Los precios de la fruta fresca en EE.UU. aumentan

Los precios de la fruta fresca en EE.UU. aumentan

Los precios de la fruta fresca en Estados Unidos están aumentando a un ritmo más acelerado que el resto de los productos de la canasta de alimentos. En su informe de Perspectivas de Precios de los Alimentos de octubre, el Servicio de Investigación Económica (ERS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta que los precios minoristas de la fruta fresca registrarán un promedio 2,9 % superior en 2026 respecto de 2025, por encima de la estimación de 2,5 % publicada en septiembre. En tanto, se prevé que los precios de los alimentos en general aumenten un promedio de 2,3 %.

Septiembre fue el principal factor detrás de esta revisión. Los precios minoristas de la fruta fresca aumentaron un 2,0 % respecto de agosto, convirtiéndose en una de las únicas tres categorías de alimentos que registraron alzas mensuales de 1 % o más. En comparación con el mismo período del año anterior, los precios fueron un 4,9 % más altos, frente al incremento de 1,8 % registrado por los alimentos en general.

El aumento es generalizado: en agosto, los precios de las manzanas, los cítricos y la categoría de «otras frutas frescas» se ubicaron por encima de los niveles registrados un año antes, siendo los plátanos la excepción. La categoría «otras frutas», que incluye berries, paltas, uvas y melones, representa el 59 % del índice de precios de la fruta fresca.

Los productores están experimentando un repunte hacia el final de la temporada. Los precios de la fruta a nivel de productor aumentaron un 8,6 % entre agosto y septiembre, y se ubicaron un 9,1 % por encima de septiembre de 2025. Aun así, el ERS proyecta que estos precios terminarán 2026 con una caída del 2,1 %, lo que apunta a que los valores recibidos por los agricultores fueron más bajos durante los primeros meses del año.

Parte del aumento de septiembre responde a factores estacionales, ya que los precios de la fruta a nivel de productor suelen alcanzar sus máximos entre agosto y octubre. Debido a que los precios al productor tienden a anticipar los movimientos de los precios minoristas, el fortalecimiento de los valores en origen podría mantener elevados los precios en los puntos de venta durante el invierno.

La menor producción nacional también está contribuyendo a esta presión. El USDA pronostica una menor producción de manzanas, duraznos y peras en 2026, con una caída del 15 % en el caso de los duraznos.

Además, las lluvias en California redujeron los envíos de frutillas a fines de octubre, impulsando los precios del producto convencional hasta los US$20-22 por bandeja (flat).

La próxima prueba para el mercado llegará con el ingreso de las importaciones del hemisferio sur, que comenzarán a reemplazar la oferta nacional, y con la respuesta de los consumidores ante estos aumentos. En este escenario, será clave determinar hasta qué punto los compradores estarán dispuestos a aceptar precios más elevados.

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