Rabobank: frutas tropicales podrían expandir su producción hacia nuevas zonas de Europa
El auge de las frutas tropicales en Europa podría estar impulsando los cultivos más allá de la tradicional zona productiva del Mediterráneo.
A medida que aumenta la demanda por aguacates o paltas, mangos, maracuyá y pitayas, Rabobank señala que las presiones climáticas, la escasez de agua y los costos de producción están llevando a los productores a explorar nuevas regiones de Europa, aunque estas mismas limitaciones podrían frenar la expansión.
El consumo per cápita de frutas y hortalizas frescas en la Unión Europea se ha mantenido relativamente estable durante la última década, en torno a 326-349 gramos por persona al día. El consumo de frutas tropicales, sin embargo, continúa aumentando, impulsado principalmente por los aguacates y los mangos, según un informe publicado en septiembre por la división RaboResearch de Rabobank.
"Durante los últimos tres años, el valor unitario promedio de las importaciones de frutas frescas de la Unión Europea se situó en torno a US$0,62 por libra (€1,26/kg), frente a US$1,25 por libra (€2,54/kg) para las frutas tropicales, excluyendo bananas y piñas", señala el análisis.
Rabobank indicó que esta diferencia de precios podría incentivar a los productores de Europa a avanzar hacia cultivos de mayor valor.

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Las presiones climáticas reconfiguran la oferta de frutas tropicales
Actualmente, Europa depende de proveedores de fuera de la Unión Europea para cerca del 90% de sus frutas tropicales. Según Rabobank, esta dependencia genera una exposición a interrupciones relacionadas con el clima en los principales países productores.
Por ejemplo, Perú, principal proveedor de aguacates del bloque europeo, ha enfrentado condiciones climáticas adversas en los últimos años. En 2023, el país andino exportó cerca de 661.000 toneladas métricas a la región.
"Durante la temporada 2024, las temperaturas extremas contribuyeron a pérdidas promedio de rendimiento de alrededor de 40% en la región de Olmos, una de las principales zonas productoras de aguacate de Perú", señala el documento.
En Europa, la producción comercial de aguacates y mangos continúa concentrada en el sur de España, particularmente en Andalucía, Axarquía y Granada, así como en la región del Algarve, en Portugal.
Las restricciones de superficie y las mayores limitaciones al uso de agua en estas zonas productivas tradicionales están llevando a los productores a mirar hacia áreas como Cádiz y Huelva, en España, y hacia zonas interiores y del norte de Portugal.
"Más recientemente, la producción ha comenzado a expandirse más allá del Algarve hacia zonas más septentrionales y del interior que anteriormente eran consideradas marginales debido a las bajas temperaturas invernales y al riesgo de heladas", señala el documento.

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Agua e inversión siguen siendo factores clave
Rabobank advierte que la aptitud climática por sí sola no garantiza que las nuevas zonas productivas sean comercialmente viables.
El establecimiento de nuevos huertos requiere una inversión inicial significativa, incluyendo varios años antes de que los árboles alcancen la madurez, además de sistemas de protección contra heladas e infraestructura de embalaje automatizada.
"El desafío suele estar en la capacidad de agrupar una producción suficiente proveniente de numerosos pequeños productores para justificar estas inversiones y respaldar cadenas de valor viables orientadas a la exportación", señala Rabobank.
La mano de obra representa otro desafío. Los mayores costos laborales en Europa dificultan que los productores locales compitan con proveedores de América Latina y África en volumen y precio. En cambio, la producción europea tendría que apostar por la calidad, la frescura y cadenas de suministro más cortas para posicionarse en el mercado global.
La disponibilidad de agua podría convertirse en la principal limitante. Según Rabobank, contar con infraestructura de riego confiable y capacidad de almacenamiento de agua será fundamental para la producción comercial en las regiones mediterráneas propensas a la sequía, incluso en aquellas donde las condiciones climáticas se vuelvan más favorables.
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