Columna técnica: Polímeros super absorbentes, origen e importancia para su aplicación. Por Edwin Torrez

17 Julio 2018

Por Edwin Torrez, gerente general de LUANNED.

Origen de los polímeros

Es importante analizar el origen de los polímeros antes de poder recomendar su aplicación, bajo esta premisa se puede indicar que existen polímeros naturales que son empleados por el hombre; estos pueden ser la madera y otras fibras vegetales como el cuero, los tendones animales, la lana, la seda y la celulosa y otras, que a lo largo de la historia tienen mucha importancia, sin embargo, el término de “polímero” se utilizó por primera vez en 1866 por Marcellín Berthelot. Sin embargo, los primeros polímeros sintéticos a partir de modificaciones de los naturales surgen en 1866.

En ese sentido en el laboratorio de la Dow Chemical Company, de Estados Unidos, se originó la creación del poliacrilato de sodio, que es un polímero formado por monómeros, su invención se atribuye a Robert Niles Bashaw, Bobby Leroy Atkins y Billy Gene Harper, esta es conocida como superabsorbente, waterblock o SAP (Super absorbent Polymer). Siendo este un polvo blanco sin olor, la misma que puede aumentar su volumen hasta mil veces si se le agrega agua destilada. Por todas estas cualidades mostradas, es utilizada en pañales, toallas higiénicas o también procesos químicos que requieran la absorción del agua.

El poliacrilato de potasio, es un polímero fabricado con acrilatos súper absorbentes, y en base a potasio las mismas tienen la capacidad de absorber hasta 500 veces su peso en agua y mantener la humedad y los nutrientes por espacios de tiempo extensos, de acuerdo a estudios hasta 6 meses e incluso reportes de 9 meses, en función a la calidad del agua y del suelo.

Sin embargo, por lo observado pueden estar hasta 2 meses para luego volver a rehidratarse o absorber nuevamente agua de riego o de lluvia, sin que se modifique la estructura química de la misma (Aqua warehouse, 2009), es conocido también o comercialmente como K-PAM, sin embargo, es necesario señalar que existen polímeros hidrófilos, que dependen del tipo de polimerización y el tipo de entrecruzamiento (Orzolek, 1993; Omidian y Col, 1998).

Las poliamidas pueden ser degradadas biológicamente, por lo que una vez aplicadas en el suelo sufren paulatina degradación o disociación, incluyendo los rayos ultravioletas provenientes del sol en su degradación, así como el uso de implementos agrícolas en su fraccionamiento (Sojka y col., 2006; López-Elías, 2015). Una vez incorporada al suelo, el proceso continuo de humedecimiento y secado por el que atraviesa el polímero trae consigo cambios significativos en la capacidad de absorción y retención de agua (López-Elías, 2015), a esto también pueden afectar la temperatura, el pH, sin embargo se han dado grandes avances por lo que esta tecnología está siendo difundida por todo el mundo.

Estudios realizados en México por el ingeniero Sergio Rico, que en el 2012 recibió el Premio Nacional de Ciencia de la revista Quo, resume las ventajas del proceso de solidificación del agua: Plantas sin estrés, aumento de productividad, se reduce en un 90 por ciento el uso de sistemas de riego, menos gasto de fertilizantes, y además funciona para combatir incendios de parcelas y arbustos.

Cabe aclarar que el poliacrilato de potasio en estos últimos años al contar con estas ventajas y su difusión se ha evidenciado la venta y distribución con diferentes orígenes, sin embargo el producto que se ha venido empleando en Bolivia por la calidad y el respaldo de la marca e industria el Solid Raín® (Poliacrilamida 94,13 % y humedad del 5,87%), o conocido comercialmente como Silos de Agua, Agua Solida o Lluvia Sólida, siendo de Industria Americana, la cual es distribuida en Chile y Latinoamérica por la compañía SDA SpA y en Bolivia a través de LUANNED.

Resultados alcanzados y experiencias en Bolivia

Las ventajas de lejos se ven en los resultados ya que permite ahorrar hasta un 80 % del agua y costos, tanto en mano de obra, fertilizantes y energía eléctrica, en Bolivia se han aplicado en hortalizas como la lechuga, rábano, espinacas, tomates, locotos, acelgas en invernaderos, donde se ha ampliado la frecuencia de riegos de 1 a cada 7 – 10 días.  Asimismo, el rendimiento se incrementó hasta en un 200% como mínimo.

También se aplicaron en plantas forestales (jardinería), césped, plantas ornamentales con un enfoque fuerte en áreas verdes públicas y la reducción del consumo del agua en estas, debido a su alto consumo e inversión, solamente en La Paz, según datos del Municipio la inversión realizada en Facturas de Agua supera los 14 millones de Bolivianos anuales, el cual se puede reducir con esta tecnología, por ello empresas y servicios como Mi Teleférico, han implementado en sus áreas verdes de las estaciones el producto Silos de agua – Lluvia Sólida, contando con un catálogo para especies ornamentales, y su dosificación, asimismo al ser un sistema muy moderno la empresa Doppelmayr, la gobernación de La Paz y otras entidades se han interesado en esta tecnología que ante los crecientes problemas y efectos del cambio climático se brinda como una tecnología que ayuda a reducir los mismos.

En el uso y aplicación recomendamos verificar la composición del polímero y que éste sea un polímero en base a potasio, debido a que el poliacrilato de sodio no es apto para el uso agrícola, ya que puede causar un efecto de deterioro por pérdida de estructura de los suelos cultivables (Velez, N. 2016). Esto se debe, a que el sodio de la molécula sustituye al calcio y magnesio del suelo, por lo tal si bien es un retenedor de agua, no es recomendable, para la agricultura.

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