Estudio identifica medidas simples para reducir errores de navegación en abejas sin aguijón

Estudio identifica medidas simples para reducir errores de navegación en abejas sin aguijón

Investigadores de Embrapa Medio Ambiente, en Brasil, y de la Universidad de Bristol, Reino Unido, evaluaron estrategias simples y de bajo costo que pueden ayudar a reducir los errores de navegación de las abejas sin aguijón en los meliponarios.

El fenómeno, conocido como drifting, ocurre cuando las abejas obreras regresan del campo e ingresan por error a una colonia diferente a la propia. Aunque puede parecer un comportamiento menor, cuando se presenta con frecuencia puede favorecer la circulación de patógenos, parásitos y residuos de productos fitosanitarios entre las colonias, afectando su salud y la producción de miel.

La investigación, liderada por Ana Paula Cipriano, doctoranda de la Universidad de Bristol e integrante del Bristol Bee Group, evaluó dos especies brasileñas de abejas sin aguijón: Scaptotrigona depilis y Melipona quadrifasciata, ambas relevantes para la polinización de cultivos agrícolas y de la vegetación nativa de los ecosistemas tropicales.


Estudio identifica medidas simples para reducir errores de navegación en abejas sin aguijón

Crédito editorial Ana Paula Cipriano.


Colores y orientación de las cajas reducen el drifting

Por primera vez, los investigadores analizaron experimentalmente cómo la disposición de los nidos influye en la frecuencia de errores de navegación entre colonias. Los ensayos realizados con Melipona quadrifasciata, conocida como abeja mandaçaia, compararon diferentes configuraciones de las cajas.

Cuando todas las cajas tenían el mismo color y sus entradas estaban orientadas en la misma dirección, la tasa de drifting alcanzó 59,5%. Al mantener las cajas iguales, pero alternar la orientación de las entradas, el índice disminuyó a 48,1%. En tanto, cuando las cajas fueron pintadas con colores diferentes, manteniendo las entradas orientadas hacia el mismo lado, la tasa cayó a 37,6%.

De acuerdo con los investigadores, el uso de cajas de diferentes colores permitió reducir el drifting en un 21,9% frente al manejo tradicional, mientras que la alternancia de la orientación de las entradas generó una reducción del 11,4%.

Los resultados sugieren que las abejas no dependen exclusivamente de la distancia para identificar su colonia, sino que también utilizan referencias visuales y espaciales durante el regreso al nido.

“Es la primera vez que analizamos el efecto de la disposición de los meliponarios sobre el comportamiento de drifting. Solo con pintar las cajas o invertir la orientación de las entradas ya observamos una reducción significativa de los errores de navegación”, explicó el investigador de Embrapa Medio Ambiente, Cristiano Menezes.

Según el científico, estas medidas podrían ser especialmente útiles en meliponarios donde existe una alta concentración de nidos y poco espacio disponible.


Estudio identifica medidas simples para reducir errores de navegación en abejas sin aguijón

Crédito editorial Cristiano Menezes.


Seguimiento de las abejas mediante microetiquetas

La investigación también incorpora tecnología de microetiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID), utilizadas para monitorear individualmente los movimientos de las abejas. Las denominadas micro tags, fabricadas en Alemania, son instaladas en el dorso de los insectos mediante un adhesivo sin olor y representan cerca del 11% del peso corporal de las abejas.

Los sensores permiten registrar los horarios de salida y regreso, la duración de los vuelos, la frecuencia con que las abejas ingresan a colonias vecinas y los períodos de mayor actividad.

Estos datos también pueden cruzarse con variables ambientales como temperatura y humedad, permitiendo evaluar con mayor precisión los factores que afectan la orientación de las abejas.

“La tecnología funciona como una espía que acompaña cada movimiento de la abeja, permitiendo observar detalles del comportamiento que antes eran invisibles”, señaló Cipriano.

El objetivo es determinar cómo distintos factores de estrés, tanto químicos como ambientales, pueden afectar la capacidad de orientación de las abejas y aumentar la probabilidad de que ingresen a una colonia equivocada.

Pesticidas también modifican el patrón de vuelo

Entre febrero y abril de 2025 y 2026, los investigadores evaluaron además los efectos del imidacloprid, un insecticida, y del glifosato, un herbicida ampliamente utilizado en la agricultura.

Las abejas Scaptotrigona depilis fueron expuestas a dosis consideradas realistas, representativas de las condiciones de campo.

Los resultados preliminares, todavía no publicados, indican que la exposición a estos productos modifica el patrón de vuelo de las obreras. Aunque las abejas continúan regresando a los nidos, realizan menos viajes y permanecen menos tiempo activas.

“Con los pesticidas, siguen cometiendo errores, pero realizan menos viajes. Cuando combinamos insecticida y glifosato, observamos vuelos al menos 34% más cortos”, indicó Cipriano.

Menezes señaló que estos resultados son similares a los observados en estudios realizados con la abeja europea Apis mellifera.

“El glifosato puede afectar la orientación espacial. Cuando la abeja pierde referencias, aumenta la posibilidad de que ingrese a una colonia vecina. Esto puede facilitar la circulación de patógenos y comprometer el equilibrio de las colonias”, explicó.

La reducción en el número y duración de los vuelos también podría tener consecuencias sobre la disponibilidad de alimento dentro de las colonias.

La próxima etapa del estudio contempla recapturar las abejas monitoreadas para analizar su peso corporal, cantidad de polen transportado, calidad del néctar y posibles efectos sobre la nutrición de las colonias.

*Publicación elaborada con información de Embrapa | Fotografía principal de archivo - Shutterstock.


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