Crean harina sin gluten a base de bananas de descarte
La innovación es activo importante en la industria frutícola, es así como la fruta que antes quedaba fuera del circuito comercial ahora tiene una segunda oportunidad productiva en el norte argentino. Esto gracias a la comunidad Tupí Guaraní Iguopeigenda, de Río Blanco Banda Sur (Salta), donde diez familias comenzaron a producir harina de banana, una alternativa alimentaria sin gluten que reduce pérdidas de cosecha.
El proceso es acompañado por el INTA Yuto, que articula asistencia técnica, capacitaciones y la vinculación con programas de financiamiento.
Al respecto, Claudio Ortiz, técnico del INTA Yuto indicó que “el precio de la fruta fresca era muy bajo y no queríamos resignar producción. Trabajamos en agregar valor desde el origen".
La iniciativa dio un salto en 2025, cuando un proyecto socioproductivo presentado ante el Gobierno de Salta permitió adquirir deshidratador, molino y envasadora, equipamiento que habilitó la producción comunitaria con un rendimiento de entre 10% y 15% de harina por kilo de banana procesada.
Ortiz agregó que “también estamos trabajando en la formalización del producto bajo normas del Código Alimentario, mientras se amplía la producción y se desarrolla nuevos alimentos derivados”.
Además se tiene previsto realizar la caracterización nutricional de la harina, asignarle un nombre comercial y registrar los logos correspondientes.
Harina de banana
El producto se destaca por ser versátil en la cocina para la elaboración de panes, galletas y otros productos, posee propiedades nutricionales importantes: es rica en almidón resistente, que mejora el metabolismo y regula el tránsito intestinal y tiene un bajo índice glucémico, lo que la hace apta para personas con diabetes. Su producción reduce el desperdicio de bananas y brinda una segunda vida a la fruta.
En fase de prueba, las familias prepararon pizzas, budines, cupcakes y alfajores, lo que demuestra su versatilidad culinaria. Los primeros lotes se comercializaron localmente con buena recepción, mientras comienzan a surgir pedidos desde Córdoba, Mendoza y Chaco.
El proyecto en expansión
El desarrollo del proyecto también ha llegado a escuelas de la región. Según el referente del INTA, la experiencia comenzó años atrás con estudiantes de la Tecnicatura en Tecnología de los Alimentos y se replicó recientemente en el Colegio Secundario N° 27 El Bananal, de Yuto, que llevó harina de banana a una feria de ciencias.
“El objetivo es que los jóvenes se apropien del valor de los cultivos locales y vean en ellos una oportunidad de desarrollo”, dijo Ortiz.



