FAO pide acción urgente ante crisis en Ormuz que afecta insumos clave para el agro
La crisis en el Estrecho de Ormuz está generando fuertes disrupciones en los sistemas agroalimentarios globales, encendiendo alertas sobre sus efectos en la seguridad alimentaria, los costos de producción agrícola y el comercio internacional.
Durante 180ª sesión del Consejo del organismo, el director general de la FAO, QU Dongyu, destacó que el cierre de rutas marítimas clave en la región del Golfo está afectando el suministro de energía, fertilizantes e insumos agrícolas a nivel mundial.
“El cierre del estrecho está enviando ondas de choque a los sistemas agroalimentarios”, indicó, subrayando que la paz y la estabilidad son condiciones esenciales para garantizar la seguridad alimentaria.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 25% del petróleo transportado por mar a nivel global, ha visto caer el tráfico de petroleros en más de un 90%, impactando directamente en los mercados energéticos y logísticos.

©FAO/Riccardo De Luca.
Fertilizantes bajo presión
Uno de los efectos más inmediatos de la crisis se observa en el mercado de fertilizantes. Según la FAO, los precios de la urea granular de Medio Oriente subieron cerca de un 20% en una semana, mientras que a mediados de abril los valores registraron aumentos de 52% en Estados Unidos y 60% en Brasil.
Además, entre 1,5 y 3 millones de toneladas mensuales de comercio de fertilizantes han sufrido retrasos, lo que podría afectar la productividad agrícola en distintas regiones.
“El calendario agrícola es clave: las aplicaciones de fertilizantes deben coincidir con ventanas de siembra que no pueden postergarse sin pérdidas de rendimiento”, advirtió Qu.
Impacto en el comercio y la producción
La FAO identificó cuatro canales de impacto: interrupciones en las importaciones de alimentos; alzas en los precios de la energía que elevan el costo de los alimentos; reducción de los márgenes de los agricultores por mayores costos; y caída en los flujos de remesas hacia regiones como Asia y África.
Países con alta dependencia de insumos importados, como Bangladesh, enfrentan riesgos significativos, mientras que otros como Irán ya evidencian presiones por su necesidad de importar granos básicos.
A nivel global, la organización advierte que estos factores podrían intensificar la inflación alimentaria y agravar los niveles de inseguridad alimentaria, particularmente en zonas vulnerables como Medio Oriente.
Frente a este escenario, la FAO instó a implementar medidas urgentes en el corto plazo por la crisis, como el desarrollo de rutas comerciales alternativas, el fortalecimiento del monitoreo de mercados, evitar restricciones a las exportaciones de energía y fertilizantes, y entregar apoyo financiero a los agricultores.
En paralelo, planteó la necesidad de diversificar proveedores y reforzar la ayuda alimentaria en el mediano plazo, junto con impulsar estrategias de largo plazo enfocadas en agricultura sostenible y energías renovables.
El organismo también informó la activación de líneas de acción específicas, incluyendo monitoreo en tiempo real de cadenas logísticas, coordinación de reservas estratégicas, análisis de rutas alternativas para productos perecibles y programas para asegurar el acceso a fertilizantes en países vulnerables.
“Tenemos la capacidad técnica, pero se requieren recursos para actuar antes de que esta crisis tenga un impacto mayor en la seguridad alimentaria global”, concluyó el director general.
*Foto principal ©FAO/Riccardo De Luca.
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