Lluvias primaverales podrían afectar floración y calidad de frutales en Chile

Lluvias primaverales podrían afectar floración y calidad de frutales en Chile

Las lluvias previstas para la zona centro-sur de Chile durante esta semana coincidirán con el inicio de la primavera y con una etapa clave para la fruticultura, marcada por la floración y el desarrollo de frutos pequeños.

Patricio González Colville, agroclimatólogo del Centro de Investigación y Transferencia en Riego y Agroclimatología (CITRA) de la Universidad de Talca, advirtió que las precipitaciones acompañadas de viento podrían generar daños en los cultivos.

“Pueden dañar la floración, hacerla caer y obviamente malograr la fisiología y calidad de los frutos”, señaló el académico en un comunicado de prensa emitido por la casa de estudios.


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Fotografía de Universidad de Talca.


En el caso de las cerezas, explicó que la combinación de humedad y posteriores jornadas cálidas podría aumentar el riesgo de partidura de los frutos.

“Las probables lluvias en octubre o noviembre, alternadas con días de calor, generan partición y eso la deja fuera de los mercados internacionales, que son muy estrictos en cuanto a calidad”, indicó.

Para manzanos y viñas, en tanto, las condiciones de humedad junto con temperaturas más elevadas podrían favorecer la aparición y propagación de enfermedades fungosas, entre ellas Botrytis y Venturia, lo que además podría incrementar los costos de producción debido a la necesidad de realizar aplicaciones preventivas y de control.

Sistema frontal

La primavera en el hemisferio sur comenzó el 22 de septiembre y estará influida por el desarrollo del fenómeno El Niño, actualmente en categoría “fuerte”, según González.

De acuerdo con el académico, este escenario podría favorecer una mayor variabilidad meteorológica, con episodios de precipitaciones intensas en períodos cortos y temperaturas elevadas.


Lluvias primaverales podrían afectar floración y calidad de frutales en Chile

Fotografía de archivo | Shutterstock.


Para la Región del Maule, los modelos probabilísticos anticipan precipitaciones y chubascos desde la tarde del jueves 24 hasta el viernes 25 de septiembre, acompañados de vientos de entre 20 y 40 km/h. El episodio podría acumular, en promedio, entre 20 y 25 milímetros, aunque los montos variarían según la zona geográfica.

El sistema también estaría asociado a un río atmosférico cálido de categoría 2, condición que elevaría la isoterma 0 °C por sobre los 2.500-2.700 metros, aumentando el riesgo de derretimiento de nieve.

Ante la posibilidad de nuevos episodios de lluvia seguidos por temperaturas primaverales más altas, González llamó a los productores a monitorear de manera permanente la evolución meteorológica durante las próximas semanas.

“Estar muy atento al desarrollo meteorológico primaveral, que estará marcado por el evento El Niño fuerte, que sigue en evolución positiva. En los siguientes meses las fases fenológicas irán generando frutos, los cuales deben ser protegidos de la nociva asociación de humedad y calor”, concluyó.

*Fotografía principal de archivo | Shutterstock.


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