Chrissie Davis de Koppert Biological Systems habla sobre el control biológico en cultivos a campo abierto -

Chrissie Davis de Koppert Biological Systems habla sobre el control biológico en cultivos a campo abierto

Por Thomas Grandperrin de UAV-IQ Precision Agriculture

Este articulo es parte de una serie sobre control biologico y manejo integrado de plagas escrita por UAV-IQ (www.uaviq.com)

Thomas Grandperrin tuvo una conversación muy interesante con Chrissie Davis, responsable de cultivos a campo abierto de Koppert USA. Luego de comenzar en el mundo de las plantas ornamentales en invernadero hace 17 años, Chrissie se centra ahora en los cultivos de frutos rojos y también se dedica a la arboricultura, la viticultura y el cultivo de sandías.

Koppert Biological Systems es una empresa líder en el mercado internacional en el control biológico de plagas y la polinización natural.

La conversación fue sobre el control biológico de plagas y algunos conceptos erróneos sobre esta práctica; su historia; las oportunidades y los desafíos de su aplicación en campos abiertos; y sobre las nuevas tecnologías que usan drones para liberar organismos benéficos.

Conceptos erróneos acerca del biocontrol y beneficios poco conocidos

Contrariamente a ciertos conceptos erróneos que todavía existen, el control biológico no es sólo para los productores orgánicos. Mientras se aseguren de utilizar sólo insecticidas compatibles con un programa de manejo integrado de plagas (MIP), los agricultores convencionales también pueden beneficiarse del control biológico.

"El 80% de nuestros clientes están cultivando de forma convencional y sólo buscan alternativas a la forma en que realizan sus prácticas diarias de manejo de plagas, y el biocontrol es una solución ideal para ellos", explicó Chrissie.

Chrissie Davis, responsable de cultivos a campo abierto de Koppert USA

El control biológico tiene algunas ventajas sobre el uso de plaguicidas y Chrissie destacó algunos beneficios interesantes para los productores; los que van más allá de los beneficios más conocidos que abordan la sostenibilidad ambiental y su impacto en salud.

"Un pesticida sólo es realmente efectivo si tiene una buena cobertura cuando se pulveriza. Puede ser difícil conseguir una buena cobertura si el follaje es denso o si, como en el caso de las fresas, las hojas son muy duras, lo que hace difícil alcanzar la parte inferior".

Pero el control biológico no se enfrenta a la misma limitación. "Los enemigos naturales son cazadores y son realmente eficientes en el ataque de las plagas. Se mueven a través de la canopia de las plantas, encuentran su presa donde está y la eliminan", indicó Chrissie.

Algunas ventajas operativas del uso del biocontrol pueden también dar lugar a mayores ganancias para los agricultores.

Como explicó Chrissie, "durante los períodos de máxima producción de fresas, las parcelas se cosechan cada día o cada dos días. Sin embargo, algunas aplicaciones de acaricidas impiden a los agricultores cosechar debido al intervalo de reingreso de tres días o al intervalo posterior a la cosecha, que puede dar lugar a pérdidas de  la cosecha. No tienes ese problema con los enemigos naturales".

Las crecientes perspectivas del biocontrol para los cultivos a campos abiertos

El control biológico en los cultivos a campos abiertos tiene ya una larga historia en Estados Unidos y en otras partes del mundo. El famoso caso del "biocontrol clásico" en la industria citrícola de California se remonta al siglo XIX, cuando la mariquita Rodalie cardinalis fue traída desde Australia para ayudar a combatir la cochinilla acanalada (Icerya purchasei).

Incluso las técnicas contemporáneas de control biológico aumentativo existen desde hace décadas. Por ejemplo, Koppert comenzó a liberar ácaros depredadores en las fresas de California en los años 1980.

El biocontrol, que es muy popular en invernaderos, plantea una serie de desafíos adicionales cuando se implementa en cultivos a campo abierto. Sin embargo, ya se ha demostrado que esta práctica mejora la rentabilidad de los productores que invierten el tiempo necesario para desarrollar un plan detallado de manejo integrado de plagas.

"El primer paso para un programa exitoso de control biológico en campos abiertos es entender el sistema de producción con el que se está trabajando: los cultivadores necesitan seguir diferentes estrategias para los cultivos anuales y perennes, tener en cuenta la variedad de los cultivos y las prácticas culturales, lograr entender y monitorear las principales plagas y recolectar información precisa de sus campos”, señaló.

También es muy común que los agricultores sigan utilizando plaguicidas junto con los enemigos naturales como parte de su estrategia de manejo integrado de plagas, aunque Chrissie recuerda que, "como agricultor, uno tiene que asegurarse de utilizar plaguicidas que no dañen a los agentes de control biológico y llegar a una colaboración de trabajo con ellos".

"Lo primero que hay que saber es si el plaguicida es selectivo o de amplio espectro. Koppert ha creado una guía de efectos secundarios que le ayuda a ver si el pesticida que quiere usar es compatible con los enemigos naturales que ha introducido en sus cultivos".

El retorno sobre la inversión del biocontrol

Gracias a los protocolos existentes en los cultivos anuales, los productores pueden esperar ver un retorno sobre la inversión reflejado a partir de la primera temporada. En las fresas, por ejemplo, si las aplicaciones de ácaros depredadores se programan de manera que se establezcan y controlen la plaga, los productores podrán ver inmediatamente la reducción de su necesidad de plaguicidas.

Chrissie explicó que, "en promedio, un productor que utiliza un programa de control de plagas convencional para controlar los ácaros Tetranychus urtica necesitará aplicar de seis a ocho miticidas durante una temporada de ocho meses".

"Con la introducción anticipada de los ácaros depredadores, los productores sólo fumigarán en promedio una o dos veces durante toda la temporada, o puede que ni siquiera necesiten aplicar un solo miticida, ¡incluso en agricultura convencional!".

Muchos productores de hortalizas que tratan de reducir sus costos y hacer más eficientes sus programas de control de plagas también son usuarios de enemigos naturales. Chrissie utilizó uno de sus actuales clientes como un buen ejemplo.

"En promedio, en un cultivo de hortalizas de seis meses, el productor aplicaba entre 15 y 18 veces insecticidas de amplio espectro. Utilizando el ácaro depredador Swirskii y el chinche pirata Orius, algunos enemigos naturales que atacan a los trips, hemos sido capaces de reducirlas a tres fumigaciones anuales".

Sin embargo, los productores de cultivos perennes pueden tardar más tiempo en observar un retorno en la inversión, ya que "en los huertos frutales, por ejemplo, los productores pueden encontrar una multitud de enemigos naturales y plagas que se han estado reproduciendo y creciendo durante bastante tiempo".

Los productores deben comprender primero lo que se ha hecho en el pasado, asegurándose de que haya registros exactos, lo que se ha rociado y averiguar si se observó alguna plaga en los huertos cercanos.

"Si se planea implementar un control biológico aumentativo, es necesario establecer dicho programa con un enfoque a largo plazo si se quiere tener éxito".

Los drones ofrecen nuevas oportunidades para la implementación del biocontrol

Para responder a algunos de los desafíos pendientes por resolver en la implementación del control biológico en los cultivos al aire libre, Koppert ha desarrollado un sistema montado en un dron que libera insectos beneficiosos a pocos metros sobre el cultivo (nota del editor: el servicio se ha puesto en marcha en EE.UU. en asociación con UAV-IQ).

Esta nueva tecnología permite aplicaciones extremadamente uniformes de los enemigos naturales sobre los campos, lo que resulta en un mejor establecimiento que con una liberación manual.

"Antes de saltar a nuestra primera temporada comercial, hicimos tres años de pruebas para asegurarnos de que dominábamos eficientemente la forma de aplicación y estudiamos diferentes patrones de vuelo para cada especie de organismos beneficiosos", comentó Chrissie.

"Hemos tenido mucho éxito en nuestra primera temporada, especialmente aplicando ácaros depredadores en fresas. Todos nuestros clientes que han solicitado liberar los organismos beneficiosos utilizando drones han estado muy contentos y han repetido sus aplicaciones para este año".

Varias razones explican este éxito: el dron fue extremadamente eficaz liberando enemigos naturales en los campos que no se puede acceder con un tractor o incluso a pie debido, por ejemplo, al barro causado por la lluvia, como ocurrió el año pasado en California, o en terrenos muy empinados. Los obstáculos en el medio del campo, como las mangueras, a veces impiden a los trabajadores agrícolas liberar los auxiliares uniformemente a mano, mientras que el dron puede realizar fácilmente la aplicación desde el aire.

Una de las principales ventajas de los drones en las zonas del mundo con escasez de mano de obra es poder aplicar los enemigos naturales aún cuando no hay un gran equipo de trabajadores de campo disponible. En su experiencia durante su estancia en Koppert,

"Hemos tenido el ejemplo de un productor que gestiona 200 hectáreas en varios campos y ubicaciones, pero que sólo tiene un equipo de trabajadores. Por lo tanto, necesita organizar traslados para sus empleados".

"Además, se debe considerar la presencia del viento, que a menudo aumenta por la tarde. Esto puede dificultar la liberación de los enemigos naturales, por lo que el equipo de trabajo tardaría varios días en cubrir todas las parcelas. Con el dron, sólo se requiere un piloto en cada ubicación, lo que le permitiría tratar todos los campos al mismo tiempo".

Chrissie indicó que este tipo de tecnología acelerará la adopción del control biológico. "Cuando los productores se den cuenta de que gracias a las tecnologías de los drones las aplicaciónes de biocontrol pueden ser más rápidas que realizar seis pulverizaciones de miticidas, adoptarán esta técnica de control de plagas a un ritmo mucho más rápido".

"También ayudará a utilizarla en sistemas de cultivo más complejos como los campos de frutales, de almendros y los viñedos, ¡y eso es muy emocionante! Trabajar con nogales de 12 metros de altura, por ejemplo, requerirá un enfoque diferente a nivel de desarrollo de nuevos protocolos y en la forma de liberar los controladores biológicos.”

Cómo iniciar una estrategia de manejo integrado de plagas

Como puede ocurrir al adoptar cualquier nueva práctica agrícola, la implementación de una estrategia de manejo integrado de plagas puede ser considerada como una tarea difícil. Pero no tiene por qué ser abrumadora según Chrissie, aunque menciona que es necesario un cambio de mentalidad.

Ella recomienda mirar el campo de manera más holística, utilizando un enfoque plurianual y además disponer de un plan de cultivo claro antes de que las plagas se comiencen a establecer.

Se pueden realizar varios pasos para estar preparados con anticipación: optimizar los períodos de transplante, identificar qué variedades son más sensibles que otras, hacer más eficiente el riego, verificar la compatibilidad de los fungicidas o insecticidas con los enemigos naturales, por nombrar algunos.

A su vez, los productores deben crear una estrategia sobre la forma en que se distribuirán los controladores biológicos en el cultivo.

Un buen programa de manejo integrado de plagas generalmente toma un enfoque preventivo en lugar de un enfoque curativo para maximizar las posibilidades de éxito.

"Tratar de empezar a usar el control biológico sólo como una herramienta curativa cuando ya existe una gran población de ácaros o una alta población de moscas blancas en las plantas no es realmente el mejor escenario si se trata de controlar el presupuesto".

"Cada temporada nos reunimos con nuestros agricultores para desarrollar un plan mensual y asegurarnos de que los enemigos naturales se utilizan de forma preventiva en lugar de curativa, lo que ayuda a mantener el presupuesto general bajo control".

En conclusión, Chrissie Davis alentó a los agricultores a buscar la ayuda de expertos, ya que "es importante obtener varias fuentes de información y buscar el consejo de sus expertos en nutrición vegetal y control biológico, pero también de especialistas locales que estén familiarizados con la zona en la que se cultiva".

Chrissie y su equipo de manejo integrado de plagas en Koppert Biological Systems están disponibles para ayudar a los productores y siempre están dispuestos a trabajar con ellos para desarrollar nuevos protocolos para diferentes cultivos y plagas.

UAV-IQ ayuda a productores orgánicos y convencionales a implementar un control biológico de forma eficiente y rentable utilizando drones para liberar enemigos naturales exactamente donde y cuando se necesitan para controlar plagas.