Nuevas variedades de arándanos “Made in Argentina”
Los avances en genética varietal se han acelerado en los últimos años. Procesos que antes tomaban largos periodos hoy avanzan con mayor fluidez, impulsado por mercados más dinámicos y consumidores con preferencias cambiantes.
En ese contexto, la industria del arándano en Argentina busca fortalecer la calidad de su oferta exportable mediante el desarrollo de genética propia. Así lo explicó Federico Bayá, gerente general de Early Crop S.A. y presidente de Early Genetics, unidad creada recientemente para liderar este proceso.

Variedad de arándanos Slender
El ejecutivo señaló que la empresa cuenta con más de 25 años de trayectoria, trabajando principalmente con genética extranjera —proveniente en su mayoría de universidades estadounidenses—, y que hace 15 años decidieron apostar por el desarrollo de variedades locales.
Fue así como en 2009, a través de una alianza estratégica con la Universidad de Buenos Aires, iniciaron este proyecto.
Según detalló Bayá, la universidad aporta la investigación científica y el conocimiento genético, mientras que la empresa se encarga de validar los desarrollos en campo y evaluar su desempeño comercial en distintos mercados.
Desarrollo de nuevas variedades de arándanos
El ejecutivo explicó que “primero se testean los materiales en campo durante varias temporadas, y luego, cuando hay selecciones avanzadas, se prueban en mercado, enviando fruta por barco a clientes para medir su comportamiento real”.
El programa ha registrado tres variedades:
Tafi®: variedad temprana, de alto vigor y excelente rebrote post-poda. Presenta un calibre consistente, firmeza superior y un rendimiento comprobado de 4,81 kg/planta. Destaca por su buen desempeño en producción orgánica y por requerir un reducido de agroquímicos en sistemas convencionales.
Slender®: variedad de temporada muy temprana, con floración abundante y maduración uniforme. Combina buena firmeza y sabor, con un rendimiento de 4,69 kg por planta. También muestra buen desempeño en producción orgánica y menor requerimiento de agroquímicos.
Moya: actualmente en proceso de registro. Se caracteriza por altos rendimientos y el mayor calibre del portafolio, con 5,43 kg por planta comprobados. Presenta frutos de tamaño consistente, por sobre los 19 mm.
Adaptación local
Bayá destacó que el principal objetivo de estas variedades es su adaptación a las condiciones edafoclimáticas de Argentina, especialmente en el noroeste, donde se concentra gran parte de la producción.
“Buscamos variedades precoces, que permitan cosechar entre el 80% y 90% de la producción antes de las lluvias. Esa es una condición clave para nuestra realidad productiva”, afirmó el ejecutivo.

Variedad de arándanos Tafi
A esto se suman otros atributos relevantes: alta productividad —entre un 25% y 30% superior a variedades tradicionales—, buen sabor, calibre acorde a las exigencias del mercado y una destacada vida postcosecha.
“El consumidor es cada vez más exigente. El sabor y la consistencia son claves para sostener el consumo, pero también lo es la firmeza, ya que prácticamente no hay espacio para el transporte aéreo”, agregó.
Desarrollo y expansión
Actualmente, las nuevas variedades se encuentran en etapas iniciales de expansión. Early Crop cuenta con cerca de 200 hectáreas plantadas en Argentina, que serán renovadas progresivamente en un plazo estimado de cuatro años.
La compañía busca ampliar el acceso a estas variedades a otros productores, con el objetivo de elevar el estándar de la oferta argentina en su conjunto.
“No vemos a otros productores como competencia, sino como parte de una industria que necesita mejorar su imagen y calidad”, sostuvo.
Argentina produce actualmente menos de 10.000 toneladas de arándanos, muy por debajo de países como Perú, que supera las 350.000 toneladas, o Chile, con cerca de 80.000.
“En este escenario, el tiempo para implementar el recambio varietal se vuelve un factor crítico”, indicó.
Proyección internacional
Consultado sobre la estrategia de Early Genetics, Bayá señaló que no se limita al mercado local.
La empresa ya inició la internacionalización de sus variedades mediante acuerdos de licencia en Europa, incluyendo pruebas en países como España, Portugal y Marruecos, además de Italia.
Asimismo, destacó el interés en ingresar a mercados como Perú, donde la demanda por variedades tempranas es alta y la genética se ha transformado en un factor clave de competitividad.

Arándanos variedad Moya
En cuanto al modelo comercial, la compañía apuesta por un sistema flexible, que permita a los productores acceder a las plantas mediante un pago, manteniendo libertad para comercializar su producción.
Bayá enfatizó que el desarrollo genético busca mejorar los rendimientos y también ofrecer una mejor experiencia de consumo.
Finalmente, “si queremos que Argentina siga siendo relevante en este negocio, necesitamos mejorar sustancialmente nuestra oferta. La genética es una herramienta clave para lograrlo”.
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