Guía básica para la producción de murta o murtilla

15 Febrero 2019

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado con información proveniente de www.inia.cl la cual fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com

La Gran Promesa de la Fruticultura Chilena

Chile es reconocido a nivel mundial como un gran exportador de frutas. Para seguir compitiendo en los mercados más exigentes se ha realizado un esfuerzo público y privado en la búsqueda de nuevas alternativas, lo que ha significado una constante introducción de especies y variedades. Hace algún tiempo apareció una especie nativa en nuestro espectro frutícola: la murtilla.

Foto: www.maplemicrodevelopment.org

Estudios realizados por más de diez años han permitido constatar sus atributos, los que sin duda le permitirán ser parte del grupo élite de la fruticultura chilena. Lo anterior hace suponer que otros berries nativos, como el calafate, el maqui, la frutilla chilena, la chaura, la zarzaparrilla y otros, podrían seguir el mismo camino. La gran ventaja que hay en el desarrollo de especies nativas, varias de ellas endémicas, es que son únicas en el mundo y altamente diferenciadas. De lograrse su domesticación productiva a gran escala, generarían una gran oportunidad estratégica, desde una perspectiva económico-comercial.

La planta

La murtilla o murta (Ugni molinae Turcz), originaria de Chile, pertenece a la familia de las Myrtaceae. En su hábitat natural se encuentran plantas de entre 0,3 m y 1,70 m; excepcionalmente puede sobrepasar los 3 m. De crecimiento arbustivo, produce frutos globosos y de agradable sabor, tradicionalmente utilizados para la elaboración de mermeladas, jarabes, postres y licores. Tiene probada capacidad antioxidante y otras características funcionales que la ubican entre los berries más promisorios del país. Se desarrolla en forma silvestre principalmente entre la Región del Maule y de Los Lagos, en especial en la Cordillera de la Costa y parte de la Precordillera Andina. La mayor diversidad de tipos se presenta desde la depresión intermedia hacia la Cordillera de la Costa, siendo en esta última más abundante.

Foto: www.pdfkitapciniz.com

Es posible encontrarla desde los 10 hasta 300 metros sobre el nivel del mar. Prospera en climas muy diversos, lo que quedó corroborado a partir de los datos de colecta obtenidos por el INIA. Los análisis de muestras sacadas en 36 sitios prospectados demostraron que crece en forma natural en suelos marginales y de baja fertilidad, suelos con bajos niveles de fósforo y nitrógeno disponibles, bajos niveles de potasio intercambiable, y con altos porcentajes de saturación de aluminio y con un pH que varía de 5,6 a 6,0.

La murtilla es capaz de prosperar en suelos de difíciles condiciones de fertilidad

Los frutos

Evaluaciones realizadas en 106 ecotipos de la colección de INIA permitieron constatar una alta variabilidad en cuanto a color y tamaño de los frutos. Entre aquellos provenientes de la Región del Maule la mayoría es de color rosado o amarillo claro, pudiéndose encontrar también frutos variegados. En La Araucanía predomina el color rojo, aún cuando existen ecotipos rosados. En La Región de Los Lagos destacan los frutos de color rojo intenso, cien por ciento tapados. El diámetro ecuatorial del fruto de la murtilla en su hábitat natural fluctúa entre 0,9 y 1,3 cm. Los tamaños varían de manera importante al cambiar de latitud, destacando los de la Región de los Lagos. El peso fluctúa entre los 0,21 y 1,01 gramos; y al igual que el diámetro ecuatorial, aumenta de norte a sur.

El color de los frutos varía considerablemente, sobre todo dependiendo de la zona de origen

Los sólidos solubles del fruto (porcentaje de azúcar) disminuyen de norte a sur, tendencia opuesta a lo que ocurre con el diámetro ecuatorial y el peso. El ecotipo con mayor contenido de sólidos solubles (28°Brix) proviene de la Región del Maule.

Resultados del análisis químico de frutos de murtilla de la colección de INIA Carillanca (106 ecotipos).

gpf: gramos por fruto. Na OHF: hidróxido de sodio.

Los análisis químicos permiten apreciar una alta variabilidad genética de la especie entre los 106 ecotipos colectados, en relación a sólidos solubles, contenidos de sacarosa y fluctuosa, pH y acidez titulable, entre otras características del fruto.

Se cuenta con una ficha nutricional de la murtilla, elaborada a partir de datos promedios obtenidos al analizar ecotipos de la colección durante dos temporadas (2005 y 2009). Los datos más recientes en cuanto a características han sido obtenidos en el proyecto FONDEF D05I-10086, en donde se están realizando anualmente pruebas comparativas entre ecotipos promisorios versus variedades de arándano. La evaluación se efectúa a través de equivalente Trolox, mediante la prueba de la capacidad de absorción de radicales oxígeno (ORAC) para extractos metanólicos. Los resultados obtenidos a la fecha indican que la murtilla presenta una capacidad antioxidante similar al arándano.

Características nutracéuticas

Estudios de los laboratorios de Levinia y Manfredini, empresa chilena de productos cosmetológicos, demostraron que las hojas de murtilla presentan gran cantidad de compuestos polifenólicos, terpenos y taninos. Los primeros tienen importancia en dermocosmética por sus efectos correctivos y neutralizantes del estrés oxidativo. Los terpenos y los taninos tienen propiedades reguladoras de la microcirculación, cicatrización y poder astringente.

Investigadores del Departamento de Química, Farmacología y Toxicología de la Universidad de Chile, detectaron una alta capacidad antiinflamatoria de las hojas de murtilla en ratones, a los cuales se les indujo inflamación. Un trabajo posterior del mismo equipo, logró aislar e identificar los compuestos a los cuales se les atribuye la capacidad antiinflamatoria tópica reportada: triterpenos, ácidos pentacíclicos (ácido oleanólico, ácido ursólico y ácido asiático). Existen numerosos antecedentes de las propiedades antiinflamatorias de los dos primeros y su posible mecanismo de acción. Por su parte el ácido asiático es uno de los componentes de Centella asiatica , para el cual se ha descrito propiedades reguladoras de la síntesis de colágeno involucrado en la cicatrización de heridas.

Características nutricionales de los frutos de murtilla

Tras varias pruebas en laboratorio, la Universidad de Concepción confirmó la presencia de compuestos con acción antioxidante en las hojas de la murtilla. El paso siguiente fue analizar esta capacidad in vitro, a través de cultivos celulares. El resultado fue claro: aplicando extractos de estos compuestos en laboratorio se redujeron los niveles de colesterol en las células entre un 60 y 70%.

Un nuevo estudio de la U. de Concepción sumó otro atributo a las hojas de murtilla. La investigación tuvo como objetivo identificar extractos acuosos que, aplicados a alimentos mínimamente procesados, les permitieron mantener una apariencia fresca, estable y segura para el consumidor. Se evaluó extractos acuosos de hojas de murtilla dispuestos como películas en los frutos. Los resultados fueron alentadores, pues se controló el pardeamiento oxidativo, lo que hace suponer que serían una buena alternativa para mantener la calidad y aumentar la vida útil de frutos susceptibles a dicho problema.

Principales características que distinguen a las variedades de murtilla Red Pearl INIA y South Pearl INIA.

Proceso de domesticación

Todas las especies cultivadas han pasado por un proceso que las llevó a tal condición desde un estado silvestre. Es así como el arándano, berry nativo de los Estados Unidos, inició su domesticación en 1830, cuando ejemplares silvestres fueron llevados a campos del Smithsonian Institute. Los primeros pasos con la murtilla se dieron en Chile a partir de 1996, con la colecta y conformación de un banco de germoplasma. Luego vino la caracterización de los materiales, la selección de aquéllos más promisorios, la obtención de dos variedades y el inicio de un programa de mejoramiento genético.

Sistemas de propagación de plantas

Un elemento clave al comenzar la domesticación de una especie vegetal es desarrollar un sistema eficiente de propagación de plantas. En el caso de la murtilla, se han propuesto dos: mediante estacas y mediante cultivo in vitro. El primero fue desarrollado por INIA, el cual lo está aplicando a la propagación de plantas de vivero, al igual que productores y viveristas privados (www.murtillachile.cl). INIA también ha desarrollado las técnicas in vitro, que, junto con ser una alternativa de micropropagación, se emplean para conservar la colección bajo condiciones controladas.

Necesidades de manejo

Se tiende a pensar que, por su muy buena adaptación en su estado silvestre, la murtilla debería presentar menores requerimientos. Sin embargo, cuando se destina a la producción comercial, tiene necesidades nutricionales, hídricas, de control de plagas y enfermedades similares a otros frutales menores. La mejor adaptación del cultivo se da desde la Región del Biobío a la de Los Lagos. Dentro de este macroambiente, es en la zona costera, con bajos diferenciales térmicos entre el día y la noche y con elevada humedad relativa, donde su desarrollo vegetativo y comportamiento productivo alcanzan su mayor expresión.

Ecotipos y variedades

El material utilizado para una plantación de murtilla puede provenir de ecotipos (propagados por agricultores o viveros) o de variedades. Los ecotipos, plantas silvestres multiplicadas por viveros (sin una evaluación agronómica sistemática), no aseguran un rendimiento potencial; solamente garantizan color de frutos y diámetro ecuatorial.

Establecimiento y Mantención de un Huerto Comercial de Murtilla

En general, se tiende a pensar que la murtilla en condiciones de cultivo tiene menores requerimientos que otros berries, debido a su buena adaptación en su estado silvestre, ante variados ambientes y tipos de suelo. Sin embargo, estudios realizados por INIA Carillanca permiten señalar que la murtilla destinada a producción comercial de fruta tiene requerimientos nutricionales, hídricos, de control de plagas y enfermedades, similares a otros frutales menores.

Ecotipos y/o variedades

Para el establecimiento de una plantación pueden utilizarse ecotipos locales propagados por los agricultores, o bien las variedades recientemente liberadas por el INIA. Los ecotipos o plantas silvestres multiplicadas tienen como desventaja que no pueden asegurar rendimiento potencial; sólo pueden garantizar el color de los frutos y posiblemente el diámetro. Al contrario, las variedades disponen de evaluación agronómica sistemáticas a través de varios años, en varias localidades pudiendo asegurar su potencial productivo.

En el mercado existen dos variedades de murtilla: la Red Pearl INIA y South Pearl INIA. Estas variedades fueron inscritas en el Registro de Variedades Protegidas del SAG en el año 2007 y están disponibles para su comercialización.

Las variedades de murtilla INIA son recomendadas para establecer plantaciones en zonas agroecológicas del secano costero y del valle central (entre las regiones del Bío Bío a la Región de Los Lagos), en zonas libres o de baja ocurrencia de heladas y con disponibilidad de riego. Con un manejo adecuado, estas variedades superarían las 9,5 toneladas por hectárea en producción estabilizada.

Consideraciones para la selección del sitio de plantación

La murtilla cultivada presenta mejor adaptación en la zona costera del macroambiente comprendido entre la Región del Bíobío y la Región de Los Lagos, con bajos diferenciales térmicos entre el día y la noche y con elevada humedad relativa.  Aún cuando la murtilla puede desarrollarse en distintos tipos de suelos y zonas agroecológicas, su mayor expresión productiva se logra en suelos transicionales del secano costero. Adicionalmente, la elección del sitio de establecimiento del huerto de murtilla debe considerar la disponibilidad de agua para riego.

También se deben evitar sectores con fuerte exposición al viento que afectan las plantaciones, especialmente en las primeras etapas de desarrollo del cultivo. Las plantaciones no deben realizarse cerca de quintas de manzanos o membrillos, ya que ambos frutales normalmente son hospederos de plagas como la de sierra del sur (Callisphyris spp), insecto que ataca a la murtilla. Deben evitarse sitios donde se detecte gusano blanco (Hylamorpha elegant) o cuncunilla negra (Dalaca pallens y Dalaca variabilis).

Época de plantación

En zonas con inviernos no muy severos como el sector costero de las regiones del sur de Chile, se pueden realizar plantaciones durante todo el año. Sin embargo, plantaciones de fines de primavera e inicios de verano, con riego, logran un mejor establecimiento de las plantas pues evitan el daño de heladas.

Preparación del suelo

En general, la murtilla se puede cultivar en todo tipo de suelos, con la condición de que éstos posean un buen drenaje. Los suelos compactados deben subsolarse para eliminar el “pie de arado” y mejorar su drenaje. En general, en suelos trumaos y transicionales, sin presencia de pie de arado, se recomienda “cincelar” y luego “rastrear”, para eliminar los terrones y emparejar la superficie de ellos.

Establecimiento del cultivo

Lo óptimo es formar el huerto con plantas de 1 1/2 a 2 años, sanas y de buena arquitectura, mantenidas en viveros, en macetas de 3 a 5 lts. La plantación, en lo posible, debe efectuarse con orientación norte-sur para permitir una adecuada ventilación y una exposición solar uniforme en todas las plantas, durante todo el año.

Es recomendable realizar el establecimiento en camellones dado que favorece el desarrollo de las raíces, mejora el drenaje y aleja la planta de posibles ataques de hongos del suelo. Idealmente, los camellones deben tener 60-100 cm de ancho por 50 cm de alto.  La distancia de plantación recomendada es de a 1,2 m sobre la hilera y 3 m entre hilera. Esto equivale a una densidad de 2.777 plantas por hectárea. La profundidad de plantación va a depender del tamaño de las raíces, teniendo el cuidado de que el cuello de la planta quede siempre a ras de suelo.

Fertilización

Previo a la plantación debe realizarse un análisis de suelo y, en base a éste, efectuar recomendaciones de fertilización y/o aplicación de enmiendas. Se recomienda fertilizar al momento de la plantación y, adicionalmente, realizar dos a tres aplicaciones complementarias durante la temporada. A la plantación, los fertilizantes deben aplicarse “en el hoyo de plantación” y mezclarse con el suelo, evitando el contacto directo de éstos con las raíces de las plantas.

Como recomendación general y cuando no se dispone de análisis de suelos, las dosis totales anuales de fósforo, potasio y nitrógeno fluctúan entre 15 a 20 gramos por planta para cada uno de estos nutrientes, aplicados como superfosfato triple muriato de potasio nitromag o CAN 27. A la plantación, se recomienda aplicar el 50% de la dosis de fósforo y el 30% de potasio. Una semana después puede aplicarse un tercio de la dosis de nitrógeno y el resto debe aplicarse en dos parcialidades en los meses de noviembre (inicio de floración) y enero (término de floración e inicio de formación de fruto.

Establecimiento del cultivo. A: estado de desarrollo de planta. B: densidad de plantación. C: profundidad de plantación.

 

En los años siguientes, en general, la fertilización NPK anual antes indicada debe aplicarse fraccionada en cuatro parcialidades: mayo – junio (poscosecha y previo receso vegetativo), septiembre (brotación), noviembre (floración) y enero (inicio formación de fruto).

Una alternativa a la fertilización convencional consiste en aplicar los fertilizantes de acuerdo a las necesidades del cultivo, las que se pueden proyectar considerando la fitomasa y el rendimiento esperado para la temporada. Esta estrategia de fertilización se sustenta en el análisis foliar, y en la aplicación de fertilizantes solo cuando este análisis lo indica y en el momento que la planta lo requiere.

Riego

La disponibilidad de agua en la primavera y verano es un factor a considerar al planificar una plantación de murtilla. Si bien esta especie en su hábitat natural se desarrolla en condiciones edafoclimáticas extremas, sólo a través del riego se puede lograr una producción económicamente rentable. La demanda de agua por el cultivo variará con la edad de la planta, crecimiento vegetativo y estado fenológico, siendo relevante el riego en los periodos de floración, cuaja y llenado de fruto.

El sistema de riego por goteo es el más recomendable para esta especie debido a su alta eficiencia en el uso del agua (cercana al 90%). Como norma general, se puede señalar que mientras mayor sea la producción de fruta, el huerto requerirá mayores tasas de riego. Estudios preliminares de fertilización y riego realizados en un suelo transicional del sector costero de la Región de La Araucanía, indican que el rendimiento de fruto de murtilla bajo condiciones de riego (2,8 lts/planta/día), es tres a cuatro veces superior al logrado en condiciones de secano (efecto promedio, considerando todos los tratamientos de fertilización).

 
En el Tabla se observa en la condición de riego un efecto significativo en favor de la aplicación de fertilización con NPK (Dunkan, P ≤0,05) sobre el rendimiento de fruto por planta, no así en la condición de secano en donde no hay efectos significativos al aplicar el fertilizante. Por otra parte, en la condición de fertilización NPK inorgánica el rendimiento de fruto bajo riego equivale aproximadamente 6 veces el rendimiento bajo secano.

Malezas y su control

Las plantas de murtilla no poseen una buena habilidad para competir con las malezas, principalmente durante los primeros años del huerto, debido al menor desarrollo de la parte aérea, por tratarse de plantas nuevas. Esto explica que los huertos sean susceptibles de ser invadidos por malezas, que pueden afectar la cantidad y calidad de frutos de murtilla, si no son controladas eficaz y oportunamente.

Disponibilidad de agua para riego. Control de malezas. Uso de malla antimaleza

Para el establecimiento de un huerto de murtilla se recomienda iniciar las labores de control de malezas al menos tres meses antes de establecerlo, con el objetivo de tener el tiempo suficiente para controlar primero las malezas ya emergidas y enseguida controlar al menos una generación de malezas originadas de las semillas presentes en el suelo.

El control de las malezas presentes (anuales, perennes, nuevas y adultas) debería realizarse preferentemente, por una mayor eficacia, mayor rapidez y menor costo, mediante barbecho químico con glifosato. Trascurridos aproximadamente 30 días desde la aplicación del herbicida se recomienda la preparación mecánica del suelo (considerar profundidad y mullimiento), formar los camellones y enseguida dejarlo en reposo para que germinen las semillas de malezas y puedan controlarse con glifosato antes de plantar.

Después de la plantación, es muy importante controlar las malezas que crecen alrededor de las plantas de murtilla, ya que son las más competitivas por nutrientes, agua y luz, favoreciendo la aparición de enfermedades. Este control puede realizarse de varias formas: manual, con azadón, con cubiertas o mulch y/o herbicidas selectivos.

Se han evaluado diferentes tipos de cubiertas (paja de cereal, aserrín de pino, plástico negro y malla antimalezas) como método de control de malezas en la hilera de plantación. Todas presentan potencial para controlar al impedir el paso de la luz, sin embargo pueden diferir en su vida útil, costos, permeabilidad al paso del agua de lluvia y resistencia, entre otros.

El éxito de las cubiertas orgánicas como aserrín y paja para controlar malezas radica básicamente en el espesor y frecuencia de reposición del material. Se recomienda una cubierta permanente de aserrín o paja de 10-15 cm y 20 a 30 cm de espesor, respectivamente. Por tratarse de materiales que se degradan relativamente rápido, en esta zona la cubierta de aserrín debería reponerse cada 6 meses y la de paja cada 4 meses.

Otras alternativas son el plástico negro, que tiene una vida útil de aproximadamente dos años y la malla anti malezas con una vida útil de 5 a 8 años, dependiendo del origen del producto. Esta última, a diferencia del plástico negro, es permeable al agua y posee una alta resistencia. En la Figura 1 se observa que la malla antimalezas, ya sea en camellón o sin este favorece el rendimiento de fruto por planta. Según las evaluaciones realizadas el uso de camellón y el control de malezas con malla antimalezas sería la mejor opción para el cultivo.

Otros estudios en desarrollo han demostrado que existen varios herbicidas selectivos con potencial para controlar malezas en la hilera de plantación, algunos aplicados al suelo en pre-emergencia de las malezas y otros aplicados en pos-emergencia. Sin embargo, se requiere más información antes de recomendarlos a los productores. Son una excepción los herbicidas pos-emergentes del grupo de los inhibidores de ACCasa, conocidos también como herbicidas graminicidas, los cuales pueden utilizarse con seguridad en murtilla para controlar malezas gramíneas como avenilla, ballica, cola de zorro, piojillo, pasto de la perdiz, chépica y pasto cebolla.

Para controlar malezas en la entre-hilera existen varias opciones. Una es mediante herbicidas no selectivos como glifosato, paraquat o paraquat+diquat, sin embargo se debe tener mucho cuidado de no tocar la planta con el herbicida, lo que puede conseguirse aplicando sin viento, utilizando pantalla o cortinas y usando boquillas anti-deriva.

Otra opción, es manteniendo una cubierta vegetal viva, natural o sembrada, que se corta permanentemente para evitar la producción de semillas. En términos prácticos puede significar realizar un corte mensual en otoño e invierno y al menos dos cortes en primavera y verano. Esta alternativa tiene la ventaja que puede evitarse la erosión y contaminación de la fruta con polvo, sin embargo, si los cortes no se realizan con la frecuencia necesaria puede haber traslado de las semillas de malezas a la hilera de plantación y proliferación de roedores.

Plagas y enfermedades

Plagas: En condiciones de cultivo, la murtilla es hospedera de plagas que afectan principalmente la raíz, cuello y hojas de la planta. Entre las plagas que afectan a las raíces está el gusano blanco, que en estados larvarios consume un gran número de raíces nuevas. Una forma de disminuir su incidencia es mantener una cubierta verde en la entre hilera para abastecer de alimento a estas larvas y evitar así el masivo consumo de raíces de la especie cultivada.

Otra plaga son los gusanos cortadores (cuncunillas) que se alimentan del cuello de la planta provocando muchas veces un anillado de la corteza, causando una rápida muerte de la planta. También se ha observado que, en plantaciones establecidas cerca de quintas de manzanos o membrillos de muchos años, las plantas son atacadas por la sierra o serrucho. Este insecto migra a las plantas de murtilla donde ponen sus huevos en la madera, transformándose en larvas que provocan extensas galerías en la corteza hasta provocar el quiebre del tallo. Otra plaga relevante corresponde a larvas (cuncunilla) que consumen la hoja.

Planta afectada con Phytophthora

En casos de alta presencia de insectos se recomienda la aplicación de un insecticida granulado de larga acción residual en el hoyo de plantación, a fin de repeler potenciales ataques. Otra opción es el uso de hongos entomopatógenos (HEP), microorganismos que están especializados en utilizar a los insectos como fuente de alimento.

Los HEP se han estudiado y producido en INIA para una serie de insectos plagas, incluyendo las que afectan a la murtilla. Su uso tiene la ventaja de no afectar el medio ambiente, trabajadores y consumidores, pero como contrapartida tienen el inconveniente de ser específicos y requieren de una correcta identificación de las especies a controlar para elegir el producto correspondiente. Además, por ser organismos vivos no soportan el mal manejo, como someterlos a altas temperaturas o radiación solar, cuidados que debe tenerse en toda la cadena desde la producción hasta la aplicación.

Enfermedades: La murtilla cultivada es también atacada por hongos patógenos que se ven favorecidos por alta temperatura y humedad, y que atacan, indistintamente, raíces, cuello, madera y follaje. La principal enfermedad hasta ahora detectada en murtilla es la pudrición radicular provocada por Phytophthora cinnamomi. Esta enfermedad ataca raíces y cuello de la planta. En terreno, los síntomas iniciales son clorosis de las hojas o follaje rojizo generalizado.

Para controlar esta enfermedad en forma preventiva, se recomienda evitar la acumulación de agua tanto en vivero como en plantaciones, además de otras medidas que se pueden resumir en los siguientes puntos:

En vivero

• Desinfección de sustrato para macetas mediante solarización.

• Utilización de Trichodermas para inocular el suelo. Estos, al colonizar el suelo, dificultan la entrada de patógenos permitiendo un mayor desarrollo de las raíces.

• Asegurar un buen drenaje en las macetas y evitar exceso de agua.

• No apoyar las bolsas con plantas sobre el suelo o plásticos por la acumulación de agua, sugiriéndose el uso de gravilla o mallas que permitan tener las plantas en alto.

En la plantación

• Establecer el huerto con buen drenaje. En suelos húmedos se recomienda el uso de camellones altos.

• Preparación de suelo en profundidad.

• Utilizar un sistema de riego tecnificado que no permita mojar el cuello ni la parte aérea de la planta.

• Evitar malezas alrededor de la planta, ya que estas favorecen la humedad en el cuello.

• No usar azadón para el control de malezas o en su defecto elegir días soleados para el control mecánico de malezas.

Otra enfermedad que ha sido identificada es el tizón de los tallos Diaporthe perjuncta (Phomopsis sp). La enfermedad se manifiesta por la muerte progresiva de ramillas terminales, las que adquieren un color negro brillante, también se puede observar picnidios inmersos en la corteza, como pequeños puntos negros. Esta enfermedad, junto con otros patógenos que afectan la madera, se puede controlar con las siguientes medidas:

• Orientación del huerto de norte a sur, para una mayor ventilación.

• Desinfección de herramientas de poda.

• Aplicación de pasta poda en cortes de madera de mayor diámetro.

• Poda de ramas enfermas y eliminación (quema) de restos de poda (es la medida más efectiva).

• En los invernaderos tiene que haber buena ventilación y aplicaciones frecuentes de productos cúpricos o clorotalonil.

Si estas medidas no evitan la aparición de patógenos, se puede aplicar productos cúpricos (Sulfato de cobre, oxido de cobre o Caldo Bordelés), similar a los usados en otros berries, a inicio de la brotación y caída de hojas en otoño.

También se ha detectado la presencia de una enfermedad llamada “escoba de bruja” causada por un micoplasma. En este caso se recomienda eliminar la planta enferma y evitar así su reproducción vegetativa. El control de las gramíneas alrededor de la planta y el uso de camellones previenen la presencia de sus vectores (insectos de la familia Cicadellidae).

Poda

Poda de formación. Esta práctica tiene como objetivo desarrollar la estructura de soporte de futuras producciones. Para ello debe evitarse el crecimiento en altura eliminando yemas apicales y ramas muy apegadas al suelo. Se deben podar las ramillas débiles, con malformaciones y ramas que se superpongan unas de otras. La mejor época para este tipo de poda es en invierno, cuando las plantas están en receso. Si fuese necesario podar en verano, se recomienda solo rebajar las ramillas (despunte).

Poda de producción: Este tipo de poda se realiza en el periodo de madurez de la planta y debiera incidir directamente en la producción de fruto y en el calibre de ellos. Aun cuando este tipo de manejo se está evaluando, apunta a eliminar la madera vieja o dañada, formar simétricamente la planta para permitir una producción uniforme en todos los sectores del seto y la entrada de luz para estimular la formación de yema florales e hijuelos en la base, evitando excesivos crecimientos vegetativos.

Cualquiera sea el tipo de poda, inmediatamente después de ésta se debe considerar aplicaciones de productos como cúpricos o caldo de Bordelés que eviten la entrada de enfermedades a la planta.

Poda de formación. Aplicación de caldo Bordelés pos poda.

Polinizadores

La murtilla es una especie predominantemente alógama (reproducción cruzada), en la que se obtienen mayores producciones y mayores calibres de fruto cuando se favorece este tipo de polinización. Por ello es importante la presencia de agentes polinizadores en el huerto, especialmente abejas (Apis meliferas), así como moscardones (Bombuis terrestris y Bombus dahlbomi).

Polinizadores de la murtilla: abejas.

Fuente: www.inia.cl

www.portalfruticola

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