Las nuevas oportunidades de la fruta chilena en Brasil
Brasil se ha ido consolidando como uno de los mercados más atractivos y estratégicos para las exportaciones chilenas de frutas frescas y frutos secos. Esto se debe a la creciente demanda por alimentos saludables, a consumidores abiertos a nuevos sabores y ventajas logísticas derivadas de la cercanía geográfica, lo que ha permitido que la oferta chilena gane cada vez más espacio en el gigante sudamericano.
Así lo destaca Hugo Corales, director comercial de ProChile en Brasil, quien aseguró que Chile es percibido en el mercado brasileño como “un proveedor confiable y de calidad”.
Según cifras disponibles entre enero y abril de 2026, Brasil se ubicó como el 13° destino a nivel global para las exportaciones chilenas de fruta fresca y frutos secos, alcanzando envíos por US$61 millones. La cifra representa el 1,82% del total exportado por Chile en estas categorías y muestra un crecimiento de 0,3% respecto al mismo período de 2025.

Hugo Corales, director comercial de ProChile en Brasil | Fotografía ProChile.
Las exportaciones se encuentran centradas en productos tradicionales como las manzanas, uvas y ciruelas. También se observa crecimiento en nuevas categorías como las cerezas, que han registrado un alza de 47,8% y los kiwis, que muestran un crecimiento de un 26,4%.
A juicio del ejecutivo de ProChile, la tendencia responde a cambios importantes en los hábitos de consumo.
Fruta chilena en Brasil
Corales explica que el consumidor local ha mostrado interés por mantener una dieta equilibrada y consumir alimentos saludables, fenómeno que se intensificó tras la pandemia.
Añadió que existe un factor diferenciador clave: la oferta frutícola chilena es distinta a la producción brasileña, lo que genera curiosidad y una experiencia de consumo asociada a la novedad.
El representante de ProChile detalló que los números respaldan esa evolución.
“Las exportaciones de manzanas chilenas a Brasil crecieron desde US$52 millones en 2022 a US$91 millones en 2025, lo que representa un aumento de 75%. En el mismo período, las avellanas saltaron desde US$10 millones a US$39 millones, con un crecimiento de 290%, mientras que los kiwis pasaron de US$21 millones a US$37 millones, equivalente a un alza de 76,19%”, acotó.

Manzanas chilenas en Brasil | Fotografía ProChile.
Puntualizó que, además del sabor, color, textura y aroma, uno de los principales atributos valorados por el consumidor brasileño es el origen chileno y la relación precio-calidad de los productos del país vecino en la región.
Añadió que existe un punto logístico que juega un rol determinante, como es la cercanía geográfica, que permite realizar envíos terrestres rápidos y competitivos en costos, facilitando la llegada de fruta fresca en óptimas condiciones.
Nuevas oportunidades
Dado el crecimiento en varias especies frutales, el ejecutivo indicó que también se ha extendido a otras categorías menos tradicionales, como las peras. Esto se refleja en las exportaciones entre enero y abril de este año, donde la fruta alcanzó US$3 millones, con un incremento de 124,5% respecto al mismo período del año anterior.
Por su parte, los frutos secos, como las nueces, registraron envíos por US$3 millones y un crecimiento de 89,5%; las avellanas llegaron a US$2 millones con un extraordinario aumento de 957,1%; mientras que las almendras alcanzaron US$1 millón y un crecimiento de 426,4%.
Para Corales, estas cifras demuestran tanto la buena recepción del consumidor brasileño como el creciente interés de productores chilenos por explorar nichos de mercado con productos diferenciados y de mayor valor agregado.
“Es muy común ver personas caminando por Avenida Paulista rumbo a sus trabajos con bowls de frutas frescas o jugos naturales recién preparados”, comentó Corales, quien además destaca el alto consumo de productos frescos en playas y destinos turísticos del país.

Fotografía archivo.
Cerezas chilenas en Brasil
Las cerezas chilenas aparecen como una de las categorías con mayor potencial. Aunque todavía representan un nicho, su crecimiento sostenido demuestra el interés del consumidor brasileño por esta fruta.
Su sabor, color, textura y tamaño han despertado curiosidad. Por ello, desde ProChile consideran fundamental mantener estándares de calidad, asegurar abastecimiento regular y desarrollar formatos de comercialización adaptados a distintos segmentos de consumidores.
Entre las alternativas que hoy evalúan exportadores destacan presentaciones premium en envases pequeños de 500 gramos o menos, especialmente pensadas para las primeras etapas de introducción del producto.
El atractivo del mercado brasileño se debe a sus más de 212 millones de habitantes y un ingreso per cápita cercano a los US$6 mil, por lo que Brasil ofrece enormes posibilidades de expansión para las empresas chilenas.
Además, la búsqueda de nuevos destinos por parte de productores nacionales —especialmente tras el fuerte crecimiento de los envíos a China— ha llevado a mirar con mayor atención las ventajas logísticas y comerciales del país vecino.
Añadió que en el ámbito de los productos orgánicos también existen oportunidades relevantes. El Acuerdo de Equivalencia de Productos Orgánicos firmado en 2018 permite que Chile y Brasil reconozcan mutuamente sus certificaciones, reduciendo costos y burocracia para las exportaciones de este tipo de productos.
“El mercado brasileño representa una enorme oportunidad para las empresas chilenas, pero el éxito depende de la capacidad de entender las necesidades específicas de los consumidores locales y desarrollar estrategias adecuadas de introducción y posicionamiento”, concluyó Corales.
*Fotografía principal generada con IA.
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