Calidad de frío preocupa al sector cerecero: menor fertilidad genera alertas para la próxima temporada
En el Hemisferio Sur, el otoño ya llega a su fin para dar paso al invierno, estación en la que la acumulación de horas frío son fundamentales en el periodo de dormancia.
Para tener el pulso de ello, Portalfruticola.com conversó con Walter Masman, asesor especializado en cerezas, quien indicó que hasta ahora la acumulación de horas frío presenta características muy similares a las registradas el año pasado. Sin embargo, detrás de esa aparente normalidad comienzan a aparecer indicadores que mantienen en alerta a los productores de cerezas.
"Si miramos Chile completo, este año es muy similar al anterior, probablemente con una acumulación levemente superior. Pero la calidad del frío sigue siendo una preocupación", sostuvo.
Según el especialista, las evaluaciones realizadas en distintas zonas productivas muestran una tendencia que comienza a repetirse: algunas variedades están presentando una menor cantidad de centros frutales en comparación con el año pasado. El fenómeno sería especialmente visible en Santina y, en menor medida, también en Lapins.

Agregó que a ello se suma otro antecedente. Los análisis de yemas que se realizan habitualmente antes de la temporada están evidenciando una menor fertilidad, situación que podría traducirse en una menor oferta de flores y, posteriormente, en una reducción del potencial productivo de los huertos.
Masman explicó que estos efectos son una consecuencia de factores climáticos ocurridos durante la temporada pasada. "La mala calidad del frío del año pasado afecta la inducción floral de la temporada siguiente. Es un efecto que se arrastra y que hoy estamos viendo reflejado en la fertilidad de las yemas", puntualizó.
Otros factores a considerar
El especialista en cerezos indicó que se han detectado otros problemas, como la variabilidad térmica. “Temperaturas bajas en la noche y mayores temperaturas en el día, que pueden sobrepasar los 20 grados generan una condición poco favorable para los cerezos”, indicó Masman.
Explicó que cuando se presentan mañanas con temperaturas bajo cero y luego tardes muy cálidas, la calidad del frío disminuye. “Para la planta es una señal contradictoria y eso afecta su comportamiento fisiológico", dijo.
Frente a esta realidad, algunos productores han implementado estrategias destinadas a mejorar las condiciones microclimáticas de los huertos, como sistemas de enfriamiento evaporativo y técnicas de sombreo que permiten reducir la temperatura y favorecer una mejor calidad del frío.
Explicó que el enfriamiento evaporativo consiste en aplicar agua sobre los árboles durante determinados períodos para reducir la temperatura mediante el proceso natural de evaporación. Según la experiencia observada en terreno, esta práctica puede generar diferencias significativas en fertilidad respecto a huertos que no cuentan con este tipo de manejo.
"Hoy estamos viendo que los huertos enfriados pueden presentar fácilmente hasta un 30% más de fertilidad que aquellos que no utilizan estas estrategias", afirmó.

Pese a ello, el asesor dijo que no existe una herramienta capaz de reemplazar completamente las condiciones climáticas naturales. Además, señaló que una vez iniciado el invierno, los manejos agronómicos tienen un alcance limitado y gran parte del resultado dependerá de cómo evolucione el clima durante los próximos meses.
Proyección de la próxima temporada de cerezas chilenas
Walter Masman mencionó que existe una preocupación respecto al pronóstico meteorológico en primavera. “Si se concretan escenarios de mayores precipitaciones durante la floración, el impacto sobre la producción podría profundizarse”, sentenció.
“Hoy tenemos varios factores que generan incertidumbre: un frío que no destaca por su calidad, menor cantidad de centros frutales y menor fertilidad de yemas. Si a eso se suman las lluvias en floración, el escenario puede volverse mucho más complejo", advirtió.
El asesor proyecta que una eventual reducción de la oferta también podría tener efectos positivos sobre el mercado. “Menores volúmenes de fruta suelen traducirse en mejores calibres y, eventualmente, en precios más atractivos para los productores que logren buenos resultados productivos”, concluyó.
Noticia relacionada:
Misión Cereza 30%: el plan para reducir dependencia de China




