Estrés y pérdida de productividad en tomates por trasplante tardío -

Estrés y pérdida de productividad en tomates por trasplante tardío

El contenido de este artículo de nuestra sección de Agrotecnia fue elaborado por Sigrid Vargas, Ing. Agrónomo / Oficina técnica - INIA Los Ríos; Cecilia Céspedes, Ing. Agrónoma, Mg. Sc., / INIA Quilamapu, para www.inia.cl el cual fue revisado y reeditado por Portalfruticola.com

Estrés y pérdida de productividad en tomates por trasplante tardío.

Antecedentes del cultivo de tomates (Solanum lycopersicum L.)

Los tomates son hortalizas de fruto que requieren para su adecuado desarrollo temperaturas moderadamente elevadas, especialmente en la etapa de fructificación (cuadro 1), por esa razón se cultivan principalmente en la zona centro norte de Chile. La producción de la zona centro sur se puede realizar al aire libre en una ventana de tiempo muy acotada, entre fines de primavera hasta verano (Diciembre-Marzo).

En la zona centro sur también se recomienda cultivar esta especie en invernadero lo que permite obtener primores y alargar la ventana de producción desde primavera hasta principios de otoño. En la Región de los Ríos y de acuerdo al régimen térmico y pluviométrico es recomendable su producción bajo invernadero, donde se pueden obtener las temperaturas óptimas para su desarrollo.

Cuadro 1. Temperaturas óptimas para cada estado fenológico del cultivo del Tomate (Stan, N.1992).

tomates

Daño

Los síntomas que se presentan en la figura 1, corresponden a plantas de tomate establecidas al aire libre, con estrés desde el almácigo debido a no haber sido establecidas en el momento oportuno de desarrollo del plantín, que es cuando tienen 3 hojas verdaderas y raíz desarrollada. Se puede observar una planta con síntomas de estrés por bajas temperaturas, falta de vigor y con síntomas de déficit nutricional característicos de una planta senescente.

Además, los plantines sufrieron un gran estrés hídrico y nutricional en la almaciguera, en las que solo se usó como sustrato turba, esto ocurrió debido a que no se plantaron al momento de óptimo desarrollo, sino que, en forma muy tardía, lo que significó la pérdida de muchas plántulas, rescatándose algunas moribundas, que se plantaron y desarrollaron de mala forma (figura 1).

Figura 1: Planta de tomate y hojas con falta de vigor, síntomas de déficit nutricional y senescencia debido a la falta de luz y bajas temperaturas, Futrono.

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Para obtener los mejores resultados en el cultivo del tomate es necesario utilizar plántulas sanas, debidamente hidratadas y nutricionalmente equilibradas. Iniciar un cultivo de tomate con plantas enfermas o estresadas es asegurar que el resultado no será el óptimo. En la figura 2 se presentan imágenes de plantas de tomates con un óptimo desarrollo.

tomates

Medidas preventivas para evitar pérdidas en el cultivo de tomates:

  • En la zona sur de Chile, establecer el cultivo de tomate bajo invernadero.
  • Utilizar semillas de calidad asegurada; pureza, vigor, germinación, al elaborar el almácigo.
  • Realizar almácigos en la época adecuada y en almacigueras individuales, con sustratos que incorporen nutrición para el desarrollo del plantín, como compost, lombricompost o bokashi.
  • Trasplantar con 3 a 4 hojas verdaderas.
  • Realizar la plantación sobre un suelo con aplicación previa de enmiendas orgánicas (2 L/m2 de compost o lombricompost o 1L/m2 de bokashi).
  • Manejar el suelo con prácticas cuyo resultado sea la obtención de gran cantidad y variedad de microorganismos, aumentar el contenido de materia orgánica y una mayor disponibilidad de elementos minerales en una proporción equilibrada.
  • Asegurar la factibilidad del riego oportuno.
  • Rotar con cultivos anteriores y posteriores de diferentes familias.
  • Realizar una correcta conducción y poda, para asegurar la obtención del mayor potencial productivo posible.
  • Ventilación diaria y, para evitar en etapas o zonas especialmente frías daños por heladas, recurrir al uso de microtúneles dentro del invernadero con manta térmica como cubierta, el que también debe ventilarse en forma diaria.
  • Realizar continuos monitoreos de problemas sanitarios u otro que ponga en riesgo el éxito del cultivo. En caso de daño severo de una planta por enfermedad, es preferible arrancarla para evitar contagio. Sacar la planta enferma del invernadero y utilizarla como materia prima para compost, donde los patógenos mueren, por efecto de las temperaturas altas.

Fuente: www.inia.cl

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