Industria de berries enfrenta mayor incertidumbre global, pero la demanda seguirá creciendo
La industria de los berries de México mantiene una visión favorable, sin embargo, el sector enfrentará desafíos en materia de competitividad, rentabilidad y eficiencia productiva, en un escenario global marcado por la incertidumbre económica, las tensiones comerciales y los conflictos geopolíticos.
Durante el Congreso Internacional Aneberries 2026, David Magaña, especialista senior de Rabobank, expuso sobre el mercado global de berries: dinámica, comportamiento del consumidor y perspectivas estratégicas para frambuesas, zarzamora y fresas. Durante la ponencia señaló que los titulares de los últimos años han estado dominados por los aranceles, las guerras comerciales y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), factores que dificultan la planeación de largo plazo para el sector agroexportador.
"Los productores siguen enfrentando un escenario de alta incertidumbre, donde las decisiones de inversión dependen de variables como las tasas de interés, el tipo de cambio, la inflación y la confianza del consumidor", explicó.
Puntualizó que uno de los factores que más ha impactado la competitividad de las exportaciones mexicanas de berries es la depreciación del dólar frente a otras monedas, situación que en la práctica funciona como un arancel indirecto al reducir los ingresos de los exportadores y elevar los costos de producción.

David Magaña, analista senior de Rabobank.
A pesar de ello, Magaña destacó que Estados Unidos continúa dependiendo cada vez más de las importaciones para abastecer su mercado hortofrutícola. En frutas como arándanos, frambuesas y zarzamoras, una parte importante del consumo proviene del exterior debido a la necesidad de mantener disponibilidad durante todo el año.
"El consumidor estadounidense ya no acepta la estacionalidad. Hoy espera encontrar fruta fresca los 12 meses del año, y eso mantiene una fuerte dependencia de las importaciones", indicó.
Perspectivas del mercado de berries
El especialista subrayó que los arándanos continúan siendo la categoría con mayor crecimiento en el consumo mundial.
Proyectó que Europa ganará protagonismo como destino de exportación hacia el final de la década, mientras Asia, particularmente China, incrementa rápidamente su producción y consumo.
Respecto a Estados Unidos, señaló que las tendencias de alimentación saludable favorecen el consumo de frutas frescas. Programas gubernamentales para impulsar dietas más nutritivas, junto con el crecimiento en el uso de medicamentos para el control de la obesidad, están modificando los hábitos de compra hacia alimentos con mayor contenido de fibra y mejor perfil nutricional.

No obstante, advirtió que el mercado estadounidense también muestra una creciente polarización del consumo: mientras los hogares de mayores ingresos incrementan la compra de productos premium, otro segmento de consumidores busca opciones de menor precio, reduciendo el espacio para productos de gama media.
El representante de Rabobank indicó que las fresas mexicanas mantienen una demanda sólida, aunque enfrentan investigaciones antidumping en Estados Unidos.
En el caso de las frambuesas y zarzamoras, explicó que registran crecimiento en volumen, pero con precios internacionales prácticamente estancados, lo que presiona la rentabilidad de los productores ante el aumento de costos y un tipo de cambio menos favorable.
Asimismo, advirtió que el incremento en los precios de fertilizantes, energía y otros insumos continuará siendo un desafío mientras persista la inestabilidad internacional.
Magaña afirmó que el principal reto para la industria ya no será estimular la demanda, sino mantener la competitividad mediante mayor eficiencia, innovación y una calidad consistente.
“La oportunidad sigue existiendo, especialmente para México. Lo que marcará la diferencia será ofrecer una experiencia de consumo uniforme, con fruta de alta calidad todos los días del año", concluyó.
Noticia relacionada:
Miguel Ángel Curiel, presidente de Aneberries: el sector tiene bases sólidas para crecer




