El aguacate mexicano mira más allá de Estados Unidos
El aguacate es la estrella de las exportaciones frutícolas de México, y sin duda el crecimiento del sector y el desarrollo de su principal destino, Estados Unidos, han llevado a que hoy la industria busque expandirse hacia otros mercados no tradicionales, sin perder competitividad ni estándares de calidad.
En ese contexto, la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) ha definido una estrategia clara de diversificación internacional, con Asia —y particularmente Japón— como uno de sus principales focos.
Portalfruticola.com conversó con el director general de APEAM, Luis Javier de la Rocha, quien explicó que no pueden depender únicamente de Estados Unidos.
“Es nuestro mercado principal, sí, pero necesitamos abrir nuevas rutas comerciales que nos den estabilidad y crecimiento a largo plazo”, afirmó.

Director general de la APEAM, Luis Javier de la Rocha,
Actualmente la presencia del aguacate mexicano en Asia es acotado en términos porcentuales, aunque muestra una tendencia creciente. Según De la Rocha, esto responde a una combinación de factores logísticos, regulatorios e institucionales, incluyendo un periodo de menor coordinación con el Gobierno Federal que afectó la agilidad exportadora. No obstante, esa etapa —asegura— ya está siendo revertida.
En ese sentido, detalló que “hoy estamos trabajando mucho más alineados con el Gobierno. No podemos avanzar solos; la industria aguacatera es estratégica para el país y requiere una política pública que acompañe su crecimiento”.
Japón, mercado clave y con alto potencial
La estrategia de expansión de APEAM tiene al país del sol naciente como un mercado prioritario, aunque no exenta de desafío.
El ejecutivo indicó que el consumidor nipón es altamente exigente, con estrictos estándares fitosanitarios y una percepción del aguacate como producto premium.
Por ello, APEAM ha desplegado una estrategia integral que abarca toda la cadena de valor: desde la producción hasta el consumidor final. “Nuestro enfoque es claro: garantizar calidad, fortalecer la relación con importadores y educar al consumidor. Todo bajo un sistema de trazabilidad robusto”, dijo..
Entre las acciones comerciales destacó una activación en terreno realizada entre marzo y abril, durante la cual el aguacate mexicano estuvo presente en 170 restaurantes en Japón, con platos especialmente diseñados para integrarlo en la gastronomía local.
A ello se suman campañas en medios, colaboraciones con influencers, presencia en televisión y acciones en supermercados con degustaciones.

Sin embargo, De la Rocha comentó que el desafío cultural no es menor. “El consumidor japonés es conservador, especialmente en preparaciones tradicionales como el sushi. Introducir el aguacate requiere tiempo, adaptación y mucho trabajo con chefs y distribuidores”, reconoció.
Consultado sobre el feedback recibido, indicó que tanto de profesionales gastronómicos como de consumidores ha sido positivo, lo que ha permitido ajustar la estrategia y avanzar en la masificación del producto, con el objetivo de dejar atrás su etiqueta de alimento exclusivo.
Calidad, trazabilidad y sostenibilidad
Otro de los pilares de la estrategia de APEAM es la calidad del producto, garantizada a través de sistemas de trazabilidad y control en toda la cadena logística. Desde la cosecha hasta su llegada al consumidor final, buscan asegurar condiciones óptimas, incluyendo aspectos críticos como la cadena de frío.
“Detectamos oportunidades de mejora incluso en mercados desarrollados como Canadá, por ejemplo, en la gestión de temperatura en la distribución. Y ahí intervenimos con capacitaciones directas. No se trata de señalar errores, sino de acompañar a toda la cadena”, explicó De la Rocha.
En ese sentido, añadió que están trabajando para reforzar la idea de corresponsabilidad entre productores, exportadores e importadores, un punto clave para sostener la reputación del aguacate mexicano a nivel global.
Un pilar transversal en la estrategia de la institución es la sostenibilidad, que se ha convertido en un requisito estructural para operar en mercados internacionales.
El ejecutivo comentó que uno de los avances más relevantes es la formalización legal del compromiso de cero trabajo infantil, impulsado por la propia industria en conjunto con el Gobierno Federal. Esta normativa se complementa con estándares laborales que buscan garantizar condiciones dignas para miles de trabajadores del sector.
En ese sentido, De la Rocha dijo que “la sostenibilidad no es solo ambiental. También es social. Queremos que cada trabajador tenga acceso a vivienda, salud, educación y una vida digna”, enfatizó.

En paralelo, se ha implementado un acuerdo de cero deforestación, junto a autoridades ambientales, que apunta a mitigar el impacto ecológico de la expansión productiva. Este incluye programas de reforestación, monitoreo territorial y uso eficiente de recursos hídricos.
El representante de APEAM reiteró que el aguacate mexicano avanza hacia un sistema de triple certificación: fitosanitaria, laboral y ambiental. Un sello que busca diferenciar el producto en mercados donde los consumidores valoran cada vez más el origen y las condiciones de producción.
Competencia internacional
En cuanto a la competencia de otros países productores, el ejecutivo plantea una visión de complementariedad. Países como Perú, con fuerte presencia en Japón, no son vistos como competidores directos, sino como aliados indirectos en la consolidación del consumo.
“Lo más importante es que el consumidor tenga acceso permanente al producto. Si un país no puede abastecer en cierto momento, otro debe hacerlo. Así se construyen los mercados”, sostuvo.
Visión de futuro
El presente es importante, pero el futuro se construye hoy, por lo que la industria aguacatera ya se encuentra trabajando para los próximos años, considerando que es un motor económico y un actor social relevante en México.

De la Rocha puntualizó que la industria genera decenas de miles de empleos y ha impulsado iniciativas como programas de becas, brigadas forestales y proyectos comunitarios en zonas rurales.
“Tenemos más de 10 mil niños beneficiados con programas educativos y millones de árboles plantados. Eso también es parte de nuestra responsabilidad”, destacó el ejecutivo.
El representante de APEAM subrayó que el desafío será mantener el equilibrio entre crecimiento, sostenibilidad y apertura de nuevos mercados. Un camino que, según el ejecutivo, no admite retrocesos.
“Sin sostenibilidad, no hay industria, y sin diversificación, no hay estabilidad. Ese es el camino que estamos construyendo”, concluyó.
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