Columna de Opinión: Covid-19 desafíos laborales actuales y futuros en el sector agroalimentario -

Columna de Opinión: Covid-19 desafíos laborales actuales y futuros en el sector agroalimentario

Juan Pablo Buc CalderónPor Juan Pablo Buc Calderón, ingeniero agrónomo MBA, fundador y gerente general de Exactta AgroHeadHunter.

La actual situación sanitaria global ha afectado las expectativas de los gobiernos, empresas y personas; creando un círculo de gran incertidumbre que se traduce en bajas expectativas de crecimiento y niveles de inversión tanto a nivel global y local.

¿Como afecta esta situación las posibilidades de  trabajo en el país y en el sector agrícola? A nivel local ya se observa un incremento en la tasa de desempleo, que a Mayo alcanzo una cifra preocupante del 11,3 %; y se proyecta una tasa de desempleo aun mayor en los próximos meses  dependiendo de la duración de las cuarentenas que permitan retornar a una cierta normalidad.

En la actualidad se habla de una pérdida de 1,5 MM de empleos entre desvinculaciones y suspensiones por acogerse a ley de protección del empleo; y ya se proyecta que muchos de estos trabajos no se van a recuperar en el corto y mediano plazo.

A nivel país, este problema sanitario ha provocado una fuerte contracción económica que aumentará aún más las diferencias económicas que ya existían en el país; y que ocasionaron el inicio del problema social en Octubre pasado.

Esta tormenta perfecta esta virando desde lo sanitario a lo económico y social que provocara no solo pérdidas de empleos sino también la manera de relacionarnos y hacer negocios; lo que conlleva a nuevos  requerimientos de competencias y habilidades para los profesionales que están y que ingresaran al mercado laboral actual y futuro.

Caso Agro

En el caso de la agricultura esta crisis sanitaria económica y social sin duda ha afectado al sector pero en menor grado si lo comparamos con otras sectores como turismo, restaurants, construcción etc., donde el efecto es y será desastroso, necesitando de varios años para poder recuperar los niveles normales de actividad económica.

Esta menor incidencia se debe principalmente a que nuestro sector agrícola ha podido seguir funcionando debido a la importancia estratégica en la producción de alimentos recurso básico para salvar vidas y poder combatir la pandemia.

En la actualidad el nivel de desvinculaciones en el sector agrícola ha aumentado producto de la estacionalidad normal del sector y de la crisis sanitaria por COVID-19.

Esta mayor cantidad de profesionales disponibles provocara una selección natural por aquellas personas que tienen la formación y competencias deseadas por las empresas y el mercado actual; en donde se busca una alta especialización y experiencia práctica en distintas áreas especificas de la cadena productiva: como producción de semillas de un determinado tipo; administración y gestión de campos de una especia frutal; conocimientos técnicos y manejo de herramientas tecnológicas en riego; nutrición fertiriego como sondas, drones sensores, etc.

Habilidades blandas que nos permitan adaptarnos, trabajar en equipo y ser flexibles ante los continuos cambios tanto locales como globales (PIENSA GLOBAL-ACTÚA LOCAL).

En el mundo actual es importantísimo diferenciares a través de algún tipo de especialización ya sea técnica, comercial, productiva y/o gerencial; asociada a tecnologías de información, alto desarrollo de habilidades blandas y hablar ingles; requisito global y excluyente que permite lograr incrementos de renta del orden de 25% a 30% para un mismo cargo y optar a mayores oportunidades de desarrollo profesional.

En este tema solo mencionar, que según estudio del BID en el año 2012 solo el 2% de la población adulta o en edad laboral hablaba ingles avanzado, situación que a la fecha no ha cambiado mucho. Lo que es preocupante si consideramos que somos una economía enfocada y abierta al mundo global.

Oportunidades

Una buena oportunidad de aprenderlo es ir a trabajar (cuando se recupere la normalidad) a algunos países como Australia, Nueva Zelanda, Canada, Irlanda en programas llamados working holiday. Los que permiten estudiar y trabajar en forma remunerada conociendo la cultura de estos países.

También hoy existen muchas plataformas para poder tomar clases online con todas la facilidades de horarios, valores y ubicación que nos facilita Internet.

Hoy se necesita de profesionales que tengan incorporados en su ADN la globalidad de moverse fuera de Chile; donde están las oportunidades y grandes desarrollos que necesita el mundo y que en el corto plazo estas innovaciones tecnológicas serán integradas a la producción agrícola nacional.

En general los profesionales chilenos son poco de moverse a vivir fuera de Chile e incluso a moverse a trabajar fuera de Santiago.

Como mencioné es muy importante todo lo relacionado a desarrollar las habilidades blandas; que aunque están relacionadas a la personalidad propia de una persona y que son difíciles de cambiar se pueden trabajar y mejorar a través de programas específicos como coaching, lo que permite mejorar algunas debilidades que puedan afectar el desempeño de una persona en general cuando debe liderar un equipo de trabajo.

Algunos consejos  básicos pero importantes son: una buena elaboración del CV, que es nuestra carta de presentación idealmente resumida en una hoja para evitar verdaderas cartas que por tiempo nadie lee, destacando los principales logros y detallando trayectoria profesional desde la actualidad hacia atrás. Preparar entrevistas informándose de la empresa o de la persona que lo entrevistara hoy toda esta información está en la red.

Otro factor importante es mantener activa la red de contactos ya sea por llamadas, correos, whatsapp, linkedin, pertenecer a alguna asociación etc., de manera que esta red este viva y no tener que reactivarla o lo peor crearla cuando se pierde el trabajo.

En resumen debemos cuidarnos y prepararnos ya sea manteniendo una red de contactos activa; estudiando ingles; entrenando nuestras habilidades blandas o Inteligencia Emocional; aprendiendo distintas tecnologías agrícolas que nos incentiven a  salir de la zona de confort o a recuperar el trabajo; permitiéndonos tomar las oportunidades y desafíos actuales y futuros que se presentaran para una economía y sector orientado hacia el mundo y de fronteras abiertas.