Columna de Opinión

¿Por qué las variedades de uva desarrolladas localmente importan?

Por Jorge Torres, Director del Consorcio, representando al socio VPC (Vida Produce Company) y que también es el Presidente del Comité Técnico de Uva de Mesa del Consorcio.

Después de 14 años, mucho trabajo y esfuerzo, el entusiasmo inicial ha traído finalmente frutos chilenos, durante los inicios del Consorcio Tecnológico de la Fruta, además de querer, había muchas cosas que desconocíamos, la teoría existía, la práctica no y por supuesto esos tips que sólo se dan con el ensayo y error, menos. Viajamos con los investigadores a los centros más importantes de I+D como la Universidad de California, Davis, que tiene el repositorio de ADN de uva más extenso del mundo, y que les ofreció a los investigadores locales por años amplia disponibilidad de vitis de todos los apellidos, ofreciendo “sangre distinta” y características desarrolladas acorde los distintos orígenes. Nunca imaginé la cantidad de géneros y especies de vitis, esto fue la base de los programas de mejoramiento genético del USDA y que nos ofreció gratuitamente el equipo del Dr. David Ramming a los productores del mundo, muchas variedades de uva de mesa.

También, alentó programas de mejoramiento genético privados en California, donde muchos productores hicieron cientos de cruzamientos para desarrollar variedades propietarias que les permitieran bajar los costos de mano de obra (Growers Friendly) bajar el uso de ácido giberélico, que en esa época costaba más de US$ 3 el gramo y salir de la época de cosecha de precios bajos, básicamente buscando variedades más tardías (septiembre en el hemisferio norte).

Los avances en conocimientos de genética, secuenciación del ADN de la vid, desarrollo de marcadores moleculares y el conocimiento práctico de que variedades eran “buenas madres” hizo que la carrera por desarrollar nuevas variedades de uva de mesa se transformara finalmente en un negocio para los fitomejoradores unido a la posibilidad de “patentar” la variedad creada permitiendo recuperar los años y miles de US$ invertidos; algunos tuvieron éxitos limitados, otros quedaron en el camino, una variedad nueva tiene que tener méritos para  tener una posición en el portfolio de variedades disponibles, no bastaba con ser nueva, debía destacarse, sin embargo para los productores californianos a días de los mercados, la postcosecha no era un tema trascendental como para nosotros que estamos a muchos días de los mercados y que tenemos que hacer guardas para evitar colapso de los precios.

Por eso un programa local de mejoramiento genético tiene tremenda importancia, la lejanía a los mercados hace que no sólo sabor, color y tamaño sean importantes a la hora de tener una variedad nueva, arquitectura del raquis, unión de los pedicelos, tipos de hombros, facilidad de raleo, deshidratación de los escobajos (potencial de deshidratación) desordenes fisiológicos, en fin, muchos aspectos que afectan la sensación de frescor que busca el cliente al abrir la caja en destino, son tremendamente importantes de considera en una nueva variedad para que sea exitosa.

Para que decir la importancia de entregar un paquete tecnológico (manual básico de manejo) que permita tener éxito, la nueva genética introducida no es igual que las variedades tradiciones y requiere una guía de a qué y cómo reacciona fisiológicamente la variedad de tal forma de que cada productor pueda agregar su toque especial sin afectar la fisiología de la variedad. Muchos productores sostienen erróneamente a mi parecer, que ellos llevan “n” años produciendo uva de mesa, pero cada año es diferente y las condiciones ambientales pueden traducir sus prácticas en un desastroso fracaso en destino si no conocen porqué y cómo reacciona la variedad nueva.

Chile, tiene tremendos profesionales, excelentes investigadores, destacados agricultores, mano de obra especializada, buena infraestructura, logística adecuada, pero depende de variedades desarrolladas en otras condiciones climáticas y que están producidas a pasos de los mercados; es hora de que pueda entrar a las ligas de países que generan sus propias variedades, no sólo en uva, sino que en otras especies, y el Consorcio Tecnológico de la Fruta es un ejemplo de ello.

Más Leídas
El uso de este sitio Web implica la aceptación del aviso legal y política de privacidad de Portal Frutícola. © 2008 - 2022