ACADES: Congreso aborda crisis hídrica chilena en antesala de La Niña

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ACADES: Congreso aborda crisis hídrica chilena en antesala de La Niña

La Asociación Chilena de Desalación y Reúso (ACADES) está desarrollando el Congreso Internacional “Nuevas Fuentes de Agua para Chile”. El evento de dos días inició ayer en Santiago de Chile con alrededor de 800 participantes en asistencia.

Durante la primera jornada, los expositores exploraron conceptos para nuevas fuentes de agua para Chile en torno al cambio climático y seguridad hídrica, medio ambiente y comunidades, políticas públicas y marco regulatorio. Otras de las temáticas relevantes trataban de innovación y nuevas tecnologías.

En la apertura del congreso, Carlos Foxley, Presidente de ACADES, señaló que el evento atrajo más de doble de la asistencia esperada, un testamento al gran interés en la seguridad hídrica de Chile y a nivel mundial.

"La verdad con el cambio climático hay muchas regiones de nuestro país que están sufriendo", dijo Foxley a PortalFruticola.com.

La realidad ha resultado en sufrimiento a nivel nacional y para el sector agrícola, el mayor usuario de agua en Chile.

"Hemos visto localidades completas que han perdido muchas hectáreas", comentó Foxley.

A cambio, enfatizó que los desafíos también han resultado en "un tremendo esfuerzo de inversión" del sector en tecnología para solucionar retos relacionados al riego y las buenas prácticas.

Foxley también enfatizó la importancia de prepararse para el fenómeno de La Niña y empezar a enfocarse en nuevas fuentes de agua, en caso de sequía.

Una de las recomendaciones para ahorrar el recurso, indicó el ex Presidente de la República, Eduardo Frei, es el desarrollo de embalses multipropósitos. “El sector agrícola en Chile utiliza el 75% del agua y casi el 80% va al mar. Entonces eso tenemos que corregirlo y se puede hacer”.

Gustavo Saltiel, Especialista Principal en Agua y Saneamiento (Lead Water and Sanitation Specialist) de The World Bank, comentó la importancia de la integración de las distintas fuentes de aguas, unir las aguas nuevas con las aguas más tradicionales.

“Debemos movernos también de los paradigmas clásicos porque las aguas superficiales son muy limitadas,” explicó Saltiel. “La incorporación de las aguas nuevas es central, lo cual requiere revisar nuestros modelos de planificación y dedicaciones”.

El agua en el agro 

El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker se encargó de discutir la situación hidráulica en el sector silvoagropecuario. Walker explica que solo 2,4% de la superficie Chilena está designada a producir alimentos y solo se irrigan 900 mil hectáreas. 

Walker indicó que el desafío en riego tecnificado todavía es muy grande, “solamente tenemos tecnificado la superficie agrícola chilena en un 60%, todavía tenemos que aumentar en un 40%. Esto es importante, porque el riego por tendido tiene una eficiencia del agua de un 40 – 45% y el riego por goteo en particular, tiene una eficiencia de un 95%”. 

La Niña en Chile 

Walker expuso que en Chile la desertificación avanza con mucha fuerza y que las desaladoras juegan una parte esencial para la antelación del fenómeno de La Niña.“Chile hoy día tiene 32 embalses, hemos priorizado 26 embalses y creemos que los embalses son realmente fundamentales para poder acumular agua”. 

El ejecutivo agregó que se espera que los efectos ambientales causados por La Niña dificulten la producción agrícola y aconseja adaptarse al cambio climático. “Vamos a tener que duplicar los rendimientos de alimento por hectárea, para poder satisfacer la demanda de alimentos”. Respecto a la desalinización indicó que Chile tiene la obligación de aprovechar el agua del mar.

Walker comentó que la agricultura chilena está exportando 19 mil millones de dólares, en una superficie de 1,8 millones de hectáreas. “Nosotros creemos que podemos duplicar la superficie de riego si construimos una infraestructura hídrica acorde con lo que Chile necesita.”Creemos que, si tan sólo ocupamos el 20% del agua que se vierte al mar, podemos duplicar la superficie de riego de Chile y transformarnos en una gran potencia agroalimentaria”. 

Finalizó diciendo que, para producir una hectárea de alimento, se requiere de 8 mil metros cúbicos por hectárea al año de agua desalada. Con la costa chilena tenemos que aprovechar la desalinización del agua para poder aumentar nuestra superficie de riego. Necesitamos agua para producir alimentos”. 

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