Tierra Suelta prevé fuerte demanda para pitahaya ecuatoriana
La influencia seca de La Niña y la disciplinada gestión agrícola están ayudando a Tierra Suelta, productor, packer y distribuidor de frutas exóticas con sede en Florida, a suministrar volúmenes constantes de pitahaya procedente de Ecuador este invierno en el hemisferio norte. La empresa está atravesando su temporada alta 2025-26 con rendimientos estables, una calidad sólida y un suministro promocionable que, se espera, dure hasta febrero.
El peak de la temporada en Ecuador suele durar de octubre a mayo, según informa Tierra Suelta a PortalFrutícola.com, pero la producción comenzó un poco más tarde, en noviembre. El país andino se enfrentó a múltiples retos en 2025, y los productores informaron de daños climáticos generalizados y caídas de precios debido al exceso de oferta en mercados clave, como Estados Unidos.
Tierra Suelta gestiona actualmente unas 240 hectáreas de pitahaya directamente y se abastece de otras 130 hectáreas. Esto proporciona a la empresa la escala necesaria para suministrar programas de invierno a pesar de los riesgos climáticos estacionales que a menudo afectan a la categoría, como las lluvias.
"Hasta ahora, los rendimientos han sido aceptables, con una perspectiva especialmente positiva para febrero de 2026. En general, la temporada avanza según lo previsto, sin que se hayan registrado problemas de calidad significativos", afirma la empresa.
El invierno sigue siendo un periodo crítico para la producción ecuatoriana, ya que las temperaturas más frías y el clima variable pueden afectar a la calidad de la fruta. Sin embargo, las perspectivas de Tierra Suelta siguen siendo positivas.
"Aun así, esperamos manejar volúmenes significativos manteniendo los estándares adecuados", indica la compañía.
Períodos secos, señales fuertes

El clima seguirá desempeñando un papel determinante esta temporada, según Tierra Suelta, ya que las previsiones indican que La Niña retrasará el período lluvioso en Ecuador. Tradicionalmente, las lluvias más intensas se producen entre enero y abril, pero este año es posible que las precipitaciones no lleguen hasta febrero.
"Estas condiciones suelen ser favorables para los cultivos, ya que contribuyen a una mayor estabilidad de la producción", añade la empresa.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, el Servicio Meteorológico Nacional y las instituciones afiliadas prevén que los períodos de sequía de La Niña continúen durante enero, con una transición a condiciones neutras hacia marzo de 2026. Esto, según Tierra Suelta, debería aportar estabilidad a la temporada.
Desde el punto de vista del suministro, la empresa señala que la limitada expansión de la superficie dedicada al cultivo de la fruta del dragón, debido en gran medida a los bajos precios de los últimos años, significa que la mayor parte del crecimiento del volumen sigue procediendo de las explotaciones ya establecidas.
La apuesta de Tierra Suelta por el envasado y el crecimiento de la variedad
A principios de este año, la empresa de tercera generación, propiedad de mujeres y minorías, construyó en Florida una planta de envasado de última generación dedicada a la fruta del dragón.
El nuevo almacén cuenta con la certificación Global GAP para una agricultura segura y sostenible, y Primus para las normas de seguridad alimentaria, y combina el procesamiento automatizado y el envasado manual.
"Hemos implementado un monitoreo continuo in situ de los productores, un control riguroso de cada etapa del proceso de envasado y la incorporación de nuevas herramientas que nos permiten preservar la calidad del producto y prolongar su vida útil", afirma Tierra Suelta.

Como resultado, la empresa informa de un aumento del volumen y una ampliación del abastecimiento geográfico, lo que refuerza la coherencia operativa y la satisfacción de los clientes.
Por el lado de la demanda, la pitahaya de pulpa blanca sigue siendo el pilar del mercado, aunque la de pulpa roja sigue ganando terreno: "Estimamos que las importaciones de esta variedad podrían duplicarse para 2026".
Las variedades amarillas y doradas han mantenido su cuota de mercado, y Tierra Suelta espera un crecimiento continuo y constante. Aunque los precios siguen siendo difíciles de predecir, la empresa apuesta por unos flujos de mercado estables y una base de proveedores probada y fiable.
"Sin embargo, lo que se mantiene constante es el efecto de la oferta y la demanda", añade la empresa. "Para nosotros, lo más importante sigue siendo establecer relaciones sólidas y estables con nuestros proveedores. Esta es la base que nos permite mantener la consistencia a lo largo de las diferentes etapas de la temporada y afrontar las fluctuaciones del mercado de forma más eficaz".
*Fotos cortesía de Tierra Suelta.
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