Tomates transgénicos podrían ser alternativa para pacientes de Parkinson -

Tomates transgénicos podrían ser alternativa para pacientes de Parkinson

Científicos del Centro John Innes, con sede en el Reino Unido, han producido un tomate modificado genéticamente enriquecido con el fármaco L-DOPA para la enfermedad de Parkinson.

La L-DOPA se usa para tratar la enfermedad de Parkinson al compensar la dopamina, que está agotada en pacientes con la enfermedad. La droga está hecha de tirosina, un aminoácido que se encuentra en muchos alimentos. Si bien se produce con mayor frecuencia químicamente, esta versión puede causar efectos secundarios desagradables.

También existen fuentes naturales, pero solo unas pocas plantas contienen cantidades mensurables, principalmente en sus semillas. Estos también pueden tener efectos negativos en los pacientes de Parkinson debido a otras características de la planta. El frijol terciopelo, por ejemplo, es la fuente más estudiada, ya que contiene hasta un 10% de L-DOPA en sus semillas. Sin embargo, el frijol en sí mismo causa niveles elevados de triptaminas que pueden causar alucinaciones.

El uso de plantas de tomate como fuente natural de L-DOPA podría tener el beneficio de brindar una alternativa a quienes experimentan reacciones adversas, como náuseas o problemas de comportamiento al tomar la versión sintetizada químicamente.

También puede impactar en la creación de una nueva fuente asequible de este medicamento, particularmente en países en desarrollo donde el acceso a los medicamentos farmacéuticos es limitado.

Trabajo

El equipo de investigación modificó la fruta al introducir un gen que se encuentra en las remolachas responsable de la síntesis de L-DOPA. Insertaron un gen que codifica una tirosinasa, una enzima que usa tirosina para construir moléculas como L-DOPA. Esto elevó el nivel de L-DOPA específicamente en la parte de la fruta de la planta y condujo a rendimientos más altos que los asociados con la producción de L-DOPA en toda la planta.

Los tomates en particular se eligieron para ser modificados con el fármaco, ya que son un cultivo ampliamente cultivado y pueden usarse para una producción a mayor escala, convirtiéndose potencialmente en una fuente natural estandarizada.

Los niveles de L-Dopa alcanzados en los tomates modificados genéticamente, 150 mg por kg, fueron comparables a los observados en otras plantas de acumulación de L-DOPA sin los inconvenientes.

El objetivo a partir de aquí es crear una línea de producción donde se extrae L-DOPA de los tomates y se purifica en el producto farmacéutico.

“La idea es que se puedan cultivar tomates con relativamente poca infraestructura. Como OGM (organismos genéticamente modificados), podría cultivarlos en casas de malla, entornos controlados con mallas muy estrechas, para que no se escape el polen a través de los insectos”, explicó la profesora Cathie Martin, miembro de la Royal Forestry Society (RFS), autora del estudio.

"Entonces podría escalar a un costo relativamente bajo. La industria local podría preparar L-DOPA a partir de tomates porque es soluble y puede hacer extracciones. Entonces podría hacer un producto purificado de relativamente baja tecnología que podría distribuirse localmente".