Cerezas frescas en Japón: caída de producción nacional y perspectivas de consumo 2025/26

Las cerezas frescas son emblemáticas del inicio del verano en Japón, donde se consumen tanto las variedades nacionales como las importadas. Sin embargo, la producción local ha experimentado una fuerte caída en las campañas 2024/25 y 2025/26, lo que ha generado escasez y presiones en el mercado.
De acuerdo al reporte "Anual de Carozos de Japón" del Servicio Agrícola Exterior del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), en la campaña 2024/25, el consumo total de cerezas frescas en Japón alcanzó 16.254 toneladas, una disminución del 22,4% respecto al año anterior.
Para la campaña 2025/26 se espera que el consumo aumente levemente a 16.800 toneladas, gracias a un ligero incremento de la producción nacional y a importaciones sólidas, aunque aún por debajo de los niveles promedio históricos.
El informe detalla que un canal de consumo significativo para las cerezas nacionales es el sistema Furusato Nozei, que permite a los contribuyentes recibir deducciones fiscales a cambio de donaciones a municipios locales, los cuales ofrecen productos locales como “regalos de agradecimiento”. Entre estos, las cerezas frescas “premium” son especialmente demandadas. No obstante, la caída en la producción ha llevado a muchos municipios a reportar escasez del producto.
Asimismo, las cerezas que no cumplen con los estándares de calidad se destinan a productos procesados como jarabes o mermeladas, representando no más del 10% de la producción total.
Tradicionalmente, las cerezas frescas se exhiben a la entrada de los comercios para atraer consumidores y, además, son consideradas un regalo veraniego de alta gama. Esta costumbre, sin embargo, ha disminuido entre las generaciones jóvenes, reflejando una tendencia a la baja tanto en el volumen como en el valor de los obsequios de verano.
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Importaciones de cerezas frescas
Durante la campaña 2024/25, Japón importó 4.754 toneladas, de las cuales el 93% provino de Estados Unidos, país que mantiene un dominio histórico en el suministro al mercado japonés.
Las cerezas estadounidenses, conocidas popularmente como “cerezas americanas”, son valoradas por su disponibilidad temprana en mayo, aunque deben competir con frutas disponibles todo el año como bananas y kiwis.
Hay que indicar que los consumidores japoneses se muestran cada vez más sensibles al precio, debido a la disminución del ingreso disponible y la depreciación del yen, lo que ha reducido la competitividad de las frutas importadas frente a la producción local.
La campaña 2025/26 presentó una cosecha abundante en el noroeste de Estados Unidos, lo que permitió importaciones de alta calidad y precios competitivos en la segunda mitad de la temporada. Sin embargo, la reducción en los envíos desde California provocará una disminución del 10,5% en las importaciones estadounidenses, estimándose en 4.300 toneladas.
El panorama para las cerezas frescas en Japón sigue marcado por la necesidad de equilibrar oferta, demanda y precios, con una fuerte dependencia tanto de la producción nacional como de las importaciones estadounidenses para satisfacer las preferencias de los consumidores.
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