chino y conseguimos un cruce 50-50... Descruzas el producto con un castaño americano por lo que estás fortaleciendo las cualidades del americano, pero se aferran a la resistencia china. Así que después de seis generaciones de este proceso, tenemos un árbol que es 93.7% castaño americano y 6.3% chino", detalló.

Esta versión beta del nuevo castaño americano está disponible para la siembra desde 2009. Reportes indican que 150.000 versiones del árbol se han plantado en 500 lugares en EE.UU. en tierras tanto públicas como privadas.

Históricamente, se estima que cuatro billones de castaños americanos poblaron la costa este de EE.UU. "Trabajamos con el servicio forestal y con los propietarios de tierras privadas para probar y ver cómo están estos árboles, qué tan resistentes al chancro son ellos. Sabemos que no ha terminado todavía y la lucha no ha concluido", dijo Kirkland.

"Así que una vez que establezcamos claramente la línea de la familia más resistente al chancro, vamos a seguir reproduciendo esos árboles, creando un árbol fuerte y más fuerte, resistente", aseveró.

Con años en el camino, la fundación espera desarrollar la Restoration Chestnut 2.0 e incluso 3.0, creando eventualmente una raza digna tanto para la reforestación y el desarrollo comercial.

"No nos hemos aventurado en fines comerciales aún y eso es principalmente porque no queremos poner un árbol ahí fuera para uso comercial hasta que sepamos que va a sobrevivir bien. Así que estamos sembrándolos en el bosque, a nivel de huertos", dijo.

"Los castaños necesitan mucha luz para crecer, por lo que también estamos plantando muchos de nuestros árboles en un terreno de minas recuperadas que, de otro modo, podrían ser plantadas con pastos no nativos”, añadió.

"Realmente, eso solía ser un bosque y hace cien años, solía haber castaños americanos allí. Son buenos lugares para probar nuestros árboles, porque hay un montón de luz del sol", comentó.

Aunque muchos años de cultivo quedan por delante, Kirkland mantiene la esperanza de ver a los bosques Apalaches llenos de castaños americanos. Una realidad que sólo la generación de sus abuelos podría recordar.

"No estoy segura de cuánto tiempo tomará. Creo que hemos hecho una gran cantidad de avances en los últimos 30 años y en 30 años a partir de ahora, creo que vamos a estar muy cerca de ver bosques de castaños sanos. Pero creo que realmente hemos dado pasos agigantados", puntualizó.

"Cumplo 30 años este año. Espero, antes de morir, ver poblaciones prósperas de castaños, o por lo menos que lo hagan mis hijos", concluyó.

Una historia en imágenes
Revise AQUI nuestra galería de fotos dedicada a la historia de la castaña americana (fotografías gentileza de la American Chestnut Foundation)

www.portalfruticola.com

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